Precioso local decorado de manera cuidada en su parte interior, donde puedes disfrutar de un desayuno o merienda mientras disfrutas de un libro, una conversación o aprovechas para trabajar. Dispone de mesas y sofás en el interior y una pequeña terraza exterior.
El servicio fue MUY lento en general, siendo que había un total de hasta cuatro personas y tuvieron que ser dos camareros distintos quienes se hicieran cargo de nuestro desayuno. Tardaron mucho en tomarnos nota de inicio, la camarera que nos tocó no se desenvolvió bien, era nueva y es totalmente entendible, pero tras el tiempo de espera, aún tuvimos que esperar más porque necesitaba preguntar para resolver nuestras dudas. Al segundo camarero le consultamos por el café y qué contenía un bol de fruta de la carta. Estando al 50% acertado porque el bol de fruta que describió y el que trajeron, nada que ver. Y ya finalmente para servir, otro tanto tiempo.
Para las tres personas que estábamos, pedimos dos tostadas, dos cafés, un zumo natural y dos boles de fruta. El orden de traer el pedido fue un poco caótico. Nos sirvieron primero las tostadas (que a priori debería ser lo último, por si son calientes que no se enfríen), tras casi 10’ el café y el zumo y tras otros 10’ dos boles de fruta, que no tenían mucha complicación. Las tostadas (media tostada) eran correctas, con algo distinto en cuanto a la clásica tostada. El tamaño era bueno y la presentación también. El café de especialidad tengo que reconocer que está bueno. Pero los boles de fruta fueron una gran decepción. De cuatro frutas que nos recito el camarero, cuando el bol llegó fueron tres. En un cuenco demasiado grande para la cantidad que pusieron, que evidentemente, era poca y más por el precio…
En cuanto a calidad-precio y si es recomendable, el sitio es bonito, distinto y dan ganas de entrar. La carta me parece que tiene muy buena combinación y opciones, pero la lentitud del servicio por sus tiempos de espera y las cantidades de algunos productos dejan que desear. Recomendable para conocer y repetiría para quitarme el sabor agridulce de esta primera vez para ver si sería un sitio al que acudir más veces...
Read moreThe cafeteria is very cute! The food is pretty nice, and the prices are affordable. The only problem is that it’s always packed full of people, it’s very loud and there’s no space to move even your chair. The service is very slow because there’s so many people and my order was wrong. Maybe going at an unpopular time would be better to have a more intimate conversation, because it’s not a relaxing coffee shop vibe at all 😂 Each time I’ve been there, there was a line waiting out the door for 20 min. Very popular, cute, worth it, but if you have sensory issues, bring earplugs or go at...
Read moreMy husband and I are big breakfast people and gave this spot a try while we were backpacking through Granada. This spot was about a 30 minute walk from where we were staying, but the reviews and pictures of this cozy spot were enough for us to want to check it out. We were so glad we did! The service was fantastic and quick, the environment was quaint and comfortable, and the food was perfect! We over ordered because we couldn’t decide what to try. We would eat here anytime we are in Granada again and recommend this...
Read more