Si quieres vivir la experiencia de un escape room gastronómico, este es tu sitio. Desde el minuto uno te ponen a prueba: pides una cerveza y un agua, y el camarero, con toda su creatividad, decide que lo de los vasos es opcional. Debe de estar la vajilla en peligro de extinción. Luego vienen las raciones: las anchoas de "Santoña" eran tan finas que creo que había que pedir lupa para verlas, eso sí, nadando en un océano de aceite digno de una cata de oliva virgen (extra, seguro que no). Roncero estaría orgulloso. Las croquetas, insulsas; y las patatas con alioli y salsa brava… tan saladas que si las tiras al mar, sube la salinidad del Mediterráneo. Pero lo mejor es el servicio: pedimos platos y el camarero nos suelta que no cabían en la mesa. Un concepto revolucionario: la comida se comparte directamente del plato central, estilo “manada salvaje”. Cuando al fin se digna a traerlos, lo hace con una actitud que te hace replantearte si has ofendido a su familia en otra vida. La sorpresa es que los platos cabían perfectamente. La guinda del pastel: los de la mesa de al lado, recién llegados, reciben mantel, platos, vasos… hasta parecía otro restaurante. Igual tenían tarjeta VIP de “amigos del camarero”, porque si no, no se entiende. Que conste que en otras mesas estaban como nosotros. Conclusión: si quieres sentirte incómodo, mal atendido y encima pagar por comida regulera, adelante. Si no, mejor busca otro sitio donde el aceite esté en la ensalada, la sal en su justa medida y los camareros no te traten como si les...
Read moreEs una auténtica vergüenza como ha degenerado este sitio, tanto de trato, como de calidad de producto, como de precio; ni en Barcelona te venden el humo tan caro. Pedimos una ración de calamares y nos sacaron unas rabas escasas, infladas a rebozado y ultra saladas que eran incomibles, una ración de bonito que pusieron cuatro mini-taquitos con espinas y el resto patatas congeladas y cuatro hojas de lechuga, dos agua con gas (cobradas a precio de refresco), y un pan que no pedimos nos lo cobraron (típico pan blancucho blandurrio de poligoneo). Total 25€ por irte a casa con hambre, sed y sensación de haberte ROBADO. Mucho cuidado con caer en la trampa de este establecimiento por su buena ubicación, trampa para turistas 100%; nosotros hicimos muchos km en coche de propio por tener buenos recuerdos de hace muchos años, que estuvimos. Por cierto, coincido con las opiniones de la mala organización de mesas y desorden constante de sillas y pasotismo de los empleados, estando nosotros, y habiendo muchas mesas libres, antes de las 22:00 ya les decían a los numerosos clientes que iban que no había ya servicio de cocina. ¿De verdad haces eso en pleno julio en la hora de cenar? No dábamos crédito. No le auguro mucho futuro siendo sincero, que se monte una chocolatería...
Read morePeor imposible , no tengo palabras para el comportamiento que tuvieron, he de decir que no somos turistas, mi suegro nació en este pueblo y llevamos casi 40 veraneando aquí con piso propio y vemos como se esta echando a perder la hostelería por la gente que contratan,desde hace unos años, cuento este caso pero podría contar otros tantos, el martes pasado no eran ni las 9 de la noche y pensamos en tomar algo, vimos sillas encima de mesas y una cinta donde no te dejaban pasar al bar , pero la terraza si tenia gente, le indicamos al camarero que nos íbamos a sentar y nos dice sin darnos ni las buenas noches”les aviso que sin van a pedir algo llevamos un retraso de 35 minutos” a lo que mi marido le dijo “ o sea que nos estas echando “porque ni siquiera sabia di íbamos a cenar o tomar algo y nos contesta “es lo que hay” con lo que cogimos la puerta y nos fuimos.ese es trato a un cliente? Donde esta el dueño? Ya he leído reseñas de este señor con poco pelo y como digo es una pena porque precisamente aquí había un camarero chiquitín que se ganaba a todo el mundo y era un trabajador fenomenal, nosotros ya cada vez hacemos menos gasto en el pueblo , nos tratan como basura pensando que somos turistas y que no volveremos a ir, una...
Read more