En las inmediaciones de la ermita hay un epígrafe en el que podemos leer: "... Según los testimonios de las personas que visitaban "El Capricho", la ermita o casa del ermitaño producía en el espectador una sensación de sorpresa debido, sobre todo, al autómata que habitaba en su interior. Este muñeco se colocó el año 1816 en sustitución de los antiguos ermitaños que allí habían vivido. Se conoce el nombre de dos de estos ermitas, uno de ellos, fray Arsenio, vivió en la ermita hasta 1802, año de su muerte. Según parece el ermitaño fue enterrado en una tumba con forma de pirámide que se levantó junto a la ermita y en su sepultura se colocó el siguiente epitafio, hoy desaparecido: "Aquí yace Fray Arsenio residió en esta comarca 26 años en esta ermita de la Alameda de Osuna que le fue donada en caridad por sus méritos dedicándose contantemente a la oración y a las más sublimes prácticas piadosas". A Fray Arsenio le sucedió su amigo Eusebio que a partir de entonces y hasta sus sustitución por un muñeco se dedicó a la oración y a las prácticas piadosas. Tadey quiso dar a este edificio un aspecto de ruina y envejecimiento para lo cual pintó los muros exteriores resquebrajados y recubiertos en paste de musgo. El pintor utilizó la técnica pictórica del "trampantojo" o engaño visual al reproducir con pinturas en los muros exteriores i interiores falsas grietas, ventanas inexistentes y mobiliario fingido. En el interior de la ermita se puede ver de nuevo la decoración original al haberse eliminado la capa de enlucido que escondía los trampantojos. Estas pinturas reproducen el interior de una iglesia también en ruina, un cuadro de San Antonio rasgado, una mesa de altar con el libreo de oraciones y un pequeño nicho donde se guarda el vino de misa. En los laterales del altar se abren dos falsas ventana, simétricas a las auténticas de la fachada principal donde estaban instaladas las campanas. El techo está decorado...
Read moreBastante desconocido pero muy espectacular, este parque próximo a Barajas se construyó en el siglo XVIII promovido por los duques de Osuna, en especial por la duquesa: María Josefa de la Soledad Alonso Pimentel, donde recibía a toda la intelectualidad de la época. Resulta especialmente intereseante porque se diseñó según el estilo inglés, el francés y el italiano, según la zona que visites, además de esculturas, templetes, ermitas, fuentes y el palacio de los duques ¡Cómo no! También dispone de laberinto a base de laureles. El capricho esconde, además, un búnker de la Guerra Civil que alojó el Cuartel General del Ejército Republicano del Centro. 2.000 metros cuadrados, a 15 metros bajo tierra capaz de resistir bombas de hasta 100 kilos. (Sólo abre sábados, domingos y festivos. Está en el Pº de la Alameda de...
Read moreUn precioso lugar para pasear, estos orgulloso de que esté en el barrio donde me crié. El estanque está muy limpio y bien cuidado, siempre hay patos en él. La fuente está en impecable estanque de conservación. Recomiendo intentar visitarlo a una hora en la que no se prevea mucha gente para contemplarlo con tranquilidad (aunque no suele haber grandes aglomeraciones en este parque; que haya tan poca gente es uno de sus...
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