Asistimos dos personas (locales, de Zaragoza) el viernes 12 de enero y el martes 16 de enero de 2024, después de años de residir en el extranjero y de no poder disfrutar de la Filmoteca de Zaragoza. En la Filmoteca había mucho personal, que parecía innecesario. En ambos casos se trataba de películas gratuitas. La presión sobre el espectador antes del inicio de la proyección resultó ciertamente alta y de cuestionable necesidad: el accceso al local se abrió quince minutos antes del comienzo de la película, las seis de la tarde, y se prohibió el ingreso en la sala una vez iniciada esta, dejando así una ventana muy estrecha -y estresante- para el espectador. (En nuestro caso, no nos importaría que otros asistentes ingresaran en la sala después del inicio de la proyección, aunque entendemos que hay a quien esto le pueda importunar. Somos comprensivos porque, al fin y al cabo, ¡hoy día existen tantas causas que pueden alterarle a uno el plan del horario de llegada al lugar...!). En cuanto a la sala de la Filmoteca en sí, se queda pronto pequeña para películas de una demanda alta. La calidad y tamaño de las butacas son bastante menores que las de las salas comerciales -casi espartanas-, pero eso nunca ha sido inconveniente para un cinéfilo. Sí nos sorprendió tristemente que, durante ambas proyecciones, muchos espectadores hablaban sin parar, y también que la mayoría de los asistentes abandonaran sus butacas nada más comenzar los créditos finales y sin esperar a que se encendieran las luces de sala, obstruyendo así la visión del resto. ¿Es que acaso ya se está perdiendo ese fundamental respeto al resto de espectadores -y también a la obra cinematográfica- incluso entre los asistentes a la Filmoteca de Zaragoza? La experiencia que cada uno obtiene de la proyección de una película se conforma a partir de varios factores, siendo el comportamiento del resto de espectadores uno bastante importante en nuestra opinión. Animamos a nuestros compañeros de proyección a asistir a la Filmoteca con una disposición más respetuosa a la obra y a la audiencia. Evitemos entre todos que, al salir de este lugar -magnífico, por su ubicación y sus objetivos-, tengamos la sensación de haber asistido a un...
Read moreLa Filmoteca es el único lugar de proyección de cine independiente que queda en Zaragoza desde que cerraron los cines Renoir. Además, las proyecciones suelen enmarcarse dentro de ciclos o series cinematográficas o temáticas. Acoge también la emisión de películas de varios festivales de la capital, entre otros eventos. Ni se reservan butacas ni hay venta anticipada: tienes que acudir al Palacio de los Morlanes para disfrutar de sus plazas limitadas. El precio de la entrada es irrisorio, nada que ver con las salas comerciales, porque además no está permitido ni comer, ni beber, ni acceder a la sala más tarde de la hora...
Read moreEs increíble que Zaragoza no tenga una filmoteca a la altura de la ciudad. El sitio es enano, no hay escalones entre las filas de butacas (si te toca una persona alta delante tuyo, despidete de ver algo), no está bien ventilado (ojo el microhabitat con la sala llena, puedes crear una nueva zepa), mal sonido, etc... Un sin sentido.
Y es una pena porque los ciclos que montan los responsables (tienen ganado el cielo) son super interesantes y el sitio es céntrico...pero lo dicho, el sitio es dantesco y no hay por...
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