Hay que estar bien atentos con lo que se va a pagar. Ordenamos dos botellas de vino, le hicimos el chiste a la mesera Patricia que la veíamos doble y luego al momento de pagar notamos a ojo que el total tenía por encima más de 40.000 pesos. Al reclamarlo, no nos querían dar el detalle sino que ese era el total y ya. Insistimos y nos estaban añadiendo una botella de El Enemigo adicional y aun habiéndolo aclarado nos decían que la máquina no les iba a dar de inmediato el ticket nuevamente, insinuando que íbamos a perder tiempo esperando por la corrección, así que les dijimos que teníamos tiempo y nos quedaríamos en caja hasta que lo resolvieran y lo hicieron de inmediato. Si alguien está en verdad afectado por el alcohol, o va un poco apurado y no tiene muchas ganas de perder tiempo discutiendo, va a terminar pagando mucho más.
Aparte de esto, no tenían un vino que estaba ordenando ni tenían aceites para vender aun siendo representantes de Casa Vigil y teniendo una tienda dentro del mismo mall, y para acompañar solo tenían una "tabla" de quesos, que fue un plato pequeño con algunas láminas de queso amarillo y unos trocitos de queso azul con ninguna presentación. Además, al servir los vinos no nos dieron nota de cata, recomendación para maridaje, alguna información sobre la Casa Vigil ni nada. Comento esto para recalcar que vemos cómo el lugar a desmejorado, porque dos años atrás también estuvimos de visita y habían mejores opciones para acompañar los vinos. Nos atendió una señorita que se llamaba Delfi, quien nos recomendó visitar Casa Vigil y nos habló sobre las experiencias disponibles, nos daba explicación sobre los vinos que servía, nos ofreció una degustación de aceites de oliva e incluso unos tickets para canjear por copas de vino en el aeropuerto. Con esta atención terminamos cada uno comprando aceites y aprovechando la promoción de descuento al comprar 6 botellas o más. Es por esto que en este viaje quisimos cerrar de la misma manera que el viaje pasado, recomendando el lugar a nuevos acompañantes, pero en esta ocasión quedamos mal con nuestros amigos al darles esta...
Read moreLa experiencia ha sido un verdadero desastre... más siendo 14 de febrero donde uno busca pasar un rato diferente, comer bien y ser atendido.
Después de haber pedido:
Se acercó una persona a preguntar nuevamente por las bebidas (2 pepsis) Luego viene otra persona a preguntar si teníamos las picadas (no)
Luego vienen con las picadas. Aclaramos que no fue lo que pedimos y repasamos nuevamente el pedido.
Después de una hora traen un ojo de bife (habíamos pedido un risotto) con un spaguetti. Le dijimos que el ojo de bife no lo habíamos pedido sino el risotto... así que llevan ambos platos.
20 minutos después vuelven a venir con el ojo de bife y el spaguetti. Después de ya haber esperado tanto, decidimos dejar el ojo de bife. Tuvimos que pedir sal, pimienta, Cuchara, queso.
Pedimos calentar el ojo de bife ya que estaba extremadamente frio. Ofrecieron traer una picada de cortesia que nunca trajeron, asi como el ojo de bife que no lo trajeron más. Tuvimos que comer spaguetti entre los dos.
Luego de 30 minutos más pedimos la cuenta.
Es lamentable que un día tan comercial como hoy no estén preparados. Lo más sorprendente es que tenia casi todo el salón vacío. Y a las 23h teniendo muchas mesas vacías empezaron a decirle a la gente que quería sentarse, que estaba...
Read moreVamos siempre con mi familia a República. Pero no volvemos más por el mal rato que pasamos. Nos sentamos en una mesa afuera, la cual estaba muy pegada a la mesa de atrás. Mi mamá y hermana casi no podían entrar a la mesa y sentarse cómodamente. Le preguntamos a la moza si podíamos correr la mesa un poco así ellas podían sentarse cómodas. Con lo cual creo que entendió cualquier cosa menos lo que le estábamos pidiendo hacer. Nos dijo que tienen delimitado hasta donde pueden poner las mesas, a lo cual mi papá respondió que era solo un poco, no pretendíamos ponernos a mitad del pasillo. Le dijo que cualquier cosa dijera que él la había corrido, a lo que la moza de una manera muy repugnante respondió “ la multa nos la ponen a nosotros SEÑOR “ de una manera muy alterada puso los individuales en la mesa, y dijo que iba a preguntar si la podíamos correr. Volvió y nos dijo que no se podía correr, mi hermana y mama no entraban en las sillas contra la mesa, nos levantamos y nos tuvimos que ir del lugar. Muy vergonzosa su atención, nunca antes nos había pasado. Desde el principio nos trató con el tono elevado y una actitud muy arrolladora. Moza morocha con lentes negros. Siempre habíamos tenido buen servicio y buena atención, con esto no...
Read more