Es la segunda vez que visito el lugar, la primera vez ya estaban a punto de cerrar y fuimos por un panecito. Hoy fuimos a desayunar y nos dimos cuenta de que la administración del lugar es un caos, cualquier persona que visite el lugar por primera vez se saca de onda, no hay nadie para recibirte, te sientas y te comentan que se ordena en caja con tu número de mesa, vi mucha gente perdida buscando mesa y sin saber qué hacer. Les pedimos su menú a los que estaban sentados a un lado de nosotros porque nadie nos atendió. El lugar es pequeño y concurrido por lo que hay mucho bullicio y la formación para ordenar está justo a un lado de la primera mesa en la que nos sentamos, por lo que realmente no desayunas tranquilo. Los meseros pasan preguntando dónde está determinada mesa para dejarle los platillos y están confundidos sobre quién pidió qué. Pedí unos huevos pochados y me los sirvieron sobrecocidos, con la yema toda dura, aunque el taro me pareció rico. El sillón está lleno de moronitas de pan que no son tuyas, jajaja. El pan es bueno, opino que tienen un buen protocolo de calidad en ese aspecto, sin embargo, los famosos roulettes se me hicieron particularmente dulces (el relleno), pero esa es mi opinión personal.
En conclusión, por el precio que pagas esperarías un mejor servicio al cliente...
Read moreAlthough the wait-times for take-outs can be lengthy, we enjoyed our second visit here!
The pastries were fresh & I loved my no sugar chai latte with coconut 🥥 milk! I asked for less ice & staff provided what I ordered. I also love their brunch menu options, the omelet was great.
Staff are very welcoming and nice, gave some recommendations too.
Overall, enjoyable experience in a nice quiet...
Read moreRecientemente visité el restaurante Fougasse en Prado Norte y debo decir que la calidad de la comida y repostería es bastante buena y disfruté de mi experiencia gastronómica allí. Sin embargo, me sentí bastante molesta por una situación que presencié durante mi visita.
Mientras disfrutaba de mi comida, noté que algunos empleados ocupaban las mejores mesas del lugar para consumir su propia comida comprada en un supermercado. Lo más inquietante fue que hablaban en voz alta y, en ocasiones, incluso gritaban, lo cual no solo generaba mucho ruido, sino que también afectaba la tranquilidad y el ambiente del restaurante.
Entiendo que los empleados también merecen un descanso y tiempo para comer, pero ocupar mesas destinadas a los clientes y comportarse de manera poco profesional deja una mala impresión en los comensales. Como cliente, me hubiera gustado que existiera un área exclusiva para el personal o algún otro sistema que les permitiera disfrutar de su tiempo libre sin perturbar la experiencia de los clientes.
El profesionalismo es una parte fundamental de cualquier establecimiento de calidad, y creo que esta situación debería ser abordada por la administración del...
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