AVOID, AVOID, AVOID. The food that turned up was the VERY mediocre, struggles to score 1/5. Very expensive for what it was, but price reflects island location I guess.
The view brilliant, wonderful location, but 2 meals out of 6 ordered didn’t turn up for 25 minutes after the other 3 were delivered to the table. 2 turned up after 25 minutes, undercooked burgers. The 6th never turned up.
The management then had the temerity to fight over the bill with us refusing to pay for 2 undercooked burgers delivered 25 minutes after the first 3 orders were delivered and a meal that never showed up.
Appalling for a restaurant in such an incredible location. The potential for this to be a fabulous place so great, the reality so utterly rubbish.
Stay away. If there is a queue elsewhere, get in it. Cannot be...
Read moreHablemos de langostas… La Academia Americana de Medicina de Urgencias lo confirma: entre una y dos docenas de hombres adultos americanos ingresan todos los años en urgencias después de haber sido castrados. Normalmente se mutilan a sí mismos con utensilios de cocina. En ocasiones con cortaalambres. De no considerarse un delito grave, en mi caso hubiera empleado las pinzas de un bogavante canadiense (Homarus americanus) para triturar los genitales del camarero del restaurante La Almadraba que nos atendió el pasado fin de semana. 210 euros por una caldereta de bogavante (canadiense) para cinco personas, a razón de 100€ el kilo. Por el número de pinzas prensoras presentes en caldero diría que había en él 4 ejemplares más bien pequeños. Lamentablemente no lo pudimos comprobar, pues nos lo sirvieron sin la preceptiva presentación para su inspección y su correspondiente pesaje. Sospecho que para que estos pequeños decápodos alcancen tal tonelaje, en Vancouver deben cebarlos a base de iridio y osmio. Por lo demás, me resigné a disfrutar de las vistas al mar mientras masticaba la insípida patata del caldero en ese espacio de tiempo comercialmente átono pero socialmente irreductible que separa el plato principal del postre. El postre. Qué decir del postre. Para evitar perdernos en la gran variedad de opciones que ofrece la carta –que, por lo demás, hace caso omiso de una polémica obsoleta, trazando los contornos de una cohabitación apacible entre la cocina tradicional (tocinito de cielo, flan de huevo) y fooding innovador (pastel de zanahoria o red velvet)– pedimos un surtido que nos permitiera probar el mayor número de alternativas. Nos sirvieron la friolera de dos. DOS tipos de postres: sobrecogedora variedad. Y el precio a pagar por esta abrumadora diversidad de oferta fue de 24€. En fin, recomendable sólo si estás dispuesto a pagar por unos calamares a la romana el precio de un litro de sangre de unicornio y por un mendrugo de pan lo que cuesta una espada de acero valyrio. Yo me quedo con las pinzas del bogavante canadiense y la suerte de satisfacción postcoital que me produce imaginarme la escena de la emasculación del camarero que nos sirvió la...
Read moreAVOID AVOID AVOID !!
Got blamed for not knowing the content of Cod Croquettes - no ingredients were mentioned in the menu, no waiter spoke any normal English. Therefore, I expected a cod dish, but I got basically potatoes with garlic taste. I explained them with Google translate that I am not eating Gluten, also that I was expected cod fish. The cook lady screamed that it is my problem that I didn't know. I told her to take them because I can't eat them, she started screaming very agressive and loud to get out of their place. Terrible experience. No customer service. Very agressive attitude overall we experienced since beginning which I tried not to pay...
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