Pongo 1 estrella porque no es posible no poner ninguna.
1.- Estamos en el siglo XXI y siguen prohibiendo la entrada a mascotas, algo que me parece inaceptable hoy día y motivo por el cuál no volveré a partir de hoy.
2.- No contentos con eso, hoy, le he pedido el favor a una de las chicas (pelo liso y gafas), por cierto: 0 amable y absolutamente desagradable, de acercarme a la puerta una barra, dado que con un bebé de mes y medio y un perro, algunas gestiones se complican cuando no te dejan entrar. A lo cuál se ha negado, alegando que debía pagar en la barra, pero ni se ha movido de dónde se encontraba para explicármelo, a grito pelado. Y pregunto: Las personas que toman café en mesa pueden pagar en la mesa, verdad?
3.- Para terminar, la calidad de la comida, tanto de pastelería como de desayuno, deja mucho que desear.
Sin lugar a dudas, un local al que no volver con la cantidad de propuestas agradables y bonitas que...
Read moreMi madre compró por su cumpleaños varias porciones de las diferentes tartas, una de limón, dos de tiramisú, una de chocolate, otra de cheescake clásica, y finalmente dos trufas. Realmente las tartas no parecen caseras, y digo parecen porque no sé cómo las hacen, pero saben muy industriales. Las muses son insípidas, en el caso del tiramisú sabía solo a alcohol, y el "bizcocho" duro por algunas partes y por otras no. La de queso no era cremosa, podías coger la porción con las manos y no se deshacía, y la mermelada de arriba era una especia de gelatina con sabor a jarabe, muy artificial. La de chocolate lleva una gelatina insípida y dura, y la de limón la misma gelatina, que podías quitar de la tarta entera, porque no se partía con facilidad y en la galleta no estoy segura de qué era, pero había una parte dura con textura de papel. Las trufas ya ni comentarlo, probamos una e incomestible. Un verdadero desastre la verdad. Nada...
Read moreLazos de hojaldre riquisimos, café bueno y bien acompañado. Pero hoy ha sido mi último día. 2 mesas, otra y la mía, cada una con una persona. Le pido el café al entrar y tan pronto me lo trae le pago me trae la vuelta y sigo con lo mío. Me llega la hora de irme, me voy y digo chao (no me contesta seguramente porque estaba atendendiendo a una clienta que iba a por pan y no me escuchó). Cual es mi sorpresa que tan pronto salgo a la calle me dice que si le he pagado, y yo, como? Claro que si con una moneda de 2 €, y ella pues no me acuerdo. Y yo, pues si, te he pagado con 2 € y me trajiste la vuelta, pues ella, pues no me acuerdo pero si tu lo dices te creo, mirándome con desconfianza y sin salir del marco de la puerta, un buen rato con la misma historia.. El mal trago en la calle lo he pasado yo sin culpa, y repito, éramos 2 mesas dentro, si fuesemos más podría incluso llegar...
Read more