Desde el primer momento, la experiencia en este establecimiento se revela como un verdadero deleite para los sentidos, donde la excelencia culinaria y la atención al detalle se entrelazan en un ambiente acogedor y de gusto refinado. El recorrido gastronómico que tuvimos el placer de disfrutar fue, sin exageración alguna, memorable.
Comenzamos con la hamburguesa La Caprichosa, una creación que hace honor a su nombre: sofisticada, bien pensada, y con un punto de audacia. La carne, jugosa y cocinada con precisión, se veía realzada por una sinfonía de ingredientes: cebolla caramelizada en su punto justo, rúcula fresca que aportaba un matiz levemente amargo y elegante, queso curado fundido que sumaba carácter, y una delicada salsa de alioli que ligaba el conjunto con una untuosidad seductora. El pan brioche, ligeramente tostado y de textura etérea, redondeaba la experiencia con equilibrio y suavidad.
La hamburguesa de carne mechada resultó igualmente magnífica. La ternura de la carne, deshilachada con mimo y cocinada a fuego lento, ofrecía una textura melosa y un sabor profundo, levemente especiado, que se integraba en cada bocado con maestría. Cada elemento del plato hablaba de técnica, paciencia y respeto por el producto.
Como acompañamiento, las patatas con tres salsas se sirvieron en su punto exacto de cocción: doradas por fuera, tiernas por dentro. Las tres salsas ofrecían un recorrido de matices: una mayonesa trufada de aroma envolvente, una salsa brava moderadamente picante y equilibrada, y una crema de queso suave que aportaba cuerpo y calidez al conjunto.
Las croquetas fueron otro de los puntos álgidos de la comida: exterior crujiente, interior cremoso, con una bechamel fina y sedosa que denotaba tiempo y saber hacer. El relleno, sabroso y bien ligado, destilaba el alma de una cocina casera elevada al rango de arte.
Como postre, el golfeado fue sencillamente excepcional. Este dulce venezolano, de masa suave y ligeramente caramelizada, se presenta enriquecido con un sutil toque de queso fundido, que le aporta contraste y equilibrio. Coronado con un sirope de papelón que no empalaga, se convierte en una verdadera joya para finalizar la velada.
En cuanto al servicio, merece mención aparte la atención de Julia, cuya profesionalidad, amabilidad y cercanía marcaron la diferencia. Su capacidad para atender con elegancia sin resultar invasiva, y su genuino interés por que todo estuviera a nuestro gusto, reflejan un alto nivel de formación y vocación.
A todo ello se suma el hecho, nada menor, de que los precios son más que razonables, lo cual convierte esta experiencia gastronómica en una de esas raras ocasiones donde calidad, trato y coste armonizan de forma ejemplar.
En suma, un lugar al que se vuelve no solo por la excelencia de su cocina, sino por la calidez humana que acompaña cada plato. Una...
Read moreUn brunch con alma en Cangas de Onís
Jabalí Brunch no es solo una cafetería, es una experiencia para los sentidos. Desde que entras, se respira un ambiente relajado, con música suave de fondo que invita a quedarte sin mirar el reloj. El lugar tiene un encanto especial, acogedor y lleno de buen gusto.
Lo que marca la diferencia son sus dueños, una pareja encantadora que te atiende con un trato exquisito, cercano y muy cuidado. Se nota que todo lo hacen con amor y dedicación.
La comida es deliciosa: opciones saludables, sabrosas y presentadas con mimo. Los brunchs son completos y equilibrados, el café excelente, y los dulces… ¡una maravilla casera que no puedes dejar de probar!
Un sitio que transmite calma, autenticidad y buen hacer. Sin duda, un lugar al que volver y recomendar con los...
Read moreWe had delicious and very affordable burgers. Burgers are served with fries. The restaurant looks new, modern and very clean. Also their maracuja cheesecake...
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