Fue en una noche de verano( 23 de agosto), donde la mitad de los bares están cerrados, por lo que nos sentamos en la única mesa libre que vimos por la zona. La atención del camarero fue muy buena, siempre atento, pero hubo varios detalles que enturbiaron la experiencia, la calidad con respecto al precio no era muy bueno, unas bravas algo tristes, un calamar algo reseco (que efectivamente no aparecía en la carta porque fue cantado de viva voz por el camarero)...sin ser malo del todo, no es lo que esperas al final de la cuenta, que por cierto la hace de cabeza, no puedes comparar si se han equivocado o los precios corresponden a los de la carta, por lo que debéis llevar cuidado, también si hay alguien con problemas de alérgenos, ya que mi hija con una simple catalana y solicitando la confirmación al camarero de que no contuviese proteïna de la leche de vaca, terminó con dolor de barriga y mareada como cuando toma algo contaminado con alérgenos, seguro que no fue intencionado, pero posiblemente hubo algún tema de contaminación cruzada, que afortunadamente no fue a más. Igualmente al final nos invitó a unos chupitos, por lo que no puedo decir que hubiera mala fe, solo que quizá les falta actualizarse un poco. (Es posible que ahora hayan cambiado de nombre o su dirección, desconozco ese detalle y de ahí podría venir el posible error de apreciación, cuando entré al local a pagar, la placa que figura en la calle ponía claramente "El Garrampón", no es que haya muchos abiertos en esta época del año, todo el que es de Murcia lo sabe) No es mi intención menoscabar el prestigio del local, sino una invitación a mejorar un local que es ya una institución con muchos años de trayectoria en las...
Read moreLlegamos tipo 21:15 y el lugar ya tenía cierta gente pero no demasiada. Tardaron un poco en ofrecernos la bebida, pero como no estabamos con prisa lo dejé pasar. Luego pedimos la comida, que en cuanto a calidad es muy buena, sobre todo las torrejadas, que son tostadas con varias cosas: roquefort, jamón, sobrasada, queso, etc. Pedimos la picantona que es altamente recomendable y no pica para nada. El restaurante tiene un aire interesante de taberna. Pero le dejo dos estrellas por los siguientes motivos:
Un punto menos porque tardaron demasiado en servir la comida. Para cuando nos trajeron las primeras tapas, ya nos habíamos bebido más de la mitad de las pintas que pedimos. Lo mismo ocurrió con la torrejada, si no le hubiese recordado a uno de los camareros del pedido, no hubiese llegado nunca o quizá demasiado tarde. Lo mismo ocurrió con la cuenta, la pedí y hasta un segundo recordatorio no llegó
Otro punto menos por no tener los precios en el menú. No me gusta sentarme a comer sin saber los precios de lo que estoy pidiendo. Más o menos puedo adivinar que no me van a cobrar 5 euros por una pinta, pero a ver, no cuesta nada poner un menú con precios. Jamás hube estado en un lugar donde los precios no estuviesen claros desde el primer momento que uno se sienta a la barra o a una mesa.
El tercer punto en contra es porque se notaba que el personal estaba atosigado de trabajo. La camarera tenía que estar corriendo y a los gritos desde una punta de la barra preguntándole a otro camarero que estaba detrás de la barra, Rafa, para qué mesa era tal o cuál plato. Estoy acostumbrado al bullicio que se genera en ciertos espacios, pero no es agradable que te rompan el tímpano...
Es un bar antiguo bastante sobrevalorado. Es un lugar pequeño, por lo que estás incómodo comiendo porque tienes gente en las espaldas rozándote tanto si te has sentado en los barriles como con las mesas o la barra. La comida es de mala calidad, pedimos salchicha seca y estaba demasiado cruda y acompañada de un mix de frutos secos que no acompañaba nada... con la tabla de quesos pasó exactamente lo mismo, mala calidad y frutos secos por encima. El pan de acompañamiento estaba chicloso, era descongelado supongo.... La carta es muy corta y simplemente repiten el mismo tipo de tosta en varios tamaños. La tosta "picantona" que es la más famosa, no nos gustó porque el jamón cocido era de corte grueso y no iba aliñado. Nada del otro mundo. La presentación de los platos es bastante mala , en platos de plástico y con un servicio de camareros que expresan malas caras, lo quemados que están, la falta de personal y además te dejan las cosas en mesa casi lanzándolas. El bar huele muy mal a queso roquefort al entrar y al ser tan pequeño,entre el ruido , el espacio y los olores... Nos sentimos realmente incómodos. El precio es muy económico pero No me compensa por todo lo mencionado...
Read more