El miércoles 4 de diciembre, tuvimos la comida de Navidad de nuestra empresa en Princi-Pico, y lamentablemente la experiencia dejó mucho que desear. A pesar de que el lugar es bonito (un 10 para el sitio), la comida y el servicio fueron decepcionantes. Entrantes: escasos y de poca calidad Los entrantes se servían para compartir entre 4 comensales, pero en alguna mesa, en los extremos, había 5 y hubo que discutir para que aumentaran las cantidades. Hubo incluso a quienes se les negó pan extra. Entrantes: • Pimientos asados al carbón, con ventresca y ali-oli de rebujito: prácticamente sin pimientos, ventresca de lata (nada de confitada) y ali-oli. • Foie micuit, tosta de pasas y chutney de mango: tres rodajas mínimas de foie de lata y poquísimas tostas, sin opción de pedir más tostas, por eso hubo quien pidió extra de pan. • Dados de salmón marinado al eneldo sobre mutabal: ridículamente pocos, apenas 7 trozos en algunas mesas de 4. • Croquetas de pollo, huevo y jamón: lo único aceptable, 2 por cabeza. Cuando había un comensal más en la mesa, hubo que pedir que pusieran 2 croquetas extra, y encima se discutió para que las sirvieran. Platos principales: decepcionantes • Solomillo a la brasa con wok de verduras salteadas: era solomillo de cerdo fileteado, seco, frío y con una guarnición ridícula de 4 tiras de pimiento y 2 de zanahoria. • Bacalao confitado a la mantequilla ahumada gratinado con ali-oli de ajos tostados: frío, claramente congelado, y sin gracia. Postre: lo único bueno La torrija de dulce de leche y helado de vainilla estaba buena, pero a estas alturas ya el ánimo era bajo. Servicio: un desastre La gestión de las bebidas fue lamentable. Pasados los 90 minutos contratados para el menú, dejaron de servir bebidas, aunque muchos no habíamos terminado de comer, de hecho, aún no se habían servido los postres. Desde el principio, las bebidas estaban contadas y servidas con mucha lentitud: • Las bebidas previas a que los comensales se sentaran en la mesa eran a cuenta del comensal. • Las bebidas una vez sentados a la mesa tardaban en llegar. La segunda ronda de cervezas se retrasó tanto que hubo quien no llegó a probar el vino. • El vino blanco y tinto Ribera del Duero (Aparicio). Apenas dio tiempo a que sirvieran una copa por comensal, ya que tardaron 20 minutos en traer la ronda. • La discusión del encargado con los comensales fue inaceptable. Se negó a rellenar copas de vino a quienes lo solicitaron, argumentando que “ya había pasado el tiempo contratado” y que si “llenaba 3 copas tendría que llenar 67”, cuando hay quien ni siquiera bebió alcohol y sólo tomaron un par de refrescos. Sin embargo, la lentitud en el servicio fue culpa del restaurante. Lo más lógico habría sido dejar botellas de vino o jarras de cerveza en las mesas para evitar problemas, como hacen en otros lugares. Resumen El lugar es bonito, pero la comida fue mediocre y el servicio peor. He estado en otras ocasiones y celebraciones y nunca había vivido algo así: escasez, falta de calidad y, sobre todo, mala gestión por parte del encargado, que antepuso las normas al bienestar de los comensales. En una comida de empresa, donde los clientes dejan una buena caja (éramos la caja del día 42,5€/comensal), la satisfacción debería ser la prioridad. Una pena, porque había potencial para una experiencia mucho mejor. No se si unas copas de vino compensan el descontento por el trato y la más que segura pérdida de clientes...
Read moreServicio malo, terriblemente deficiente, pésima organización. No dan abasto los días de buen tiempo y hasta un niño de teta sabe que el que mucho abarca... La ensalada de entrante era bien pobre: espinaca y un medallón de queso de cabra para alegrar las vistas, alguna pipa aparecía de cuanto en cuanto, no más, y aliñada al gusto del cocinero, te guste o no te guste su estilo, es lo que hay. Nos han ido sirviendo el plato principal de uno en uno, lo que implica que unos han ido comiendo mientras los otros mirábamos. La carne rica, eso sí, parece que saben dónde hay que acercarse a comprarla, pero el risotto no vale un duro, y el sorrentino, una supuesta "especialidad" argentina -la nacionalidad del nuevo dueño del local-, nos la han presentado como pasta, pero muy lejos de la realidad: hojaldre denso con salsa pseudobarbacoa triste como un episodio de La Casa de La Pradera. Se aprovechan del hecho de que la localización es inmejorable, pues solo hay dos locales en este agradable parque de Los Príncipes, supongo que habrán pagado un dineral por la concesión y espero que les dure lo que se merecen. Iba a ir al wc a evacuar, pero teniendo en cuenta el servicio, me he dado la vuelta y me he encontrado con una pareja de amigos míos, quienes me han dado la razón, coincidiendo que el servicio es de vergüenza. Lo que me ha sorprendido es que no es la primera vez que vienen y el caso es que siempre tienen historias, no es hoy una excepción. "¿Y por qué volvéis si el servicio es una mierrrrda?", les pregunté, "así va el país". "Por los niños", me repondieron, "en el parque tienen para desfogarse y para que nosotros descansemos". Se me han quitado las ganas de tener niños. Terrible experiencia, y aún nos queda que llegue la cuenta, donde sin duda sí que se esmerarán. Lo que sí tengo claro es que no voy a dejar...
Read moreHe estado por primera vez el día 25 de diciembre para almorzar con mi familia al aire libre. Hice reserva unos días antes y ellos nos llamaron el mismo día por la mañana para "reconfirmar" la reserva.
La verdad es que estamos encantados con el sitio. Tiene muchísima capacidad y espacio amplio al aire libre, con lo que la seguridad con los tiempos que corren es absoluta. Hay mucho personal: Desde la primera persona que te recibe para asignarte mesa hasta la última que te despide amables al máximo. La atención es exquisita, nos atendieron varios camareros y camareras por lo que la bebida y comida llegó con rapidez.
Cuando entras en los jardines huele a brasas.
Tomamos 2 presas ibéricas (muy buena, con una tabla caliente para ponerlo cada uno al punto que le gustase)tronco de bonito, croquetas ,bacalao, alcachofas al horno ... Todo para repetir, la verdad. De postre torrija de pan de brioche con helado. Nos pusieron unos chupitos de licor cortesía de la casa. La carta es muy completa y de precio ¡sorpresa! muy bien para la calidad y servicio que ofrecen. (5 personas 96 euros aproximadamente) Por ser el dia que era,NAVIDAD, y a mediodía había familias con niños, el sitio como además está literalmente dentro del parque de los Príncipes es ideal en ese sentido.
Vamos a volver seguro porque entre otras cosas me quedé con las ganas de pedir una hamburguesa de retinto que vimos pasar ESPECTACULAR, gyozas,wok..
Totalmente garantizado .. esos días tan especiales es complicado y no pudo salir mejor.
Felicitaciones al equipo...
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