Situación especial. Vinimos a Córdoba a festejar nuestros 20 años. Y la idea era descubrir lugares y conocer la cultura además de festejar.
Dicho esto. Caminando por Güemes, vimos de pasada un cartel de pastas caseras. Desde la ventana miramos y el lugar se vio, lleno, acogedor y los platos de alguna manera ricos. Vimos que era una fábrica in situ. Y automaticamente decimos entrar. Esperamos un ratito para una mesa de 2. Mientras íbamos viendo las posibles pastas a elegir. Como hacedor de vinos, me agrado bastante una mini selección especial de vinos que habían a la vista en la pared. Merlot de Budeguer de mi gran amigo Fede Bizzotto. Ferus del gran Pablo Sanchwz de Los Haroldos. Parecia que todo iba a estar increíble y que caminar y descubrir iba a marcar un almuerzo muy ameno en esta aventura.
Y sin bajarle el pulgar al mozo ni al chef, sin querer el servicio con 3 detalles hizo que la experiencia no fuese de esas que uno adoraria tener. Pedimos un tinto acorde a las dos pastas rellenas elegidas. No había frapera. El vino estaba a temperatura ambiente (20 grados). Si supiesen lo que cambia un Merlot y sus aromas hermosos y delicados con la temperatura, nadie se atrevería a servir un Merlot sin antes tener las facilidades para enfriarlo a los 14/15 o al menos 16 grados tolerables para disfrutarlo como corresponde. Y así como en varios lugares de una Argentina aún no federal para el servicio de vinos, llegaron los hielos y mi clásico ya movimiento constante de enfriar la copa con hielos previo a cada mini servicio del vino en mi copa, para disfrutar tan bella cepa. Claramente esto no me permite terminarme la botella, el trabajo es arduo... y disfruto el vino pero en menos cantidad al tiempo que voy enfriando la copa.
Llegó un plato, rápidamente... al dente y fantasticamente rico como habíamos visto desde afuera... el tema es que el segundo plato no llegó. Y para no dejar enfriar el plato que había llegado... empezamos a comer el primero. El tema es que el 2do plato no había sido preparado... y no llegó hasta que el primero ya había sido terminado. Segundo strike donde sin quererlo el servicio iba dilapidando las tremendas pastas que hacen en Augusto. El tema es que cuando llego el 2do plato, el mismo aún tenía congelado el relleno, claramente por la intención de subsanar el error de que en una mesa de 2 había comido uno y el otro observado... y viceversa luego. Mencionamos la situación y el 2do plato fue terminado como corresponde. Nuevamente, ambos platos estuvieron magníficos. Tremendas pastas caseras. Adoraría volver a probar más. Pero lo más probable es que las compre para llevar (gran opción que tienen allí al ser fabrica de pastas) y setear el vino y la cocción en casa para mayor disfrute de las mimas. Lo que escribo no tiene intenciones de atacar a nadie. Pero si alguien de Augusto lo lee y esto sirve para mejorar el servicio, sentiría que mi snob enogastronómico habría ganado un lugar más en la vida donde ir a disfrutar de comer y beber. Por el momento, la sensación es GRANDES PASTAS... el servicio en cocina no estuvo a la altura. Los mozos fueron muy atentos.
Lo recomiendo... espero que no les pase lo que nos...
Read moreLa más terrible experiencia de falta de empatía y cordialidad en mi vida!. Nunca fuimos tan maltratados!!! El lugar no tiene espacio ni para ser un bar, menos un restaurante. Apenas entramos con mi hermano ya nos miró despectivamente el encargado o dueño del lugar desaliñado y sucio que maltrató a la moza. Estábamos esperando a mi esposo que fue a estacionar el auto, pero nos querían acomodar en una pequeñita mesa (somos 3 personas con sobrepeso) pegada a una muy pesada puerta corrediza, y con el frío que hacía nos congelábamos. Le pregunté por la carta de vinos a la moza, porque en el menú sólo aparecía "vaso de vino", y señalándome una columna en el otro extremo que era imposible cruzar por las mesitas apiñadas me respondió: "esos son todos los vinos que tenemos", lo que eran un número importante en variedad por cuya justa razón queríamos degustar una botella, y no "un vaso" (ni siquiera copa!). En realidad no te importa el precio cuando la atención te hace sentir en casa y la calidad excede tus expectativas. El precio de un plato de ñoquis sin salsa era $5800, con salsas desde $1100 hasta $5000. La verdad.....no lo hemos probado y de inmediato le llamé a mi esposo que no estacionara el auto, que nos habían corrido con tanta "amabilidad". Vinimos a parar en La Perla (que ya la conocemos, obvio) donde nos esperaba Tatú con su humor y simpatía de siempre, los platos abundantes, riquísimos, y para nuestra sorpresa los precios bajísimos!!!! Pueden ver mi reseña en La Perla y antes de gastar tanto en un sucucho con tan mala atención, vénganse...
Read moreFuimos a conocer de qué se trataba. Las descubrimos caminando por Güemes. El lugar es muy agradable, luminoso, muy linda estética. La firma ofrece pastas para comer en el lugar, para llevar (crudas o cocidas). Compramos Sorrentinos de hongos con castañas y mozzarella (deliciosos) y Sorrentinos de Salmón, ricota y camarones (para mi gusto no está bueno que una pasta casera tenga un puré como relleno (papilla color rosado). Si tiene Salmón y Camarón optaría sólo por una variedad pero no desintegrada, no mezclaria. Sólo se sentía el sabor a Salmón. La masa estaba rica, sabrosa, tal vez un poco gruesa. Hay opción de salsas, crema, pan de campo y queso para llevar. Había dos de tres propuestas de postre que ofrecen : budín de pan y tiramisú. Probamos tiramisú, riquísimo!! Consultamos el precio del vino Hermandad para llevar y la respuesta fué: no nos figura el precio, no dejaron el precio. Notamos falta de interés para brindar información por ejemplo cuando preguntamos x el origen de la firma y la relación con la publicidad que se puede visualizar de manera permanente en el salón. Tampoco les interesó averiguar con quién corresponda el precio del vino que nos interesaba, que exhiben en cantidad sobre la vitrina principal. No hubo interés x ofrecer o sugerir otro vino que si tuviera precio. Relación precio y calidad del...
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