Ubicado en una discreta calle del barrio de Sants, donde uno no esperaría encontrar una joya gastronómica, se esconde un pequeño local que combina la frescura y el carácter de la cocina peruana con la delicadeza de la japonesa. A simple vista, el restaurante pasa desapercibido; su decoración es básica, casi espartana, y la atmósfera, aunque limpia, carece de calidez. Sin embargo, para quienes buscan experiencias culinarias auténticas, la primera impresión se convierte rápidamente en un juicio La carta y sus sabores: un acierto tras otro La experiencia comienza con un plato de pollo karaage. La fritura es impecable: crujiente por fuera y jugosa por dentro, con un sabor que sorprende por su equilibrio. El ceviche de corvina llega fresco, perfectamente marinado, con una acidez que despierta el paladar y resalta la calidad del pescado. Cada bocado es un recordatorio de la fusión magistral entre la tradición peruana y la técnica nipona. Como toque original, la croqueta de calabaza y queso azul se presenta como una combinación audaz que funciona sorprendentemente bien. La suavidad de la calabaza y el sabor pronunciado del queso azul se entrelazan en una experiencia que, aunque no esperada, es muy satisfactoria. Los postres son, sin embargo, una historia aparte. Para los amantes del té matcha, el menú ofrece una amplia selección que puede dividir opiniones. La tarta de queso con matcha resulta ser una decepción; la intensidad del matcha domina hasta el punto de opacar el resto de sabores, dejando una textura densa y pesada. En contraste, el pastel de matcha logra un balance más agradable: aunque potente en sabor, es jugoso y satisfactorio.
Este modesto restaurante en Sants no es un lugar para quienes buscan lujos o servicio rápido. Es, sin embargo, una parada obligada para los apasionados de la buena comida dispuestos a esperar por una experiencia auténtica y bien lograda. La comida, con sus detalles y matices, demuestra que la verdadera calidad puede encontrarse en los lugares más inesperados. Con precios medios, es un destino que, pese a sus carencias en ambiente y ritmo, recompensa al comensal con platos que hablan...
Read moreIt’s run by a Japanese wife and a Peruvian husband. The portion of each dish is quite generous and tasty. As you know, in some dishes there’s a hint of spice and that’s a nice kick.
My recommendation is tonkatsu Iberian pork sandwich which has nice mustard sauce and thinly sliced onions.
They can also accommodate a big party and I have used this place for 17 people party and all my colleagues enjoyed. The price for a party dinner or lunch is negotiable.
Need to book in advance.
2024/07/27 Unagi was especially served for...
Read moreIndeed, quite a nice surprise. Most important thing -the food- was excellent: mix amb traditional Japanese and peruvian. The place resembles more a normal bar than a restaurant and service, although they are very kind, it was far too slow today.
Yet I do like it and totally advice to go for it if you are in the area.
Illustration: tuna tartar for 19,5€
Labels: 2Eat, #japanesefusion,...
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