Eramos seis personas. Pedimos el menú de 23€, y tampoco es algo espectacular. Yo acerté pidiendo la ensalada con queso de cabra y la costilla a baja temperatura con chimichurri y patatas. La verdad es que mis platos estaban muy ricos y no me puedo quejar, aunque quizás el precio un poco elevado por la ensalada, que si bien no era pequeña, podría aumentar un poco su tamaño por ese precio. Eso si, tienes que acertar con que pedir porque si no no disfrutas de una buena comida. El problema está en los demás platos. El pisto no era bueno y era en gran parte por los ingredientes y encima no llevaba huevo. Aparte de eso, mi madre se encontró un trozo de estropajo metálico en el plato y no le ofrecieron cambiarle el plato por otra cosa, siendo lo grave que es que te encuentres un trozo de estropajo en un plato porque te quedas bastante flipado. El bacalao, plato estrella de Bilbao, no tenía su versión pil-pil, y lo más parecido que había, que era un hojaldre de bacalao, tenía una cama de pil-pil malograda y el hojaldre prácticamente exento de bacalao. El bacalao con tomate y "piperrada"(porque la piperrada eran dos pimientos contados) se notaba que el bacalao estaba hervido y la salsa de tomate tampoco era la mejor. Lo que está pasando es que todos los restaurantes de la zona del casco viejo, los cuales tienen muchísimo potencial, se está enfocando cada vez más a los turistas, y a los que somos de Bilbao y vamos a comer allí, no nos representa. Claro, un extranjero va ahí, paga su buena cantidad y piensa que está buenísimo porque no ha comido nada parecido en prácticamente toda su vida, pero comparado con lo que comemos los de aquí no se parece en nada. Le pongo 2 estrellas y no 3 porque a pesar de yo haber disfrutado mi familia no se ha sentido cómoda. Eso si, el servicio de camareros bastante correcto por parte de la chica, la cual ha sido la única que le ha pedido disculpas a mi madre, por parte de el chico no, debido a que al comentarle lo del estropajo no se ofreció a traerle un plato nuevo. El restaurante tiene potencial, pero hay que pulir bastantes aspectos y acabar con la turistificación masiva. Que parece que no piensan en los de aquí, debido a que el casco viejo tiene muchísima importancia en la historia de Bilbao y es un sitio muy importante para sus ciudadanos. No volveré hasta que no cambie y no lo recomendaré. Renta más comer de...
Read moreVisitamos Bilbao por las fiestas de agosto de Aste Nagusia, y cuando preguntábamos dónde podíamos ir a comer bien, todos nos recomendaban el Batzoki del casco viejo Bilbo Zaharra.
Para empezar, en su terraza, nos pedimos una cerveza artesanal de Bilbao, recuperada de la antigua y apreciada Cervecera del Norte. En el interior, en la planta baja (son varios pisos), continuamos con un txacolí y un pincho de bacalao, ¡el mejor que probamos durante todo el finde que estuvimos en Bilbo!
Subimos al primer piso y, desde que salimos del ascensor, un camarero nos atendió en todo momento a pesar de lo lleno que estaba el restaurante. En la mesa, un cartel nos explicaba que el local estaba adherido a la campaña de agua del grifo de Bilbao, presumiendo de la buena calidad del agua pública y ofreciéndonos una jarra repleta como cortesía.
Como entrantes pedimos: Paleta Basatxerri, lomo curado y cecina ahumada acompañada de pan y tomate al virgen extra. ¡Exquisito! Ensalada de pulpo, lechugas variadas, zócalo de patata y langostinos con vinagreta de pimientos choriceros. ¡Como si estuviéramos en Galicia! -Pato confitado en rollito de brick con manzana y salsa de uvas pasas. Si dudas qué entrante escoger, ¡esta es tu mejor opción! Croquetas de bacalao al pil-pil y guindillas frescas fritas. El bacalao es la especilidad del jefe de cocina, ¡y vaya si se nota y saborea!
Como platos principales: Bakalao a la parrilla con pimientos y patatas. Pero también es posible pedir el bacalao al pil-pil hecho a mano, asado al horno con refrito de gulas, en revuelto jugoso con huevos de caserío, hojaldre crujiente de bakalao ajoarriero, con salsa de tomate casera y pimientos. Confit de pato tostado con salsa de miel y nido de pasta fresca. Aunque a mi me encanta el pato, si tienes que optar por un solo plato, recomendarte el bacalao.
Y como postres: Pantxineta rellena de crema con helado de vainilla. Un postre tradicional de la respostería bilbaina. Escocés. Una enorme bola de helado de vainilla dentro de un generoso vaso de café y con unas gotas de whisky.
Y para terminar, volvimos a la terraza para saborear dos deliciosos mojitos, pues nos enteramos que son la especilidad de uno de los camareros que nos atendieron. ¡Estaba todo estupendo!...
Read moreI was recommended to this place and I made a reservation through their website and received a confirmation email. When we got there, the bartender said our reservation didn’t count because all reservations had to go through him. I knew he was bullshiting so I let it go and asked for a table instead. He said it’s full but the whole place is f*ing empty! I guess this place is mostly for locals and they don’t really welcome tourists. I can respect that but I just want to give a warning to fellow travelers. Stay away! It’s not worth it dealing with this kind of stuff while you are...
Read more