last weekend we went to a bar in granada called nico y alexadra, we had dinner and drinks on friday night, we went early because we were tired from university.
when we arrived the bar was full of people because its very cheap and has table football and other things to play.
in this bar, although the tapas are enormous, it is not the most important because the essential thing here is the cheap drinks and having a good time with your friends.
nica and alexandra have a fascinating atmosphere to have freezing beers after class.
we will...
Read moreOda negra a la Taberna El Nico y Alexandra
En el fondo del barrio, donde el vicio respira, hay un templo sagrado que la ley no vigila. Se llama El Nico, morada bendita, donde el hígado llora y la panza se agita.
Cristóbal al frente, con ceño y sudor, sirve birras heladas con puro rencor. Y Alejandra, tan lista, tan fría y letal, te cobra la ronda y te roba el moral.
Los colegas Yufaolin, manada fatal, entramos al bar con sed terminal. Brindamos por todo, por nada también, y a veces por ver quién vomita en el tren.
La cerveza allí no es bebida: es religión, cura la tristeza y da indigestión. Con cada jarra, el juicio se esfuma, y acabas hablando con sillas y espuma.
Hay risas, hay gritos, hay platos volando, un borracho dormido y otro llorando. Y aunque el suelo esté lleno de orines y pena, no hay sitio más noble pa’ ahogar la condena.
El Niko no cierra, ni en Dios lo clausura, ni Hacienda lo toca, ni el vicio lo apura. Porque donde hay colegas, cebada y sudor, allí florece el más puro amor.
Así que brindemos por Cristóbal y su ceja, por Alejandra y su risa muy vieja, por cada caña que a muerte nos lleva… ¡Y que nos entierren con litros de...
Read moreEste sitio solía ser uno de mis bares favoritos, un lugar donde siempre me sentía como en casa. Cuando estaba ubicado en Méndez Núñez, la atmósfera era acogedora y familiar, ideal para pasar una tarde agradable con amigos. El personal siempre fue atento y cordial, lo que contribuía a esa sensación de calidez y cercanía. Recuerdo cuando trabajaban Paula, Joma, Rita…etc.
Sin embargo, desde que se mudaron a su nueva ubicación, el bar ha perdido parte de ese encanto que lo hacía tan especial. El ambiente ya no es el mismo; aunque sigue siendo un lugar decente para pasar el rato, la atmósfera familiar que solía caracterizar al Nico ha disminuido notablemente. La clientela ha cambiado y el bar parece haberse adaptado a una audiencia diferente, quizás menos interesada en la calidez y más en la funcionalidad.
Es una lástima que el Nico ya no sea lo que era, y por eso no lo visito con la misma frecuencia. Aunque sigue siendo un buen lugar, la magia que antes lo distinguía ha mermado, dejando una sensación de nostalgia por lo que...
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