Fui con un grupo de amigos a cenar tranquilamente a la terraza de este establecimiento y lo que debía ser una noche agradable navideña terminó siendo un mal rato. Una estufa tipo chimenea quemó mi abrigo y me dañó el cabello, así como el de otra persona del grupo, algo que no debería pasar en un local que supuestamente cuida la seguridad. Para colmo, en lugar de preocuparse o asumir su responsabilidad, el dueño intentó echarnos la culpa, como si pudiéramos haber provocado algo así a propósito.
Había testigos, incluso llevábamos un niño que aunque no sea relevante, a nadie se le ocurriría provocar un incidente así. Yo tengo pruebas: la prenda quemada y la hoja de reclamaciones que puse en su momento. ¿Cómo puede demostrar él que fue culpa nuestra? ¿Quién se deja caer sobre una estufa? ¿A quién se le ocurriría introducir el cabello por las rendijas de una estufa? Decir que "nunca había pasado antes" (este es su argumento) no hace que deje de ser un problema. Quizá la estufa estaba homologada pero tenía algún fallo, quizá la estufa estaba demasiado cerca para aprovechar bien el espacio. Si buscan un sitio donde realmente se preocupen por sus clientes sigan buscando. Esta emblemática taberna hace un tiempo que dejó de...
Read moreHay lugares que no necesitan nombre para hacerse un hueco en la memoria de quienes los visitan, y esta taberna anónima, escondida en una calle cualquiera, es uno de ellos. No tiene letrero vistoso ni fachada llamativa, pero basta con asomarse para notar que ahí dentro pasa algo especial.
El ambiente es cálido y desenfadado, con ese bullicio característico de los sitios con alma. Las paredes llenas de fotos antiguas, carteles desgastados y botellas vacías cuentan su propia historia. Es un lugar que no sigue modas, pero al que la gente vuelve, y eso ya dice mucho.
La carta es sencilla, pero cumple con creces. Raciones abundantes, cocina casera y sabores auténticos. Las tortillas jugosas, los calamares tiernos, y las tapas del día siempre sorprenden. Aquí no hay platos decorados con pinzas ni espumas, solo comida hecha con cariño. Además, las cañas están bien tiradas y la cerveza bien fría, como debe ser.
El trato del personal es cercano, casi familiar. Te saludan como si te conocieran de toda la vida, aunque sea tu primera vez. Esa atención, sumada al ambiente y a los precios accesibles, hace que esta taberna sin nombre tenga algo que muchos locales más modernos han perdido:...
Read morePésima camarera... Yo entiendo que están cansados de trabajar en Navidad, pero tras tardar 40 minutos en limpiar la mesa que está junto a la barra y decírselo en varias ocasiones, cuando lo hace, un niño de 11 años que me acompaña dice "por fin", a lo que responde ella: "a ver si alguna vez trabaja en Navidad y eres tan rápido"... Fuera de lugar. La mesa la hemos limpiado los adultos tras 20 minutos. Tras otros 20 minutos más, en otra ronda, ha surgido el comentario... El crío no debió decir nada, pero la adulta y la supuesta profesional es ella... Eso sí, cobrar de más en las primeras consumiciones no le ofendió. Dejando a un lado la lamentable actitud de la camarera, haciendo un comentario a los niños que limpiaron su mesa, el lugar merece la pena. Una mala tarde la tiene cualquiera pero en su caso no ha sabido estar a la altura del local con...
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