El día de ayer entré en este restaurante para reservar mesa , le dije a la chica que de 19 h a 21:30 estaríamos allí tomando vermut de tarde y luego nos incorporaríamos a cenar , cercanos a las 20:33 se nos acerca un camarero con el pelo rubio de bote a decirnos que nos tendríamos que poner en otra mesa porque esa estaba reservada se fue con sus compañeros y mi marido me dijo que si yo había el día de ayer reservado que donde nos iban a poner ¿ bajo la lluvia ? Acudí a decírselo , me dijo que era para gente con reserva lo cual dije que yo ayer reservé igualmente , vale , nos dejaron quedarnos en la mesa de allí , lo siguiente nos dijo que era un restaurante especial en pescados a pedir lubina y nos dijo que era 60€/ un kg ósea 500g cada persona 30€ cada persona , decidimos pedir raciones , mi marido pidió sardinas , no tenían , luego merluza , lo acababan de vender hace un rato y sin saber qué pedir pidió albóndigas de bonito , yo pedí croquetas, sabían a aceite calcinado refrito y no eran caseras eran de marcas blancas congeladas , mi marido pidió albóndigas de bonito x 24€ ( mis 9 croquetas 12€ ) no había muchos pescados escritos en carta , bueno lo peor fue cuando mi marido pidió un vino tinto el mismo camarero al explicar la carta a mi marido tropezó su mano con la copa y me baño de vino todos los pantalones ropa interior fular trenca calcetines deportivas puños de sudadera inferior a la trenca que me tuve que ir al terminar de cenar con frío y disgustada a cambiar y duchar al hotel . Si es un restaurante de clase poned a camareros con clase no sabía ni inglés , hablaba x el traductor del móvil . Y lo que más me molestó es que pesar de el altercado no le dio para nada estaba tan normal . Pónganme en mi situación ¿ me va a lavar toda la ropa y quitar el vino tinto que es costoso de ello de toda mi ropa y bolso ? No aguanto más ir con el bolso oliendo después de estar duchada a vino x torpes como este tío . Y luego las cuentas altas 46€ total indignante mal servicio mal trato comida alta de precio pésima de calidad no recomendable indignante . No sé cómo contratan gente así ni ponen x esos precios unas croquetas...
Read moreHemos cenados dos días en el balandro. Caímos ahí tras no conseguir mesa en otro restaurante de la zona y fue lo mejor que nos podía haber pasado. Que descubrimiento! No hemos repetido más por falta de días pero seguro que volveremos. No puedo añadir mucho más a los numerosos comentarios positivos. De hecho, me sorprende bastante que los haya negativos. Como se menciona en otra reseña, no me cuadra con la realidad. Para mí este local es de 10. Parece un negocio familiar atendido con gran profesionalidad. Dani es un crack, amable, simpático y muy honesto en sus sugerencias. Pedimos muchos platos el primer día y, a pesar de que somos de buen comer (con dos adolescentes activos), Dani nos recomendó pedir menos dada la generosidad de los platos, y estaba en lo cierto. Comimos un rodabayo y dos ventrescas de segundo con dos entrantes, y los terminamos porque estaban deliciosos y porque Dani apostó a que no lo conseguiríamos, pero acabamos llenos. El segundo día aprendimos la lección, y seguimos su sabia recomendación con una lubina y un pixin. Todos los pescados exquisitos, los mejores que hemos comido. Son la especialidad del restaurante y lo bordan. Eso, unido a un entorno idílico (preciosa terraza con vistas al puerto), y una gran atención (puedo nombrar a Aitana, pero todas las camareras merecen también elogios), hacen que El Balandro pase a formar parte de nuestros restaurantes preferidos. Si a eso añadimos una buena relación calidad precio, es para...
Read more¡Nos hemos divertido muchísimo! Éramos cuatro adultos y un bebé en cochecito, y encontramos sitio sin problema. Al principio nos atendió un camarero joven que, evidentemente, no tenía mucho interés en que los clientes quedaran satisfechos. Pedimos una merluza a la parrilla para compartir entre los cuatro. El pescado estaba espectacular, pocas veces hemos comido uno tan bueno. Lamentablemente, la guarnición fue escasa: apenas media mini patata por persona. Acompañamos con una botella de vino blanco.
Durante la cena, empezaron a llegar cada vez más hormigas voladoras a la mesa, hasta que el equipo del restaurante decidió apagar las luces y, de repente, nos quedamos a oscuras. Eso no debería pasar si ya saben que este problema ocurre. Al menos podrían haber puesto una vela en la mesa. Después de unos 10 minutos volvieron a encender la luz. Una persona tenía una hormiga voladora dentro de su copa de vino. Al pedir una nueva copa, le informaron que ya no quedaban copas de vino y le trajeron un vaso de sidra. Increíble. Esto después de que el pescado fuera servido de manera bastante torpe. En resumen, nos reímos muchísimo, sobre todo por el equipo del restaurante, que fue sorprendentemente poco competente, incluyendo al responsable. Se nota que el lugar vive principalmente...
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