We walk into the place. Vibrant old jazz playing. Alive with customers enjoying themselves. I have high hopes. Outside is full, inside is unavailable because we brought a dog. Can’t we sit in the terrace? No. Can’t we bring a table outside? No. We’ll have to wait. My girlfriend is Mexican, she says that they’d have resolved this without question back home. I don’t doubt it.
Finally at our table, ten minutes later. We order some drinks, and three cups of water. The water does not come. We’re very thirsty. They bring us some shrimp. I’m allergic, can’t have any. What’s worse, the music transitions into cheap beach covers of modern songs. But it still sounds old? I see. The speaker system is faulty.
We order some fried calamari, after a lot of waiting for the servers to return. The dish is just okay. They finally bring us some water. I ask the boy for more lemon. He looks at me with a dry expression. “Vale”, he says. We both know the lemon won’t be coming.
What was once an inviting chatter among the other customers is now college kids obnoxiously celebrating. The cheque comes immediately. Twenty eight euros? For two house beers, a tonic water and one unseasoned, deep fried dish? We spent just five euros more last night after ordering eight (much nicer) drinks, a dish, a dessert, and being gifted two tapas and a shot of liquor each. That’s the beach tax for ya.
I’m going to give the place the benefit of the doubt, because I hear the shrimp was good, and I didn’t really try anything more than that one dish. But overall, a...
Read moreDecepcionante.No vale la pena salvo por su ubicación, pero para eso no merece pagar por lo que luego ofrecen. Mucha explicación sobre sus productos por parte de la dueña y luego"el producto" que te sirven en el plato no se corresponde ni con el precio,ni con la descripción. Nos sirvió dos trozos de una pescada de Motril, de la parte de arriba cerca de la cabeza,que no tiene apenas qué comer y sí mucha raspa. Yo me quedé estupefacta y se lo hice saber, por supuesto, con toda educación. "Eso" que nos sirvió,señora dueña del local, lo utilizo yo en casa para hacer caldo de pescado, pero no para servirlo como plato principal y menos presentándolo como "cocochas" y como" lo mejor" de la pescada y que " pesaba medio kilo". Se creen que somos tontos o qué? Pero vamos a ver, ustedes se piensan que nos van a enseñar a comer pescado por estar al borde del mar? !!Ni mucho menos eso eran cocochas, ni pesaban medio kilo y por supuesto no era lo mejor de la pescada!! Si yo hubiera querido cocochas,se las hubiera pedido, aunque no estaban en la carta. No se lo devolví porque mi compañero no quiso más problema, aunque usted se lo ofreció, eso sí, pero le aseguro que yo sí lo hubiera hecho, aunque hubiésemos comido a destiempo uno y otra. Claro que para que no se quedara con hambre tuve que darle yo de mi plato, cinco rodajitas de rape, digamos que pasable. De manera que pagamos 18 euros por ese plato impresentable, eso sí acompañado de muchas patatas fritas. Sentí que nos estaban tomando el pelo.Claro que solo por una vez, no se preocupe, porque con las vistas al acantilado y al mar no se come, ni es suficiente y porque mi dinero es de curso totalmente legal y quiero una justa correspondencia por lo que estoy pagando. Si al menos hubiera tenido algún detalle, pero encima la dueña, tan segura de que nos estaba dando " lo mejor"!! !!Qué mala es la soberbia para llevar un negocio!! La invitaba yo a comer en mi casa " pescada de Motril" ,unas buenas rodajas y sin tanta patata frita , se iba a enterar de lo que es servir un plato de pescado en condiciones y no "eso" que nos sirvió por 18 euros. Que las vistas al mar y al acantilado no son...
Read moreEl sitio es precioso para cenar, la comida es normal tirando a poco para el precio que tiene ( 41,70 euros por dos platos individuales, dos rodajas de pez espada que tengo mis dudas de que lo fuese,un solomillo de cerdo a la brasa y un cuenco de gazpacho, una botella de agua, una cerveza, y dos bollos de pan). En realidad por la comida bueno, pagas más por que estás comiendo justo en la playa, las vistas ... vale. Lo que ya me parece para dejar marcado aquí es lo siguiente:
Llegamos mi chico y yo y nos recibe un señor con una mala cara espectacular. Le preguntamos que para cenar dónde podemos sentarnos y sin hablarnos después de un rato mirándonos sin obtener respuesta lógica, señala un lado de las mesas y nos dirigimos por intuición a una de las mesas. Desde ese momento es una constante desidia, desgana, pasotismo, se movía como un alma herrarte por las mesas, sin ganas ninguna, no solo con nosotros, si no con otra mesa que ya estaba antes de nosotros y otra mesa que llego después, los cuales le preguntaron si había algún problema en añadir a la mesa otra pareja más y sin mirarles dijo que si con la cabeza y se fue sin siquiera pararse, que el chico se quedó con una cara que bueno bueno...
No le voy a pedir a nadie y menos a un camarero que me baile unas sevillanas, cuando he trabajado en la hostelería y se lo duro que puede llegar a ser.
Pero a los clientes por lo menos se les mira a la cara cuando se les habla, se les contesta cuando te hacen preguntas, y se les trata con un B1 de educación.
También tengo que decir que apareció una señora que nos tomó nota de la comida que “parecía” amable y al salir había un cocinero reponiendo un expositor que ha sido en 5 segundos la persona más amable y simpática que...
Read more