Centro Historico. El Centro de Medellín siempre ha sido dinámico, diverso y áspero. Un hormiguero de trabajadores y estudiantes; de vagos y rebuscadores. Un lugar para el encuentro de rezanderos y descreídos. Donde hacen dinero los más ricos y sobreviven los desarrapados. Y la fuente del sustento de centenares de miles de habitantes. Le faltan seguridad y aire limpio, pero le sobran personalidad, historia y carácter.
Y en el torbellino de habitantes que deambulan por esa cinta gris sin fin multiplicada en las calles de este sector de la ciudad, las plazas y plazuelas son los pocos lugares propicios para detenerse, charlar y descansar. Grandes o pequeñas lograron aglutinar a los medellinenses y pasaron de ser los lugares de encuentro de los ricos y ostentosos al club social de los que no tenían nada. Es tal su importancia social que muchos de ellos, hechos de cemento y poco verde, pasaron a ser llamados parques.
Según la Real Academia de la Lengua, el parque es un terreno destinado en el interior de una población a prados, jardines y arbolado para recreo y ornato. La plaza es un lugar ancho y espacioso al que suelen afluir varias calles, y la plazoleta es un espacio a manera de plaza pequeña, en la que suele haber en jardines y alamedas.
Las plazas que se volvieron parques Mercado público. Melitón Rodríguez, 1886.
Pero en Medellín hizo carrera una denominación errada de “parque” y va más allá de la simple confusión semántica. En el Centro hay varios ejemplos y la confusión se volvió tan común que al techo de un parqueadero público, con algunos locales comerciales, se le nombra “Parque” de San Antonio. También se le dice “Parque” del Periodista a un triángulo de cemento y “Plazuela” Uribe Uribe a una acera ancha con bancas.
“San Antonio pudo haber sido el gran parque del Centro, pero no se contempló como un lugar verde. Igual pasó con la Plaza de Cisneros, que hoy se llama Parque de las Luces. Ahí se perdió también otra oportunidad para crear algo que realmente convocara”, dice Jorge Melguizo, exgerente del Centro y exsecretario de Cultura y de Desarrollo Social de la Alcaldía de Medellín.
La forma errónea de nombrar estos espacios públicos es tan vieja como la fundación misma de la ciudad. Las ciudades de estas latitudes, primero pequeños poblados, copiaron el orden arquitectónico y de distribución de los centros de poder de España, heredados también del cristianismo. Casi todas las historias de las urbes tienen que ver con una centralidad que después va a tener varias funcionalidades y una periferia que se extiende con el tiempo.
BAJO LA DIESTRA
La Villa de Nuestra Señora de la Candelaria de Medellín, oficializada como tal el 2 de noviembre de 1675 tras el traslado desde El Poblado a unas tierras más planas cercanas a la quebrada Santa Elena, se empezó a formar como villorrio desde el Centro, alrededor de la Plaza Mayor.
Las plazas que se volvieron parques Plazuela de San Ignacio. Gonzalo Gaviria, 1875.
Y en su crecimiento se aplicó el cambio del significado para definir esa espacialidad: la plaza se volvió parque. La ciudad fue creciendo desde la Plaza Mayor, en lo que hoy se conoce como Parque Berrío.
Por las condiciones topográficas del Valle de Aburrá, un cañón estrecho, no se logró una planeación urbana con un trazado hipodámico o de cuadrícula, como en muchos otros lugares. Esa herencia cristiana recibida de España trajo también que en la Plaza Mayor, por supuesto, estuviera presente el poder eclesiástico. Los templos tuvieron en los atrios un referente espacial muy marcado hacia el mundo exterior. El atrio fue un conector entre lo público, lo privado y lo religioso. Así se crearon unos lugares donde la gente socializaba, siempre bajo el amparo de ese símbolo prevalente que era el templo. La fórmula se repitió en los barrios, que también se desarrollaron desde las iglesias y sus plazas.
Tomás Carrasquilla al referirse a las plazas dijo: “Ellas suponen, aunque a veces pasa lo contrario, lo principal de las poblaciones, en habitantes, movimientos...
Read moreThe park is in the middle of the city surrounded by a historic church, hotels, shops, and museums! The art in this park is fantastic. They have great little flea markets usually on the weekend and many fresh fruit venders. I stayed at the Nutibara Hotel which is part of the square! A block away are streets full of different restaurants and shops! I felt safe in the day, but you do need to be cautious! If you stray in the wrong direction from the park, you will end up in neighborhoods not safe to tourists. Please don’t let me scare you, just use...
Read moreLa plazuela nutibara ubicada en el centro de la ciudad de Medellín hoy empalmada con el paseo Bolívar y el parque Botero, sitio importante de visita de extranjeros "lleva tu Cámara" que las fotos no falten, en este sitio encuentras hoteles, restaurantes, baños, parqueaderos para motos y vehículos, es fácil el acceso para sillas de ruedas, es seguro, hay buena vigilancia de la Policía, de fácil transporte, la estación más cercana al lugar es Parque Berrío de la línea A del metro de la ciudad. No lleves a estos recorridos relojes o pulseras de valor, como se dice acá en Medellín,. " No hay que dar papaya" oh "No abras la canasta aunque la carne esté reseca Que en el arca vieja hasta el ser...
Read more