Restaurante El Poblado, Palermo: Una experiencia de expectativas fallidas
Mi visita a **El Poblado, ubicado en el corazón de Palermo, fue una decepción en varios frentes, comenzando por la comida, pasando por el servicio, y, a pesar de todo, encontrando un resquicio de confort en el ambiente.
Comida (4/10): La propuesta culinaria, que se presume de inspiración colombiana, se queda muy por debajo de lo esperado. La entrada de arepas de maíz, un plato aparentemente sencillo, fue una primera gran desilusión. El jamón, en lugar de aportar un toque suave y salado, tenía un sabor agrio, casi como si hubiera comenzado a fermentar. Esta falta de frescura no solo compromete el sabor, sino que indica un grave descuido en la calidad de los ingredientes. A esto se suma un error conceptual: la "arepa" que nos sirvieron no era tal. La masa estaba más cerca de un pan de tortilla, y lo que debería haber sido un platillo delicioso y reconfortante se convirtió en una interpretación desastrosa de la receta original. El queso y el jamón, que parecían tener días de más sobre la masa, fueron simplemente calentados en microondas, y se sirvieron sin mayor cuidado. Un detalle que demuestra una falta de técnica y dedicación. El plato principal, el pescado, carecía de personalidad: un sabor plano, insípido, que no evocaba ni los frescos mares colombianos ni los sabores vibrantes que uno esperaría de un restaurante que se jacta de su herencia. En cuanto a la limonada, aunque no sobresale, al menos no arruinó la comida, pero no es suficiente para redimir el resto de la experiencia.
Servicio (2/10): Si la comida fue un fiasco, el servicio estuvo a la par. La actitud del personal fue notoriamente indiferente y poco profesional. Preguntamos por opciones de jugos naturales, y la respuesta fue, de manera casi descortés, que solo ofrecían agua, limonada y refrescos gaseosos. Esta falta de variedad refleja una carta monótona y muy limitada, sin ningún interés en ofrecer algo saludable o auténtico. Cuando mencionamos nuestras quejas sobre el jamón en las arepas, nos respondieron con una sorprendente sorpresa, insistiendo en que todo estaba "recién comprado". Sin embargo, no hubo ni una disculpa ni una disposición real a rectificar la situación, lo que habla de una actitud arrogante y un claro desdén por el cliente. Para colmo, nos cobraron el 10% de propina automáticamente, un cargo que no solo es inapropiado, sino que refleja una falta de profesionalismo al no preguntar ni ofrecer un servicio que justifique tal gesto.
Ambiente (7/10): En cuanto al ambiente, el restaurante se salva parcialmente. La decoración es cálida y acogedora, con un toque rústico que evoca la esencia de Colombia, aunque, a decir verdad, está lejos de ser algo que destaque de manera memorable. Sin embargo, este consuelo es breve cuando se observa la desconexión entre lo que se pretende transmitir a través del espacio y lo que realmente se ofrece en el plato.
En conclusión: El Poblado cae muy corto en ofrecer una experiencia culinaria satisfactoria. Su intento de fusionar la comida colombiana con toques de Buenos Aires resulta en un híbrido insípido y sin alma. El servicio es deficiente, no solo en su falta de conocimiento y profesionalismo, sino también en su actitud pasiva y falta de empatía con el cliente. Y aunque el ambiente tiene algo de encanto, no es suficiente para compensar los fallos en la calidad de la comida y la atención. No es un lugar al que recomendaría, especialmente si buscas una experiencia auténtica...
Read moreEra clienta frecuente desde hace aproximadamente cinco años, y durante mucho tiempo tuve buenas experiencias en este lugar. Sin embargo, las dos últimas visitas dejaron mucho que desear y fueron decepcionantes, especialmente la más reciente, que me hizo decidir no volver más.
El 6 de junio asistí con mi pareja a ver el partido Colombia vs Perú. Nos atendió una mesera aparentemente nueva, a quien se le olvidaban los pedidos y no mostraba mayor disposición. El colmo fue cuando al encontrar un pelo dentro del perro caliente que pedí (claramente entre el queso y la salchicha), en lugar de disculparse como corresponde, empezó a cuestionarme insinuando que era mío. Me pareció un trato inaceptable. La encargada se acercó al momento de pagar, pidió disculpas y ofreció unos tragos de cortesía, que no aceptamos porque simplemente queríamos irnos.
A pesar de esa mala experiencia, decidimos darles una nueva oportunidad y reservé mesa para celebrar el cumpleaños de mi pareja el 28 de junio a las 23:00. Hice la reserva el 16/6, con 12 días de anticipación, para 11 personas, pagando los 10.000 pesos total que no son consumibles.
Al llegar al lugar puntualmente con decoración y torta en mano, el personal parecía no tener idea de la reserva. La persona en la entrada mostró total desconocimiento y me remitió a la ‘encargada’, cuyo trato fue absolutamente inapropiado para alguien en ese rol. Buscó en la pc sin dar explicación alguna, y tras varios minutos nos informaron que la mesa que solicitamos en el salón central estaba ocupada. Después de 10-15 minutos movieron a quienes estaban ahí, pero a nosotros nos tenían parados junto a la caja sin dejar pasar a seis de nuestros invitados, que ya habían llegado. Pedí que los dejaran entrar y la respuesta fue que no, que debían esperar a que se organizara la mesa, la cual ya estaba vacía.
A las 23:25 fui a decorar y mis invitados seguían afuera. Mi pareja fue a hablar con la encargada, quien le respondió diciendo que no los dejaban pasar porque ‘estaban armando lío’. Al consultar con ellos, me dijeron que solo estaban sentados esperando. Es decir, además de no tener la reserva lista, se inventaron excusas para justificar su pésima atención.
Finalmente los dejaron pasar, pero cuando llegaron más personas (además de las 11 inicialmente anunciadas), notamos caras de molestia por parte del personal, como si no quisieran que estuviéramos allí, a pesar de que siempre hemos consumido bastante: nuestras cuentas no bajan de 250.000 pesos. Apretaron a 15 personas en dos mesas, con botellas de licor, cubetazos, platos y picadas grandes, sin ofrecer una mejor solución ni siquiera una disculpa por el mal rato inicial.
Pagamos dos cuentas (una de $201.000 y otra cercana a $50.000), y ni aun así alguien se acercó a ofrecer disculpas por todos los inconvenientes. La música fue pésima y no ayudó en nada a mejorar el ambiente.
Después de tantos cumpleaños celebrados aquí y tantas visitas, estas dos últimas —en especial la del cumpleaños de mi pareja— me dejan claro que no volveré. Una lástima ver cómo un sitio que uno recomendaba con gusto pierde toda la calidez y el respeto hacia clientes fieles.
Y la cereza del pastel como si fuera poco es que cuando ya varios nos fuimos a eso de las 3:30 AM unos amigos se devolvieron y les compraron las opiniones en Google regalándoles dos tragos a cada uno después de verificar que las hicieron....
Read moreTrabajadores violentos y groseros, sinceramente esto nunca me había pasado pero debo contar esto pues hay muchas cosas malas con la atención del lugar. Cuando llegamos al bar, habíamos hecho una reserva de seis personas y llegaron un par más, para no incomodar estuvimos de pie en casi todo momento, aún así una de los trabajadores del local nos reclamó como si hubiéramos hecho algo malo solo porque llegaron más personas, saliendo del bar quisimos hacer una broma de llevarnos algo de la decoración del local, en esto dos de los trabajadores reaccionaron violentamente uno amenazando diciendo “no estén con juegos porque les rompo la cara”, uno de ellos agarró a mi amigo y lo golpeó, yo al verlo les dije “no hay necesidad de golpearlo” a lo que otro de ellos sin decir nada decide empujarme, no contento con esto siguió con una actitud muy violenta, buscando pelea y amenazando, además de querer cobrarnos una chaqueta que él mismo rompió después de tumbar a mi amigo, debo resaltar estos dos trabajadores querían buscar pelea, por suerte no pasó a mayores y nos fuimos sin tener que recurrir a más violencia o pagar cosas que no eran nuestras, no recomiendo ir a ese local por como tratan a sus clientes además, dos personas así de violentas no se les debería dejar trabajar en...
Read more