Estimados responsables de Globbing,
Me dirijo a ustedes con un profundo disgusto y decepción después de la experiencia extremadamente negativa que vivimos en su establecimiento en el Centro Comercial Aire Sur de Tomares, Sevilla, en el día de hoy. Como cliente que visitó su ludoteca, siento la necesidad de expresar mi profundo descontento con respecto a la forma en que fuimos tratados por su personal y, más específicamente, con las políticas de acceso que se nos impusieron, las cuales considero inaceptables.
Mi esposa y yo llevamos a nuestros dos hijos, una niña de 7 años y un niño de 4 años, con la ilusión de que pudieran disfrutar de su ludoteca, que se publicita como de acceso gratuito, pero con un límite de tiempo. Sin embargo, nos encontramos con una situación incomprensible y desagradable cuando se nos negó la entrada a nuestro hijo de 4 años debido al uso de pañal. Para nuestra sorpresa, el personal se justificó citando una supuesta normativa de acceso de la empresa "Globbing".
No solo se nos impidió la entrada a nuestro hijo, sino que las trabajadoras de su establecimiento nos sugirieron que compraramos calzoncillos para él como condición para permitir su acceso. Esto resulta completamente inaceptable y poco profesional. En ningún lugar del cartel de normas de la entrada, ni en su página web, se menciona que los niños con pañal no pueden ingresar. Esta política desconocida para nosotros hizo que nuestro hijo llorara, ya que esperaba con ilusión la oportunidad de jugar en la ludoteca después de años viendo a su hermana disfrutar del lugar.
Como residentes de Sevilla capital, hicimos un esfuerzo significativo para desplazarnos al Centro Comercial Aire Sur, específicamente para que nuestros hijos pudieran disfrutar de la ludoteca. Dado que comprendemos lo incómodo que puede ser enfrentarse a restricciones de acceso en un lugar, nos habíamos esforzado en asegurarnos de cumplir con todas las normativas existentes. Con la intención de colaborar y facilitar el cumplimiento de las reglas, decidimos poner un pañal de aprendizaje a nuestro hijo, ya que se encuentra en una etapa de transición y aún no tiene un control total de sus necesidades fisiológicas. La falta de profesionalismo y empatía mostrada por sus empleados fue completamente decepcionante.
Nuestro descontento nos llevó a hablar con el encargado, quien lamentablemente no estaba disponible. En su lugar, conversamos con una persona amable, pero que no pudo proporcionarnos ninguna respuesta o solución satisfactoria. Esta persona afirmó comprender nuestro enfado, pero insistió en que las políticas eran inviolables, a pesar de que no se encuentran respaldadas por ninguna normativa clara y pública.
Me dirigí nuevamente a la ludoteca para sacar a mi hija, ya que, comprensiblemente, no íbamos a dejarla allí si a su hermano se le negaba la entrada. Mi esperanza era que, al expresar nuestras preocupaciones, reconsiderarían su posición y permitirían que nuestro hijo ingresara, o al menos intentarían aclarar el asunto de las normas con la dirección, con el objetivo de no dejar una ilusión infantil destrozada. Sin embargo, esto no sucedió, y el orgullo prevaleció por encima de la comprensión y la empatía.
Como padre, mi mayor alegría es cumplir las promesas que hago a mis hijos y verlos felices. La negación injustificada de la entrada a mi hijo me frustra profundamente, especialmente porque no había ninguna razón aparente para ello. Mi deseo es que esta situación cambie para que otros padres no tengan que enfrentar la misma decepción y desilusión que experimentamos hoy.
En estos tiempos difíciles, en los que el mundo ya presenta suficientes desafíos, es crucial que las empresas, especialmente aquellas que ofrecen servicios dirigidos a niños, actúen con compasión y empatía. Les insto a revisar sus políticas y procedimientos de acceso, y aclarar claramente cualquier normativa en su entrada y página web para evitar futuros malentendidos y asegurar que todos los niños sean tratados con justicia y respeto.
Espero que ningún niño tenga que pasar por lo que...
Read moreIt is a typical shopping centre, but quite boring since it offers little variety. You can find the usual suspects there (Zara, Mango, H&M), but nothing else. No unique boutique or quality brands that professionals in their 20-30's would get excited about. There aren't many shoe shops and the ones there are limited in styles and quality. Not a fan of the food court selections either; however, they have been improving on that little by little. On the brighter side, there is a Mercadona with a dining section now, so you can shop and grab something somewhat healthy to eat quickly. There is an arcade for kids which can be entertaining and don't forget the IKEA. It is probably the biggest reason people go to this shopping centre. To sum up, not the best place for fashion, but has some essentials and IKEA that can make it...
Read moreThere were a lot of mechanical sounds and it was very difficult to enjoy shopping but the staff were extremely friendly especially as I did manage to lose my headphones but they were very helpful and I did find them! The seating areas are gorgeous and are perfect for neurodivergent people like myself. The music across the shopping centre was very good it was loud enough to block in or tune into depending on your mood or overall thoughts. Would definitely go back provided they fix whatever it Is that was making such a...
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