El pasado sábado, mi pareja y yo decidimos pasar el día en la piscina de la Hípica en Valencia, con la idea de disfrutar de un ambiente tranquilo y agradable. Sin embargo, nuestra experiencia estuvo lejos de ser placentera.
Pagamos 5€ por persona para entrar, lo cual no es precisamente barato, pero pensamos que valdría la pena por la tranquilidad y el servicio. Al llegar, compramos dos cervezas en el bar por 4,40€ y, como no habían mesas disponibles, nos sentamos en nuestras toallas en el césped.
Mientras disfrutábamos de la bebida y comíamos discretamente unas papas que habíamos traído, el controlador de accesos se acercó a nosotros y, de manera un tanto hostil, nos informó que en el césped no se podía comer ni beber, a pesar de que habíamos comprado las cervezas en el establecimiento y no habían mesas disponibles. Lo más llamativo es que otras personas a nuestro alrededor estaban haciendo exactamente lo mismo, sin ser reprendidas. Esta situación se volvió aún más incómoda cuando se dirigió exclusivamente a mi pareja, ignorando que era yo quien estaba comiendo. Además, se mostró excesivamente atento a nuestras acciones, volviendo más tarde para decirnos que tampoco se podía valorar (era un vaper sin nicotina), a pesar de que había otros que sí lo hacían sin ser molestados.
La gota que colmó el vaso fue cuando nos trasladamos al área de las mesas para comer la comida que habíamos traído de casa. Mientras me disponía a Saverio los tuper, el mismo hombre volvió a insistir en que no se podía consumir comida externa, aunque observamos cómo otras mesas, sin ningún problema, estaban disfrutando de comida traída de casa, lo cual también fue percatado por otras personas que presenciaron la situación y que se mostraron también indignadas por la situación.
Lamentablemente, esta atención desproporcionada y selectiva nos hizo sentir discriminados, especialmente dado que mi pareja es de origen dominicano y de raza negra. No podemos evitar pensar que su actitud estuvo motivada por prejuicios, lo que es inaceptable en pleno siglo XXI. Además de sus 2 pulseras de España, el llavero de españa colgando del bolsillo y la bandera de Españ bordada en una funda, por si no sabemos en qué país estamos el origen de este señor.
Finalmente, decidimos presentar una hoja de reclamaciones porque es inaceptable que este tipo de situaciones sigan ocurriendo. Fue una experiencia vergonzosa y humillante que arruinó por completo nuestro día.
No recomendaría La Hípica a nadie que busque un ambiente respetuoso y libre de...
Read moreHoy he estado en la piscina , como llevo años haciendo , y resulta que el vigilante se ha dirigido a una pareja de muy malas formas, porque los chicos han sacado unas rosquilletas, que es cierto que no se puede comer en la zona de césped , los chicos eran extranjeros y de muy malas maneras les a faltado al respeto , puede informarles de de no se puede comer nada allí , pero con educación, pues bien cuando me he ido a los vestuarios a ducharme , dentro de la ducha he escuchado jaleo , y cuando salgo de la ducha, otras usuarias me dicen que ha entrado una mamá con sus dos hijos de unos 12 y 13 ańos , y mientras la mamá se duchaba los niños han estado asomado se a las duchas, por lo que les han llamado la atención las usuarias que también estaban allí desnudas , a mí me lo comentan cuando salgo de la ducha y me dicen que donde yo me estaba duchando también han estado mirando , claro como yo tenia los ojos cerrados pues no los he visto, cuando termino salgo para decirle al chico que cobra lo que había pasado y casualmente allí estaba el vigilante y las otras chicas , me dirijo a él que estaba de espaldas a mí y yo diciéndole lo que había ocurrido y el señor sin ni siquiera darse la vuelta para mirarme, me suelta que como son menores pues que pueden pasar , toma yaaa , las otras que también se habían quejado y yo estábamos flipando , total que tened cuidado a la hora de ir a ducharos allí, porque se pueden meter chicos que sean menores de edad y , o haceros fotos desnudas o otras cosas. y según el vigilante...
Read moreLlevo años yendo por estar en el barrio,y cada año hay más restricciones abusivas y absurdas y que se conoce implantaron tras la pandemia ,pero ya no es necesario vivir de esto.Precios abusivos ,servicio muy lento y comida congelada.Esperamos un plato de nachos durante media hora, al que solo había que echarle guacamole de bote y los nachos echarlos a un plato y el resultado fue un pegote de guacamole y 4 nachos .Llevo muchos años en hosteleria y puedo ser empatica ,y paciente,pero es que encima cuando reclamas y con razón son desagradables y mal educados .Por no hablar ,de la clara exposición de ideas políticas extremas ,clasistas y discriminatorias,ya mencionadas en otras reseñas ,y en cuanto a las restricciones también muchas veces mencionadas ,es que creo que ha van inventando sobre la marcha Por favor !si sigue está piscina abierta ,y se reabre que se renueve su plantilla su gestión ,porque deja mucho que desear,es una verdadera pena ir a relajarte y salir...
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