El día de ayer fui nuevamente a visitar una de mis cafeterías favoritas desde hace muchos años y me da tristeza decir que ya nunca pienso volver.
Siempre me gustó la tranquilidad de los alrededores, la estética de la casona, los detalles alusivos al porfiriato y por supuesto, me gustaban mucho algunas de las bebidas ofrecidas como el avena cacao y el mazapán latte. Probé también los alimentos y nunca tuve queja alguna con ninguno de ellos. En su momento, aún estando dentro o fuera del establecimiento, la atención era amable y constante. Ya fuera para leer, trabajar o platicar, me encantaba.
De antemano, actualmente el servicio deja mucho que desear. La chica en el mostrador nos vio entrar y no tuvo ni la cortesía de saludar o decir algo. Prácticamente no volteó a mirarnos. No sé dónde estaría el chico que estaba tomando las comandas (el más rescatable del equipo), pero demoró un poco en aparecer para proporcionarnos las cartas.
Esta vez pedimos un té de manzanilla y una de mis bebidas favoritas: un mazapán latte frappé. Aunque no había casi nadie aparte de nosotros, demoraron un rato en llevarnos las bebidas. El té, sin más, pero el frappé desde el principio tuvo inconvenientes. De entrada, la primera vez que me lo entregaron no le agregaron ningún tipo de sabor. Era básicamente leche fría. Cuando me acerqué al mostrador con la señorita, con la misma actitud desagradable indicó que lo arreglaría. Le dejé la bebida y volví a sentarme. Cabe mencionar que no soy una persona difícil y suelo ser bastante tímida cuando se trata de pedir ayuda con estas cuestiones, pero lo encontré necesario. Cuando me devolvieron la bebida, ya se encontraba bastante aguada, pero el sabor era algo que me gustaba, así que ya no lo mencioné. Sin embargo, desde el primer sorbo noté que tenía pequeños residuos de algo duro. Al principio creí que se trataría de pequeñas cáscaras de cacahuate o algo similar y seguí bebiéndola hasta dejar menos de un cuarto del vaso. Todo el tiempo los trocitos aquellos fueron muy evidentes. Casi al final me saqué uno de los pedacitos de la boca ya que me pareció más grande de lo normal y descubrí que aquello eran trozos de plástico blanco triturados. Intenté beber de la superficie y en cada trago me salían por lo menos cuatro o cinco pedazos de plástico. Me sentí muy avergonzada porque yo había llevado a mi acompañante a ese lugar como una recomendación y hablando muy bien de sus bebidas.
Dejé de lado lo poco que me quedaba de la bebida y le solicité un vaso de agua al mismo chico que nos atendió al principio, incluso revisándolo con desconfianza cuando me lo llevó. También le mostré los trozos de plástico en una servilleta y el pidió una disculpa y argumentó que a veces pasaba que los proveedores dejaban residuos de plástico en las mezclas que usaban. A mí más bien me parecía que aquello eran trozos de una cuchara. Me llama la atención que dijera que era algo que "a veces pasaba" con tanta naturalidad.
Nos levantamos para pagar y debo decir que no solo nos cobraron el frappé que desde el principio no estuvo bien, sino que también nos preguntaron si queríamos dejar servicio. La chica como siempre, mal encarada. El chico nos dijo que nos regalaba unas galletas para compensar el mal trago.
Fue incómodo y desagradable. Solo queda buscar un nuevo...
Read moreOkay but they insist on playing bad music, loudly. The owners can't seem to decide whether this should be a (decent) cafe or a (very loud) club.
April 25, 2024, just after 8 am: good coffee but music is WAY too loud, a chronic problem.
Aug. 17, 2025: Weird string music played loud. Like a bad movie.
Good coffee but music is too loud. Here now on Dec. 23, early morning, and music is still too loud. Here again on March 12, early, and, again, music is way too loud. August 15, 2022: Loud pop music blaring from speaker. All they need is a disco ball. Nov. 4, 2022, early morning. Music still annoying. Nov. 5, 2022, mid-morning. Music turned up loud, shutters closed. Is this a coffee shop or a club? 8/25: music is...
Read moreWish I could give them 10 stars.
The place is beautiful and peaceful with such a vintage vibe, you could just sit there for hours. It wasn't crowdy so that's a big + these days. The tables are like old re-conditioned sewing tables, Wich is so fun and the chairs are all steel but pretty good tho.
Now the food: not pricy at all and quite good tho, I had a herbal tea and a pie, my friend a brownie and a mazapán coffee.
Last but not least, the service is great, everyone is so tender and polite and fast and all good stuff.
Btw: the place is always playing old Mexican music at a low volume, which is wonderful.
This place is a Great first date, or a peaceful evening...
Read more