Fuimos a cenar 12 personas un sábado por un cumpleaños. Como nos dijeron que la cocina era pequeña, nos ofrecieron un menú de grupo por 18 €. En el menú se indicaban los distintos platos que se iban a servir pero no las cantidades, ya que de saber que íbamos a salir con hambre, no lo habríamos aceptado.
Las raciones estaban bien de tamaño, pero el número de ellas que nos pusieron era bastante deficiente para el número de personas que éramos. Nos trajeron 3 raciones de nachos para 12 personas (adjunto foto de que ni siquiera iban muchos nachos en la foto), 4 raciones de croquetas con 6 croquetas cada una por lo que daban a 2 croquetas por persona. A continuación llegaron dos amigos más que se retrasaron y para ellos dos si que sacaron una ración de croquetas y otra de nachos (por lo que al menos ellos no pasaron hambre). Después para 14 personas sacaron 3 raciones de gyozas de langostinos y 3 raciones de gyozas de verduras que daban en total 3 gyozas para cada uno. Un taco de codillo para cada uno y 3 raciones de raxo. En resumen, cada uno comió 4 nachos, dos croquetas, 3 gyozas, un taco y unas pocas de patatas con raxo además de unos tragos de sangría (nos dieron 5 jarras de sangría para todos y el resto de las bebidas las pagamos a parte) y un chupito por persona cortesía de la casa. Eso por 18€.
Nos quejamos de la cantidad de comida y el camarero nos dijo que nos podía traer más de lo que quisiéramos. Así que le pedimos más nachos. Lo que no nos esperábamos es que nos los cobrara a parte, ya que no nos advirtió de ello. Al menos nos dejaron comer la tarta que habíamos llevado (ya que era un cumpleaños y el menú no incluía postre) y paliamos un poco el hambre.
La comida riquísima eso si, pero se sale mejor comiendo de raciones que de menú, lo que sorprende porque debería de ser mucho más barato. No repetiría para un cumpleaños ni para una cena de grupo ya que te puede arruinar la noche y acabas comiendo unas hamburguesas en el puesto de al lado. Por el mismo precio se puede comer en casa Moncho a reventar o en cualquier parrillada,...
Read moreFui por la comida vegana ya que hay pocos sitios que ofrezcan comida de este tipo que se salga de las típicas ensaladas y pokes y la verdad, es que tanto la carta vegana, como la carta normal es impresionante.No es una carta muy extensa, pero lo que tienen, lo tienen más que dominado. Además siempre suele haber algún plato fuera de carta, según temporada.El puntazo son los manteles individuales y los colores que te dan para que vayas pintando mientras esperas! Me pareció de lo más divertido y original.La tortilla vegana es impresionante, cuesta creer que sea vegana porque el sabor es totalmente auténtico. Y no sólo eso, es que además es de las mejores tortillas que he probado nunca. El burrito de costilla de mon es puro placer, es que cuando te lo traen a la mesa el olor ya te conquista. Viene acompañado de totopos caseros hechos con dos tipos de maíz (por eso unos son más oscuros). Éramos dos y pedimos sólo una tortilla pequeña y un burrito para compartir aconsejados por Gus el camarero (un 10 para su trato y simpatía) y la verdad es que no fuimos capaces de llegar al postre. Me sorprende alguna reseña donde se quejan de las cantidades, porque la verdad es que son realmente abundantes y no soy una persona que coma poco (y menos cuando la comida está tan buena). Mi aplauso a María que es la Mahara Mayor y chef por excelencia. Para repetir una y otra vez. Por las noches el ambiente cambia y se convierte en un local de copas donde pasar un buen rato escuchando música y disfrutando del buen rollo que...
Read moreI’m one who eats meat, especially in a place like Galicia, but Mahara’s cuisine was good enough to make me reconsider my stance! (They do have omnivore products as well, but when in Rome…) The fun-but-not-garish rock vibes, g/n bathrooms, excellent use of the small space, and wide drink selection combined with the great vegan menu make this a fave for sure! Just a shame they don’t have a...
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