El dueño da asco y es lo peor que he visto en mi vida.. y soy parroquiano de los buenos.... este tío no se merece que pisemos su local.. en vez de dar servicio a los clientes espera lo contrario... cobrar y fuera.... deberia dedicarse a dependiente de LA POLLERÍA DEL MERCADO., como en sus origenes... que le fué mal en aquel entonces.... no fué al psiquiatrico y así le va.... así se arruine y se vaya a vender castañas a la plaza del pueblo.. para poder pasar y reírnos de el. La pena es el equipo que le acompaña que es realmente bueno, y lo que tienen que estar pasando los pobres chavales... No vayáis, estáis siendo cómplices de un negocio en el que el dueño es un tirano.. esos chavales encontraran trabajo pronto, pero el no se merece ni cada céntimo que paguéis por la cerveza.,..... comos muchos ya en alcobendas los que preferimos verle vendiendo...
Read moreMe apeteció tomar un refresco y me senté en la terraza a esperar a mi mujer, el camarero prácticamente me abronco porque la mesa tenía 4 sillas y yo era solo uno, como tenía sed y estaba cansado busque una mesa con solo una silla , unos minutos después les hizo el mismo comentario a una pareja, habría que indicarle a este señor que existe unos cartelitos de mesa reservada para estos casos y que las sonrisas y la amabilidad ayudan , y si lo que le molesta es mover 3 sillas de plástico 3 metros, por lo general a los clientes no nos importa hacerlo si nos faltan sillas, por otro lado la consumicio me pareció cara para la atención recibida y las características del local. Pues resumen. No, no volveré a visitar sus instalaciones, no hay segunda oportunidad de dar una primera...
Read moreFui a disfrutar del desayuno dominical al sol. Todas las mesas tenían el cartel de reservada, por lo que pregunté si podía desayunar. Al llegar, el camarero estaba atendiendo a otra mesa, todo risas, al verme esperando para hablar con él, me mira, quita la mirada, sigue de risas y al girarse hacia mí semblante serio y caída de ojos (no espero una risas pero sí una sonrisa, como la que sientes cuando hablas con alguien al teléfono y sabes que sonríe). Le pregunté por una mesa y de malas maneras me dice: "no, esa no es pequeña". Me acompaña hasta la mesa adecuada y le pregunto qué tiene para desayunar: "casi de todo", semblante serio. Si no tienes ganas de atenderme, yo no tengo ganas de quedarme. Fui a otro lugar en el que tenían ganas de atenderme y fue un desayuno magnífico....
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