Came for the wine, stayed for the vibe...
Nestled in the heart of Madrid, Bendito, Vinos y Vinilos is a true gem for wine enthusiasts and those seeking a memorable experience.
From the moment I stepped inside, I was greeted with warmth and hospitality that set the tone for the few days i visited. Natalie, exemplified exceptional service with her genuine friendliness and attentiveness. Her passion for wine was evident as she guided me and my brother through their impressive selection, offering insightful recommendations tailored to my preferences.
What sets Bendito apart is its intimate ambiance, creating an inviting atmosphere. Perfect for a glass or two.
I found myself returning to Bendito not once, but three days in a row, drawn back by the irresistible combination of exquisite wines and the delightful company of Natalie.
Whether you're a wine aficionado or simply looking for a memorable night out, Bendito, Vinos y Vinilos surpasses all expectations. I wholeheartedly recommend this hidden gem to anyone seeking an laid back wine...
Read moreNosotros éramos clientes fijos ya que después de dos años con infinitas visitas cada vez que pasábamos por el centro era visita obligada porque nos encantaba, con lo que se podía decir que algo fijos si éramos ;). Hablo en pasado puesto que ayer después de un tiempo sin ir nos encontramos con que la experiencia fue totalmente diferente a cuando íbamos y estaba el anterior chico super entendido y apasionado de los vinos y de su trabajo el cual hacia que si no te gustaba un "orange wine" por ejemplo, salieras de alli siendo uno de tus favoritos casi ;) por como te atendía y te hacia disfrutar de la experiencia. Cuando nosotros, unos enamorados de los vinos, vamos a tomar vinos "naturales" es para además de beber un buen vino, te cuenten de donde procede, de que uva o uvas se compone, la historia (si la saben como le pasaba a este chico o generalmente les pasa a los empleados de este tipo de comercios de "vinos naturales) y que de alguna manera te encandile... La chica que hay ahora no solo parece molestarle levantarse de tomarse un vino tranquila con sus amigas, si no que cuando te atiende te pregunta lo típico de la tasca del barrio de toda la vida de: blanco o tinto? le falta decir eso de : ribera o rioja?.... Empezando con esa primera impresión de no apetecerla mucho atenderte y hacerlo si puede ser rápido mejor no cambiamos de opinión cuando nos ofrece dos míseros vinos porque son los que tiene abiertos y no tiene ni idea acerca de ellos... vamos ni leerlo en la etiqueta... es más, uno de ellos por lo visto es del dueño asi que lo mismo después de que seguro intentar vendérselo a todo el mundo por ser de quien es y de los meses que lleva allí ya trabajando ,quizás el informarse un poco no viene ni tan mal! Es verdad que uno de los vinos que tomamos estaba rico pero el mérito lo tiene la bodega y la coincidencia de que alguien pidió el descorche de ese vino o ese día apostaron por venderlo... pero bueno gracias a eso fue el que nos ofreció, que por cierto... no sabia ni de donde era. Creo que el volver a sentarse con sus amigas a charlar era un poquito más importante que el seguir atendiendo a dos clientes... Como han subido los precios en la luz, los envases... bla bla bla han subido también los vinos (que bien viene lo de la subida para metértela por todos los lados :) ) con lo que estás pagando a dia de hoy por una copa de vino alli 5 euros cuando : la copa es más pequeña, la tapa que te pone minúscula (antes no) no tiene ni un triste colín (antes si) y encima la chica que te atiende no tiene ni idea de lo que te esta vendiendo... Con los cual una experiencia única.....
Read moreDaría cero estrellas pero entiendo que todos podemos tener un día malo. Pero realmente se merece las cinco estrellas.
Pongo en contexto:
Soy vecino de Lavapiés desde hace un año. El viernes dando un paseo por el Mercado de San Fernando, dimos por casualidad un amigo y yo con este local. Nos pedimos dos copas albariño y la verdad es que el trato del hombre que nos atendió fue maravilloso. Normalmente cuando pides una copa de vino te suelen traer de los que tienen ya abiertos. En este caso nos abrieron dos botellas especialmente para darnos de probar y así poder elegir. El albariño nos dijo que era natural y la verdad es que estaba muy muy bueno y en su color se notaba que era natural, nos puso una tapa de queso que también estaba muy buena. Hasta ahí todo fenomenal. Hoy domingo le propuse a mi pareja de ir, ya que el trato y la calidad del sitio era espectacular. Llegamos al local y no estaba el hombre que nos atendió el viernes, estaba una mujer. El local es un local pequeño y si hay gente, tiene difícil acceso hasta la barra que es donde estaba esta mujer. Entro hasta la mitad del local y con buena educación doy las buenas tardes y pregunto si tienen sitio para dos. Nadie me responde. En ese momento me doy cuenta de que esta persona viene hacia mí para servir una mesa que estaba en la entrada del local. Automáticamente me doy cuenta de que estoy en el medio y no le dejo paso a lo que apresurado le pido perdón e intento quitarme del medio. Ella se abalanza sobre mí para hacerme saber que estoy en el medio y le estoy impidiendo el paso (haciéndome sentir muy incómodo y además de que yo sabía que estaba molestando) y de malas maneras me dice que si le dejo pasar. Por fin le puedo dejar pasar (como había comentado, es un local bastante pequeño). En ese momento me cuesta asimilar el mal trato que había recibido y con las mismas le digo a mi pareja que mejor nos vayamos a otro lado.
Yo me he dedicado a la hostelería y sé que es difícil trabajar de cara al público, por eso mismo sé que todos podemos tener un mal día y no por ello le voy a perjudicar con una mala reseña. Pero quiero dejar constancia de lo vivido porque no me pareció correcto.
Estoy muy seguro de que volveré, porque de verdad que el sitio tiene muy...
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