Pedimos un pollo a la brasa tras confirmarnos que realmente estaba hecho en una brasa, pero no hacía falta ni probarlo para darnos cuenta de que no era así, tanto por el color y la apariencia como luego por el sabor. Un fallo al que no le dimos demasiada importancia hasta que llegamos al postre, que fue de vergüenza. Más de veinte minutos esperando, mientras veíamos cómo servían a gente a quien habían tomado la comanda después de nosotros. Nos llegaron a asegurar hasta en tres ocasiones que habían insistido en cocina y que enseguida saldría, pero al ver que servían a una mesa justo al lado de la nuestra con exactamente lo mismo que estábamos esperando, habiendo pedido ellos no hacía ni cinco minutos, nos hartamos y solicitamos que lo cancelasen y nos trajesen la cuenta. Nos insistieron dos veces para que esperásemos, sin darnos realmente un motivo por la demora (aunque poco podían decir teniendo en nuestras narices a gente comiendo lo que nosotros habíamos pedido), y luego nos ofrecieron regalarnos los postres pero nos negamos. Para redondear el asunto, cuando por fin trajeron la cuenta y la revisamos, no habían borrado los postres. Una pena, porque la calidad de la comida es bastante decente (de hecho, a eso en concreto le daré cuatro estrellas), pero la atención y el trato cuanto menos deficientes. Para colmo, vimos como en las demás mesas, al ser San Valentín, ofrecían un osito de peluche a los comensales, pero no a nosotros. No sé si por ser una pareja del mismo sexo, o porque era un regalo sujeto a algún menú en especial, pero tampoco nos lo ofrecieron ni hicieron mención al respecto ni al llegar y tomar algo en barra ni al sentarnos en la mesa ni al explicarnos el menú ni al tomarnos nota. Es una tontería, tampoco es como si regalasen una botella de vino o algún entrante, pero el detalle importa y, sumado a todo lo demás, ha hecho de esto una experiencia irrepetible, porque no pensamos volver ni recomendar a nadie este sitio. Mención especial en positivo al chico joven que nos atendió la barra, que fue el mismo que ofreció regalarnos el postre. El único amable y empático de todo el local, el resto pasaron bastante de nosotros durante toda la cena, y fueron bastante secos también a la hora de atender nuestras...
Read moreFour of us visiting from Florida USA and Wales UK, had an excellent lunch and service from Daniel. The “Menú del Día” had many delicious choices. Per recommendation of Daniel, we ordered all 4 options of appetizers to try them all. All very tasty. Too bad they did not had the Paletilla of lamb, but all other entrees were delicious and plenty. Plenty local wine included with the Menu del Dia … Great Turrón ice cream, Pannacota desserts. A place to come back full of locals with a great ambiance and friends &...
Read moreEstuvimos un grupo de 8 adultos y todos pedimos menú. Algunos de 25 euros y otros de 30. Sacan tres botellas de vino, que también entraba en el menú. Me parece raro, porque al menos deberían ser 4, no me salen las cuentas, pero no le doy importancia porque tampoco íbamos a beber mucho. Las botellas las traen abiertas a las mesas (no me gustó, pero bueno, lo dejo pasar). La comida nos gustó mucho, buenas raciones, y eso que algunos son grandes comilones, los postres caseros, que es de agradecer. La atención del camarero, impecable y el servicio bastante rápido. Terminamos de cenar y quedan 2 botellas y media de vino, así que cuando pido la cuenta, le pido unos corchos para llevarnos el vino y noto la cara de extrañeza del camarero (no era el que nos había atendido hasta entonces). Al rato, aparece el anterior camarero, al que le vuelvo a pedir la cuenta y los tapones y otra vez me mira raro. Enseguida viene con la cuenta, unos tapones y unas bolsas de plástico y me dice que me lo van a dar, pero que la política de la empresa es no darlo. Como el camarero había sido muy amable y la cena estuvo bien, no quise discutir, porque si es norma de la empresa, tampoco es culpa suya. Así que señores propietarios, el vino estaba pagado, por lo tanto es mío,y si puedo pedir un envase con la comida que no consumo, también puedo llevarme MI VINO. Que no te abran el vino en la mesa y no te lo den para llevarlo, me hace pensar que ese vino era de lo que le había quedado a otros comensales y que luego te...
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