Anoche sobre las 8 de la tarde pagamos una entrada a 25 euros por persona, 4 personas. Nadie nos dice que por ese precio no teníamos autorizada la circulación por toda la discoteca, con restricciones en zonas “VIP”. Ni nos lo dicen, ni aparece indicado en ningún sitio visible antes de entrar en la zona de pagar. Somos dos parejas, todos mayores de 50 años. Nos pusieron una cinta en la muñeca. Nada más entrar , el local estaba casi vacío, vimos unos sofás pequeños y dejamos nuestras chaquetas y bolsos. No vimos nada que nos indicase que no podíamos estar ahí. Yo me fui al baño y al volver todas las chaquetas y mi bolso habían desaparecido y me asusté pensando que lo habían robado. Me dijeron que alguien del personal lo había retirado, cuando fui a buscarlos, esta persona, una mujer, no me explica por qué ha cogido nuestras cosas y además se niega a decirme dónde están, haciéndome esperar mientras atendía a lo que por lo visto sí eran unos clientes “ vip”. Por lo visto debíamos pagar ese castigo por haber cometido el sacrilegio de dejar nuestras cosas ahí. Al parecer tenía el derecho a coger nuestras pertenencias y a esconderlas donde le dió la gana el tiempo que le dió la gana. Sólo después de insistirle varias veces decide indicarme dónde ha tenido a bien dejarlas. Voy a cogerlas, y esta mujer cuyo nombre no sé porque se niega a decírmelo, se acerca de nuevo y me obliga, tratándome de malos modos, hablándome mal, cogiéndome del brazo y forzándome con violencia y maltrato a desalojar físicamente esa zona vip donde yo no podía poner mis pies. Ya ni siquiera hablamos de ningún sofá, yo no podía estar de pie ahí. Se acerca otra señora y entre las dos me obligan a desalojar la zona agarrándome del brazo, como si yo fuese una delincuente. A todo esto, el resto de prendas de mis amigos seguían estando donde las habían dejado estas señoras, en esa supuesta zona restringida para nosotros, de lo cual me quejo. Viene mi amigo preguntando dónde está su chaqueta. Salgo del local y pido la hoja de reclamaciones, el jefe de seguridad, un tal David, continúa el trato de su compañera, vejatorio, despectivo, maleducado e irrespetuoso, me dicen que yo me he saltado una supuesta cinta roja que han puesto para señalizar las zonas Vip por donde no se puede pasar, les digo que no las he visto, que además en caso de que las hubiese visto no tengo por qué saber qué significa que haya una cinta roja, y que nadie nos ha dicho al pagar la entrada que no podíamos pisar determinadas zonas del local. Se niegan a dejarme un bolígrafo que tenían ahí mismo para rellenar mi reclamación, me siguen riñendo, me llaman clasista porque digo que soy una señora de una edad, médico, que no soy ninguna quinqui, nos chillan, se burlan de nosotros, tanto David, el jefe de seguridad, como la persona que me cogió del brazo para empujarme a desalojar y otros miembros del personal que aparecen por ahí. Me dice David que si no me da vergüenza que me hayan echado de una discoteca y que ahí queda en mi historial. Me dicen que han visto el vídeo y que he sido yo la que he cogido del brazo a su compañera, mintiendo. En resumen. Pagaréis por entrar en un local donde os van a tratar como ganado, donde el personal seleccionado es del más bajo nivel de educación, donde faltan al respeto a los clientes, con un trato de lo más cutre y barriobajero. Una...
Read moreEl sábado pasado decidimos celebrar una despedida de soltera en este local, para ello cogimos las entradas con antelación. Antes de llegar incluso a la cola, el chico de la puerta (supongo que el mismo que se menciona tanto en las reseñas) con una actitud chulesca, nos dice que ya nos va avisando de que no vamos a poder entrar. De hecho, estaba despachando en ese momento a otro grupo porque un chico llevaba falda (no de disfraz). Lo peor no era en ese momento saber que no íbamos a poder entrar, sino la forma en la que nos trató y se dirigió a nosotras. En cuanto a la razón de no poder entrar, era porque llevábamos todas la misma camiseta y una diadema (únicos complementos por lo que se podía intuir que era una despedida). La gracia es que te enteras una vez ya has comprado las entradas y te topas con el impresentable de la puerta, porque ni por la web ni en el mismo local, pone visiblemente sus códigos de vestimenta. Seguidamente, le pedimos hablar con un superior y nos encontramos con un chico de fondo riéndose. Al acercarnos este otro sigue en la tónica de su compañero; vacilándonos, diciéndonos que no entramos y que no perdamos más tiempo. Obviamente, reclamamos y pedimos hoja de reclamaciones. AQUÍ VIENE LO MEJOR. Nos niegan hojas de reclamaciones a cada una, nos dan una y nos dicen vacilándonos que nos darán de una en una, por turnos. La intención claramente era jodernos. Obviamente, reclamábamos nuestro derecho y a una de nosotras, el superior respondió: “COMO SIGAS TE VAS A TRAGAR EL BOLI” y le quitó la única reclamación que nos habían dado. Tras esto llamamos a la policía y Lo siguiente fue esperar a la policía, fastidiándonos un día como ese, pero fue tan fuerte que no podíamos dejar pasar ese trato, a las 12 personas que éramos no nos había pasado nunca nada similar. Menos mal que la policía nos apoyó y lograron que nos dieran más hojas de reclamaciones. Lo más gracioso de todo fue ver como en su parte de la hoja, pusieron que habían llamado ellos a la policía por ponernos AGRESIVAS 🤣🤣🤣 Qué poca vergüenza. Os animo a leer el resto de reseñas si está historia...
Read moreMala educación en el trato de la gente de la puerta, comportamientos chulescos, faltas de respeto, amenazas verbales... definición al parecer extendida por la lectura de los comentarios. El pasado sábado estuvimos allí y nos dejaron entrar por llevar todas unas camisetas con una frase (ya ves tu podría ser perfectamente del Zara). No llevábamos ni disfraces ni objetos voluminosos...Hasta ahí puede ser entendible porque cada local tiene sus propias normas de vestimenta (bueno código que al parecer si nos poníamos la camiseta del revés y la frase estaba en la espalda no importaba tanto) pero ¿las formas de decirlo? Faltando al respeto, vacilando, riéndose de la gente. Pedimos hojas de reclamaciones y nos vacilaron diciendo que nos la irían dando conforme fuéramos rellenándolas (éramos 12 personas y nos querían dar una a una las hojas, para tirarnos allí 17h o algo). Llamamos a la policía porque alzaron la voz a una del grupo, arrancándole la hoja de malas maneras y con la frase "si sigues vacilando, te tragas el boli". ¿Disculpa? Cuando llegó la policía ya no había tantas risas ni tanta chulería... ya bajaron el tonito y entregaron las hojas diciendo que ellos no se habían negado y que habían sido ellos los que habían llamado a la policía (mentira, porque fuimos varias de nosotras las que llamamos y ellos se reían cuando les decíamos que lo íbamos a hacer al grito de "llama, llama si se van a reír de ti") En fin, leyendo los comentarios no me extraña el trato recibido ni las formas del personal que se encarga del control de las puertas, al parecer se creen que pueden tratar a la gente con faltas de respeto y mala educación. En fin espero que 12 reclamaciones en la oficina de consumo le dé al dueño del local el toque de atención para que enseñe a sus empleados las formas que deben usar para dirigirse a alguien y que las cosas si se comunican con respeto y sin vaciles se entienden pero cuando se sobrepasa la línea de la falta de respeto, la chulería y las amenazas, entonces pasan...
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