I usually don’t write reviews but this bar is a disgrace!!
The young man with the dyed blonde hair was incredibly rude the whole time to me and my friend after we rejected his initial attempt at flirting with us and giving away free alchohol.
As soon as we politely declined his weird requests to hang out he essentially shunned us and refused to serve us. I would like to point out that he was clearly under the influence of something that was not alcohol.
We decided to leave the second time we heard the young man curse at us in french calling us things no woman should deserve to hear. He assumed We wouldn’t understand but both my friend and I grew up in Montréal so unfortunately it was loud and clear.
We felt so threatened and disrespected but decided it wasn’t worth the discussion and decided to ask for the bill. This is when he tried to overcharge us with ridiculous charges and demanded we paid cash without giving a receipt.
I’m sad to write such a bad review about a small business as I’m sure it’s not all bad. I find it hard to believe that this business is okay with having such a woman-unfriendly distasteful employee.
Instead of writing a bad review, I tried to return the next day to see if I could speak to someone else in the hopes he wouldn’t be there but the bar was closed for the evening.
I will be in Barcelona until next monday and have no intention in keeping this review up if management can offer their apologies for this...
Read moreApenas escribo reseñas negativas, es algo que no me agrada, pero lo que me ocurrió ayer en Señora Dolores fue una de las peores experiencias que he tenido nunca… una atención no solo negligente sino maleducada hasta la médula. Leyendo reseñas más a fondo, veo que algunos coincidimos y otros difieren completamente… será cuestión de suerte. La mía, definitivamente fue malísima, os cuento:
Reservé mesa para 4 (cena). Algunos amigos más se unieron al plan y quise aumentar la reserva a 7. La pasarela de reservas no dejaba más de 6, así que decidí llamar por teléfono. Eran las 16h30, pero la conversación fue desconcertante, la persona al otro lado del teléfono me trató mal y con condescendencia, alegando que estaban en hora punta de servicio de mesas y diciéndome que no se iba a parar a tomar nota… me recomendó cambiar la reserva online como pudiera y dejar mi teléfono; así procedí obediente. ¿Llamada posterior recibida? Ninguna…
No sin cierta desconfianza en el cuerpo, decidí seguir adelante con la reserva. Y cuando mis amigos y yo llegamos al bar, puntuales, empezó todo a ir de mal en peor. Nadie nos recibió ni atendió en barra, esperamos unos minutos sin saber muy bien qué hacer. Cuando el camarero finalmente nos preguntó, le hablé de nuestra reserva y nos dijo “No tengo mesa”. Shock. “Lo único que os puedo ofrecer es este hueco de barra”. ¿Perdón? Siete amigos en barra… no sé, no es mi idea de cena más práctica entre amigos. Ninguna justificación, ninguna disculpa y, por supuesto, cero gestos amables. Lo único que supimos es que la mesa supuestamente asignada para nosotros estaba todavía repleta de gente que seguía comiendo y bebiendo… gente a la que en ningún momento parecía habérsele avisado de un cambio de turno obligatorio. Nos sugirieron esperar en barra y, por cortesía, aceptamos y pedimos bebidas [aviso: si no te gusta el vermut con sorpresa (chorrazo de ginebra) mejor pide otra cosa, no avisan de esta fórmula y el mío quedó entero…]. Durante 30 minutos lo único que conseguimos fueron rezungos y bufidos continuos del chico de cocina que salía con platos, parecía molestarle nuestra mera existencia… porque, por supuesto, en ningún momento nos aseguraron que la susodicha mesa fuese a quedar disponible en algún momento… de absoluta vergüenza. Una lástima que para cuando el grupo de comensales rezagados comenzó a levantarse (35 minutos más tarde de la hora reservada) nosotros ya hubiésemos gestionado un plan alternativo exprés.
Como guinda del pastel, cuando pedí la cuenta por ser cortés y no marcharme sin pagar (que habría estado más que justificado por la pésima atención)… ¡me cobran los vermuts que estábamos dejando a medias! Maleducado, sin sensibilidad alguna en el buen trato a los clientes, desconocedor del concepto de fidelización, pocos puntos en humanidad…
En definitiva, tantas ganas tenía de probarlo y ahora mismo tan pocas ganas tengo hasta de pasar por delante del local, siendo del barrio y gustándome tanto apostar por lo cercano y honesto. Precisamente ese fue el principal problema: la honestidad, amabilidad y cariño por la profesión estuvieron completamente ausentes…
Sin más, os deseo mejor suerte que la nuestra, ojalá una experiencia acorde a las buenas reseñas por aquí escritas. Mis ganas se esfumaron, una lástima, pero no se merecen otra...
Read moreWe was recommended this place by locals and was eager to come after hearing their opinion but it was a Awful experience. We booked a table for 4pm and arrived at 3.55, As we walked in the man behind the counter told us they closed at 4 and we had 5 minutes to order, then when we told him we booked he said nothing and we sat down, he was rude. The new girl was lovely, she was chatting to us and was friendly, however the man cooking was so incredibly rude to her it was uncomfortable to watch. We ordered the lasagne fritter, arancini and potato churros. We watched the cook microwave the food and then deep fry it, our food was cold in the middle and didn’t taste fresh at all. Overall a completely awful experience don’t waste your...
Read more