Ya era una segunda visita, en plan, venga va, vamos a darle una segunda oportunidad (Carlos Chaouen lo merece), pero a la segunda tampoco fue la vencida. Nada más llegar una chica muy amable (todo el mundo allí es muy amable, en apariencia) te lleva a un taburete que parece de una clase de p3 y te dice que te has de sentar allí. Tienes la misma sensación que en esos parkings donde el aparca-coches coloca el tuyo como puede aunque sea apartando el de al lado. A continuación, aunque tú ya has pagado una entrada para ver el concierto, tienes que pedir sí o sí y pagar por adelantado la consumición. 4€ una copita de cerveza, y encima te ofrecen, como si fuera un ofertón, que por un euro más te dan un bol de palomitas. Espero que al menos estuvieran buenas. Sale el cantante, conecta su guitarra, mira al técnico y le pregunta si no se puede hacer algo con el pitido/acople, rollo fluorescente averiado, que suena de fondo. Que lo ignore, es la respuesta. En un sitio supuestamente especializado en música en directo te tienes que comer un pitido omnipresente que se escucha perfectamente a la que la canción va a una parte más tranquila o suave, o si el artista quiere comentar algo con el público. A todo esto, si le has pegado tres tragos a tu cerveza y la copa está por debajo de la mitad, ya se acerca una amable camarera a decirte si te trae otra. La barra está a cinco metros a mi espalda, si quiero beber algo más, iré a buscarlo, como haría cualquier adulto, aunque esté sentado en un taburetito de preescolar que te cruje la espalda. Como la pregunta de la cerveza no solo te la hacen a ti, te pasas medio concierto con un/a camarero/a y su datáfono tapándote la visibilidad de la actuación mientras cobra a otra persona. Chaouen está fantástico, maestría a la guitarra, sentimiento en la voz y mucha gracia a la hora de interactuar con el público. Un crack del directo. Pero se le nota incómodo con el sonido y al final no le dejan hacer los bises que le reclama el público. A pesar de ello, da las gracias en varias ocasiones a la sala y al técnico. Tant de bo new Fizz cambie algunas cosas de su manera de funcionar, pero como me temo que no lo hará (hay otras críticas similares de clientes y no han hecho nada al respecto) lo que espero es que Carlos Chaouen venga a otro espacio en...
Read moreFuimos a un concierto de una artista que ya conocíamos y que nos encanta, pero tuvimos muy mala experiencia por el local. Para empezar en la puerta ponía “consumo obligatorio 4€” – cosa que es ilegal, ya que si has pagado entrada para un espectáculo (16€ por entrada en este caso), legalmente no se te puede obligar a pagar por ningún extra. Al entrar nos dijeron que esperáramos en la barra, que alguien vendría a decirnos dónde sentarnos. La sala era alargada, con un escenario bajo al final, y todo el mundo estaba sentado para el concierto. Mientras esperábamos decidimos pedir dos Coca Colas, ya que teníamos sed. El camarero nos dio dos botellas de 200ml (cabe destacar que una lata tiene 330ml), por las que nos cobró la friolera de OCHO EUROS. Otro camarero vino y nos dio permiso de pasar a la zona de sentarse, instándonos a que compartiéramos mesa con otra gente. Cuando digo mesa me refiero a típica mesita de café cuadrada del Ikea presente en todos los pisos de estudiante. Los asientos eran incomodísimos: podías elegir entre taburetes redondos de plástico sin respaldo, o una fila de cubos semi acolchados durísimos pegados a la pared desde los que tenías que girar el tronco 90° para poder ver el escenario. También el aire acondicionado estaba altísimo y dirigido directamente al público. A mitad de actuación les pedimos si podían bajarle la potencia, y dijeron que sí, pero lo que hicieron fue apagarlo 5min y volverlo a encender a la misma potencia. La puerta del baño no cerraba bien y no había papel. Durante el concierto, los camareros todo el rato iban y venían pasando por en medio, trayendo bebidas y cobrando. La pareja de delante se pidió dos cañas y también les cobraron 8€, así que entendimos que era el precio mínimo de cualquier bebida para asegurarse de que el cartel de su puerta se cumplía. La experiencia en el local hizo que se estropeara la experiencia general del concierto, por muy bien que lo hiciera la artista. No volvería ni aunque tocara mi...
Read moreFound this place by coincidence and was not disappointed. 👍🏽
🎤Good live performance 🧑🎤very attentive staff, 🍿free popcorn (careful, too salty), and 🍹good cocktails (10€)
If you are looking for an unusual bar, loud enough to enjoy the music and quiet enough to hold a conversation without screaming at each other, that’s your...
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