En lo más profundo del barrio donde bulle el trajín de la villa, halléme con un mesón de discreta fachada mas de alma esplendorosa, cual cofre modesto que encierra joyas de altísimo quilate. Su nombre, aunque no lo revelo en esta cantaresca crónica, merece ser pronunciado en banquetes y plazas, pues es templo del deleite y altar de la gula bien entendida.
El recinto, aunque de dimensiones recogidas, se mostraba limpio como el manto de una doncella en día de bodas, y su calor acogedor arropaba al comensal cual capa de terciopelo en noche de invierno. La decoración, cuidada con mimo de orfebre, convidaba al sosiego, y el ambiente, entre risas y aromas, elevaba el alma como canto de juglar en castillo real.
Mas fue la pitanza quien selló mi admiración: viandas de excelsa factura, como si las manos que las forjaron fueran bendecidas por el mismísimo Apicio. El queso manchego, dorado como el sol de Castilla, y los embutidos ibéricos, curados con la paciencia de los sabios, desfilaron por mi mesa como nobles en cortejo. Las raciones, pródigas cual cosecha bendita, y el precio, justo y honesto, cual trato de caballero.
Los postres, de hechura casera, dulces como un romance al oído; y como epílogo encantador, fuimos honrados con unas tortitas típicas, cortesía de la casa, que llegaron cual bendición para escoltar el café.
El servicio fue tan solícito y amable como escudero leal: atentos, alegres, sin premura y con honra. Y el mesón, enclavado en sitio bien hallado, parece haber sido dispuesto por el destino para el reposo del viajero hambriento.
⭐️⭐️⭐️⭐️⭐️ 5 estrellas quedan firmadas por mano de El Trovador de las Reseñas, Caballero andante del Buen Comer, y cronista de los...
Read moreComimos 4 personas el sábado 30 de Noviembre de 2024, de picoteo en el barril junto a la barra. Cuenca, creo, no tiene una oferta gastronómica inmensa, al menos comparativamente con ciudades de similar tamaño. No íbamos con reserva y queríamos comer informalmente, de raciones. Dimos varias vueltas, porque los sitios que teníamos pensado ya no admitían comensales imprevistos y otros donde lo intentamos, tampoco tenían sitio. Así que al preguntar en la Tasca del Arte nos ofrecieron comer en el barril junto a la barra con la condición de esperar 10 minutos, el tiempo aproximado necesario para que unos parroquianos se terminaran el pertinente aperitivo de un sábado a las 13:00/13:30
Así que aceptamos encantados e hicimos muy bien puesto que comimos como esperábamos (o mejor, diría yo) por poco más de 20€ por persona. A destacar el foie, francamente bueno, a pesar de que la ración es algo justa en cantidad. Tienen algunos vinos decentes. No llegamos al postre. Atención normal, la esperada. Le pongo la quinta estrella porque considero que la RCP es muy buena para los tiempos...
Read moreFuimos a cenar mi esposa y yo. En el comedor no había mesa libre y nos sentaron en la terraza cubierta. No se estaba mal, pero esa noche hacía frío y entraba aire por un hueco del cerramiento. Pedimos unas croquetas de cocido. No estaban bien calientes en el interior. Estaban ricas pero les faltaba un poco de potencia de sabor. Probamos unas empanadillas de gambas y puerro. Tenían buen sabor y el interior era muy cremoso Los torreznos estaban bastante bien, con una corteza crujiente bien conseguida. Los huevos rotos con trufa y boletus no nos gustaron. Realmente no se sienten los ingredientes principales, si no más bien es algo parecido a una masa o paté. Sí te gusta la trufa y los boletus quedarás decepcionado. Las patatas fritas un poco fuertes de sabor, quizá por el aceite. Nos da la sensación que no están recién hechas. Como postre una tarta de calabaza con chocolate que tampoco fue la bomba. No nos dijo nada. El servicio buenísimo, todos los camareros que nos atendieron fueron muy correctos. Algún pequeño fallo de coordinación pero muy...
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