Es cierto que incumplí una norma del local fundamental que es llevar la mascarilla puesta en todo momento, ya que en ocasiones la bajaba un poco para sacar la nariz y poder respirar con normalidad. También es verdad que estaba en una mesa de billar alejada por más de dos metros (si no es que más) de cualquier otro cliente del local.
Aún así, la camarera (Verónica) hizo bien su trabajo, que es recordar a los clientes en todo momento que deben usar la mascarilla de forma correcta. Sin embargo, la tercera vez que me pilló con la nariz fuera (repito, sin ningún otro cliente cercano) me advirtió gritando y de muy malos modales que me podría echar del local. Todos los clientes presentes en aquel momento se percataron de sus gritos, lo cual me hizo sentir muy incómodo.
Uno de esos clientes es Ana, a quien desconozco, pero agradezco que de su opinión de lo que ocurrió aquel día. Igual que a Miguel Ángel, que imagino aquel día estuvo allí también.
El local es agradable, pero hay que cumplir las normas y llevar la mascarilla a rajatabla (incluso si estás bebiendo o comiendo, según dejes el vaso en la mesa o termines de masticar, la camarera te recordará y no de buenas maneras que te pongas la mascarilla). Es cierto que Verónica hizo su trabajo y yo incumplí las normas del local, pero las formas en las que me lo dijo, y cuando fui a pagar, la bronca que me echó delante de mis amigos no se la deseo a nadie, fue muy incómodo para todos (no quisé interrumpir su discurso, estaba deseando pagar e irme, pero continuaba echándome la bronca cargándose de razones como si fuese un niño pequeño, cosa que aguanté sin tener por qué).
Y agrava la situación, como bien comenta Ana, cuando a muchos otros clientes se les veía con la mascarilla bajada en el local, e incluso hablando con Verónica (la camarera) con la mascarilla bajada. No termino de entender por qué recibí un trato así... Quizá por qué sea joven, o porque no fuese trajeado, pero no es la forma en la que espero traten al resto de clientes que acudan a pasar una tarde al local.
Me fui con una sensación agridulce, que espero, no experimenten otros clientes. Muy poca profesionalidad por parte del personal, no es entendible que alguien que trabaja cara al público pierda los papeles de esa forma.
En resumen: Hay que cumplir las normas, y no perder las formas al recordárselo a los clientes, y si es posible, en privado y sin montar espectáculos...
Read moreSpacious and chill pool hall for you and your group of friends to chill out . They offer a diverse range of beers / cocktails /food on menu ...Exactly 4 pool tables of good condition plus few pairs of dart board on the other corner. Staff is kind and with good atmosphere..most importantly they have a CLEAN TOILET the time weve been there ..Price is okay and i would suggest to put some few high chairs that is accessible especially when you are in a group of friends....OVERALL i would rate this as 4...
Read moreThe recently renovated Billarnet Café lost its edge, in my opinion. It used to be a cozy little dive with wooden walls and a friendly bar atmosphere. It now looks like any other place you can find in Madrid. Still, they do have some nice pool tables and the dart machines are quite fun. Their staff is still friendly, so I'd say It's worth a visit if you have an itch for either game.
Luego de ser renovado, ha perdido su rollo. Antes solía ser un bar interesante, distinto. Con ambiente. Ahora, con paredes blancas y música pop, no tiene mucha diferencia con otros bares de Madrid. Las mesas siguen estando bien y las máquinas de dardos siguen siendo divertidas. Además, el personal es atento y amigable. Vale la pena visitar si estás en la zona y quieres jugar al pool...
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