Solo voy a hablar del servicio porque no pude ni comer allí, y ahora explico el por qué, y es el motivo de mi reseña.
Teníamos reserva a las 20:45, y llegamos un poco tarde, apenas cinco minutos que es lo que se tarda en salir de la sala de cine e ir hasta allí. Había gente esperando, delante nuestra una familia que no tenía reserva y eran 6 (a más gente, más dinero). Los pasa.
Luego nos toca a nosotras. Le decimos a la chica que atiende que teníamos reserva a las 20:45, y nos dice que la hemos perdido, que ha pasado el tiempo de reserva. "¿Cuanto es el tiempo de reserva?", le pregunto. No me lo dice. El tiempo de reserva es el que le vaya bien a ella, porque ni en la página web ni al hacer reserva te aparece por ninguna parte, lo cual es una grave irregularidad porque como consumidores tenemos derecho a saber cuanto tiempo tenemos reservada la mesa. He leído en algunos comentarios que 10 min., lo que personalmente encuentro un abuso, porque lo normal suelen ser 15 a 30 min.
Aún tiene el cuajo de decirnos que tenemos SEIS MESAS por delante, y que "lo mismo" en media hora hay hueco. ¿Me quieres explicar como si la última hora para reservar disponible era a las 20:45 (que era la que yo tenía) podíamos tener SEIS MESAS por delante? Porque has colado a gente, claramente. Podria haberme dicho 15 minutos, 10 minutos o 5 nanosegundos en el metaverso de espera, pero en el momento en que me dijo que había perdido la reserva habíamos tomado la decisión de marcharnos.
Yo no he perdido la reserva, tu no me la has querido guardar porque dos personas no son tan rentables como seis. No voy a volver a este hotpot jamás, que encima es carísimo (30 a 35 eu. por caldo y cuatro opciones a elegir, y luego todo lo demás va aparte) y apenas tiene para ofrecerte.
ACTUALIZACIÓN: Ahora acabamos de ver que llegó un correo diciendo que habíamos cancelado la reserva a las 19:07 PM de ayer. Simplemente falso, a esa hora estábamos en la sala de cine. ¿En qué quedamos? ¿No teníamos reserva o la hemos perdido por supuestamente no llegar a tiempo? Todo mal con este...
Read moreNo teníamos ni idea de dónde cenar, caímos aquí porque a todos nos gusta la comida asiática… no teníamos ni idea de lo que íbamos a encontrar!!!!!!! Pensábamos que comeríamos lo típico que se encuentra aqu: arroz, rollitos primavera, pollo agridulce y cosas así; nada más lejos de la realidad. Entras a un lugar que te transporta, rodeado de decoración llena de símbolos y significados, cada detalle está detenidamente pensado y, cuando te sientas en la mesa de madera empieza la experiencial! Como era nuestra primera vez, todas las personas que nos atendían nos explicaron con muchísimo detalle y paciencia cómo funcionaba, que esta sería una experiencia gastronómica distinta y que esperaban que nos gustara. Teníamos un caldo de tomate y uno de setas, y ahí empezábamos a hervir todo lo que pudiéramos: fideos, albóndigas, carne, vegetales, un sin fin de cosas tiene la carta. Nosotros no inventamos mucho, no pedimos nada demasiado fuera de lo común, pero veíamos a nuestro alrededor a muchos comensales (la gran mayoría) asiáticos, y debo decir que en sus caras se veía la satisfacción de encontrar un lugar así, aún lejos de su tierra. Entiendo ese sentimiento porque soy extranjera en este país, y eso me llamó mucho la atención. En definitiva, ha sido toda una experiencia probar un poco de una cultura tan rica, en todos los sentidos. Quizás podrá no ser una comida que gustará a todos (a nosotros nos fascinó), pero la experiencia, la amabilidad, la atención, el ambiente, la decoración y la amabilidad (sí, lo estoy repitiendo), valen completamente la pena. Nosotros lo recomendamos muchísimo y, con toda...
Read moreEs una experiencia exótica, y es hasta cierto punto "divertido" jugar con los ingredientes, hacer tus combinaciones y comer a tu manera. Pero el precio no hace justicia ni a la calidad ni a la cantidad de comida. 60 euros menú para dos con dos bebidas es caro para salir de allí con hambre. En cuanto a la calidad: la ternera no sabía a ternera y el cordero no sabía a cordero, amén de cortes ultrafinos. Las albóndigas excesivamente condimentadas. Todo muy buena pinta con fallo estrepitoso en el sabor. La "barra libre" de aperitivos es un mostrador de salsas, con cacahuetes molidos y pepino como únicos sólidos. Los postres, lejos de ser asiaticos, son natillas, flan, mouse, gelatinas... en cantidades irrisorias.
Al final te das cuenta de que has estado todo el rato magnificando e idealizando la comida para justificar el sablazo por un producto muy pobre que te tienes que cocinar tú, para intentar no pensar por qué has decidido pagar una "experiencia" en vez de una comida de verdad que sepa a carne de verdad, y para intentar entender cómo puedes salir con hambre de un local después de tal desembolso.
Mi experiencia en este restaurante sólo me ha hecho sentir más respeto por la gastronomía mediterránea, que por algo es alabada en todo el mundo.
En resumen: si queréis una experiencia cara y exótica venid aquí, pero si queréis comer de verdad, invertid ese dinero en sendos buenos chuletones en un asador.
La atención muy buena, el personal muy agradable, el lugar muy limpio y la monstruosa inversión en ornamentos preciosos salta a la vista.
Gracias...
Read more