Nos atendió un camarero muy amable. Según el ticket, un tal Braulio. Eso fue lo único bueno, porque luego apareció el amargado del “jefecillo” y tuvimos que marcharnos porque al pobre le molestaba que nuestros hijos estuvieran pintando con unas tizas EN LA CALLE, cerca de la puerta de entrada. Nos pidió, con la educación propia de un primate, que nuestros hijos dejaran de pintar. Como nosotros no queremos molestar a nadie y a educación no nos va a ganar este soplagaitas aspirante a tonto del año, pagamos religiosamente la abultada cuenta (en relación con las más que humildes consumiciones) y nos marchamos.
Este pobre infeliz, supongo que por algún tipo de trauma, no tuvo los atributos que hay que tener para llamar la atención a la ingente cantidad de clientes que se estaban pasando la ley por el forro. Sin distancia de seguridad en las mesas de la calle, la gente sin mascarilla todo el rato, todos fumando, algunos incluso llegando a hacerlo dentro del local. Vamos, un festival de ilegalidades y de incumplimientos. Pero al pobre, lo que le molestaba eran cuatro dibujitos con tiza de dos niños de 2 y 5 años.
Resumiendo. Si te cruzas con Braulio y no tienes niños, bien. En todo caso, te expones a morir de cáncer de pulmón o Covid si pasas mucho tiempo allí. Bueno, si pasas mucho tiempo, puedes morir también arruinado, porque no es un sitio barato...
Read moreAcudí a este establecimiento un día de invierno en el que no había demasiado movimiento. 3/4 minutos en una barra sucia y llena de copas y platos esperando a que una camarera con apatía saliéndose por los poros se dignara en tomar nota. Pedimos 4 bebidas y 3 pinchos, los cuales sin pregunta previa metió al microondas... Hasta aquí nada a lo que no estemos acostumbrados los que frecuentados el comercio santanderino. Pasados unos minutos llegó otro camarero muy arreglado, con actitud algo chulesca recogía la vasija de la barra y secaba copas.(nosotros a lo nuestro) pero la sorpresa ha saltado al pedirle el camarero a la camarera que dejara abierta la puerta, quedando todos los que estábamos en el bar atónitos y un poco helados... Tenían ganas de que nos fuéramos? Le pedimos amablemente otra ronda y que cerráramos la puerta y se puso como un auténtico energúmeno. "Allí se hacía lo que él decía" y bastantes palabras más que no son para escribir ni pronunciar. Lo de la ronda no debió escucharlo y nos marchamos a otro establecimiento donde sepan tratar a una persona. No vuelvo a este bar ni de coña. Me da auténtica vergüenza que leyendo reseñas de este establecimiento, las hay incluso de turistas extranjeros comentando el pésimo servicio. A este paso seguiremos pensando que baja el turismo por culpa de algún político o por el empedrado...
Read moreLamentable trato el que recibimos en este lugar. Pedimos cuatro personas unas bebidas y nos ponemos, de pie, en la pequeña barra (estrecha) que tienen afuera, en una ventana. Hasta ahí bien, pero, no pasados ni quince minutos, viene una camarera y nos planta, de muy malas maneras y dando el golpe, un cartel de "reservado", sin mediar más explicación o palabra. Cuando le pedimos explicaciones de buenas, se ponen de muy malas maneras a gritar y a decir que es que
las "mesas" tienen que rotar
. Vamos, que nos echaba y de malas maneras. Es completamente comprensible que tengan que rotar los espacios porque se saca más por una cena (aunque sea una mini barra de pies), pero no son formas de hacer las cosas, sin mediar palabra y encima llevando un rato corto. Primeramente se explica al cliente que ese espacio se va a utilizar para cenas o para lo que sea en muy poco tiempo, antes de que nos pongamos. Tampoco nos preguntaron si teníamos pensado comer de pinchos. Cosa que, obviamente,... Read more