Doy una estrella porque el desayuno esta rico, pero la atención por la camarera fue pésima. La camarera fue borde y descuidada, tardó en atendernos y mucho más en servir, y además se le calló el zumo encima de mi amiga y no supo reaccionar (un accidente lo tiene cualquiera, pero reacciona, pide disculpas y trae un trapo húmedo para que se pueda limpiar rápido y no se quede la mancha). Nos sentamos en la mesa a las 12:10, nos tomaron nota a las 12:20 (eramos 4 y pedimos desayunos de tostadas con tomate, tortilla, jamón el huevo benedictine con salsa holandesa). Llegaron dos parejas y se sentaron en dos mesas, les tomaron nota, ls sirvieron el desayuno, comieron, pagaron y se fueron, y nosotros seguíamos esperando con la mesa vacía. Tuve que entrar a preguntar por nuestros desayunos, la camarera que me atendió dentro fue muy amable, pero enseguida salió la otra camarera a decirnos que tardaban porque nos querían traer los 4 desayunos a la vez. Para 8 tostadas con tomate, jamón, un trozo de tortilla, y un huevo poche no hacen falta 50 minutos. Al rato, nos trajeron los desayunos y paso el incidente del zumo (el cual tuvimos que volver a pedir). Después de desayunar estuvimos esperando 10 minutos a que apareciera la camarera para pedir la cuenta y tuvimos que acabar entrando en el bar para pedir la cuenta. Pedimos una hoja de reclamaciones y no solo tardaron en traerla, sino que el encargado trato de justificar esos 50 minutos de espera del desayuno diciendo que había que hacer el huevo poche y la salsa holandesa (que por cierto estaba muy mal ligada) y que lleva su tiempo, lleva tiempo pero no mas de 15 minutos siendo generosa. Además, se puso chulo diciéndonos "a caso sabes lo que lleva la salsa holandesa para saber cuanto se puede tardar en hacer!?" y el mismo nos dijo que le habían llegado otras comandas después pero como eran mas rápidas las hizo antes, entonces así podríamos seguir esperando si seguían llegando comandas mas fáciles toda la vida. Finalmente, pusimos la reclamación, y sobretodo dirigida a la mala actitud y reacción...
Read moreHe ido muchas veces y siempre he salido encantada, pero después de lo de hoy NO CREO QUE VUELVA. Hemos llegado a las 12:10 al establecimiento y nos han servido el DESAYUNO casi a las 13h. Es decir, casi 50 minutos esperando un desayuno viendo a gente sentarse, comer e irse repetidamente. Lo que pedimos eran todo tostadas con tomate excepto un huevo poché (que otras veces tardó mucho menos en servirse). Además, me han tirado sin querer un zumo de naranja encima y me he puesto perdida (todos cometemos errores, no pasa nada). El problema es que cuando hemos ido a pagar y pedir una hoja de reclamaciones para dejar constancia y que se tenga más cuidado la próxima vez (solo el tema de la hora -no hemos recriminado nada sobre el zumo-) hemos estado cuarto de hora dialogando con el encargado porque nos estaba poniendo excusas y vacilando con que ""a ver si sabes tú lo que lleva la salsa holandesa"", etc. Les hemos tratado desde el principio con total tranquilidad y amabilidad, pero no puede ser que te pidan una hoja de reclamaciones y empieces a discutir con el cliente cuando sabes que tiene razón en una cuestión tan básica. La única finalidad de nuestra reclamación era que, para la próxima, se tuviese en cuenta y se sirvan las mesas en el orden de llegada y, si van a tener que esperar, avisar a los clientes de la demora. Todos somos comprensivos y todos hemos trabajado de cara al público. Pero la discusión del final ha empeorado la queja y aumentado un párrafo en la hoja de reclamaciones. Todos tenemos un mal día y metemos la pata, pero cuando lo hacemos, qué menos que reconocerlo y no perder...
Read moreLa política de empresa es que solo se admite un "único pago por mesa" en horario de "mayor afluencia". Imagino que es para controlar el pago individual de grupos de estudiantes o jóvenes, porque cada uno paga su café con el móvil y eso es difícil de gestionar a las 11h de la mañana. Pero ayer eramos un grupo de 5 personas adultas celebrando algo y pedimos bebidas y comida a partir de las dos y media. Cuando la consumimos, pedí que la primera ronda completa la pagaba una de mis amigas y que queríamos otra ronda que pagaría yo. La respuesta fue que no era posible, que por política de empresa tenían que cobrar todo a la misma persona. Eran las tres y media, y casi no había gente en el local por lo que no era hora de máxima afluencia. Dije que si el problema era la mesa, que cobraran lo consumido y que nos cambiábamos de mesa. Se me indicó que ese no era el problema sino que tenían órdenes de su jefe, y que solo podían cobrar todo a una única persona... En fin. No sé si efectivamente se ha seguido al pie de la letra las órdenes del dueño o si es una interpretación excesivamente restrictiva y cerrada de la encargada. Lo que si sé es que no voy a volver porque no me gusta tener que pelearme con una camarera para poder pagar una ronda cuando en Valladolid hay cientos de sitios donde eso no es...
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