El lugar es carísimo. Las empleadas son ligeramente ordinarias: confunden servicio (proletario) con maltrato. Un tìpico "cortado" en el piso que da a 9 de Julio puede tardar aproximadamente 40 minutos. Y llega ya helado. Una pena: la vista bien valdrìa la pena. Las mosas están aterradas: todos se van o las insultan. Esto se debe a la cadena de humillaciones propiciadas entre ellas mismas y los concesionarios de la marca Martìnez. Considero que son delincuentes profesionales que explotan a sus empleadas ligeramente aniñadas o recièn llegadas a la Argentina. Todo llega frìo, malhecho, se olvidan de las ofertas que tienen y desde luego: la culpa la tiene el cliente (el mismo que les va a dar trabajo). Jamàs podràn reconocer a un cliente que fue dos veces seguidas (despuès de ir 500): todo se mira con cara de ausencia, como que la sangre circulara por otro lugar que sus cuerpos. Voy a las 10 de la mañana: recièn me levanto y ellas abrieron hace dos horas. No entiendo el enojo y la energìa que de solo respirarla me estropea el resto del dìa. Ay, Estela: dame clases de japonès en otro lado. Por otro lado: todo es en polvo artificial y cada vez economizan màs por ese lado: leche, yogurth, palta. Todo polvito con extrañas cremas adentro. Nada es lo que parece. No solicite ninguno de los productos que contengan esas porquerìas industrializadas. Si pide frutas... Mejor no le cuento. Por ùltimo y no menos importante: no sirven desayunos. Si usted sale corriendo de su casa o de donde sea y no desayunò, no vaya a ese Martinez: al quejarse porque hace 40 minutos que no le trajeron lo que le pidiò y que no desayunò, diràn (en especial la màs delgada. Maestra orgullosa de las respuestas estupidas): "Nadie sale de su casa sin desayunar". No le responda "¿Pero para què vengo acà entonces?". En serio: jamàs entenderà la pregunta. Incluso puede agregar: "Hubiera tomado un cafè". Esa respuesta se da en el "Cafè Martìnez". No dan a basto. Es cierto. Ese es el problema. Y la escalera es muy empinada. La màs delgada la sube todo el tiempo. Ante mi solidaridad: "Pero hago gimnasia". Martìnez es un càncer que debora lo mejor de la tradiciòn cafetera de Buenos Aires. Sugiero cafès de barrio atendidos por los dueños o mozos de chaqueta blanca, siempre atentos y porteñazos. Pueden ser chicas y nadie niega la tradiciòn. Pero chicas con algo propio de Buenos Aires: picardìa, alegrìa, un maltrato ligeramente familiar ante la ansiedad de los clientes. Pero el cafè porteño se bebe atendido por sus dueños. Los precios del Martìnez son INSÒLITOS. Martínez is a cancer that devours the best of the coffee tradition of Buenos Aires. I suggest neighborhood cafes run by the owners or waiters in white jackets, always attentive and banging their doors. They can be girls and no one denies the tradition. But girls with something typical of Buenos Aires: mischief, joy, a slightly familiar mistreatment in the face of the anxiety of the clients. But the Buenos Aires coffee is drunk attended by its owners. The prices of the Martínez are UNBELIEVABLE. Martínez est un cancer qui dévore le meilleur de la tradition du café de Buenos Aires. Je vous propose des cafés de quartier tenus par des patrons ou des serveurs en veste blanche, toujours attentifs et claquant leurs portes. Elles peuvent être des filles et personne ne nie la tradition. Mais des filles avec quelque chose de typique de Buenos Aires : la malice, la joie, une maltraitance un peu familière face à l'angoisse des clients. Mais le café de Buenos Aires se boit en compagnie de ses propriétaires. Les prix du Martínez sont...
Read moreThe place is spacious, spread across two floors. The food doesn’t win your heart, but it doesn’t break it either… like small talk in an elevator. I ordered the French Toast, which looked like it could be Argentina’s breakfast of the year, but one bite in and it was more of a “thanks for playing.” The service is as average as a cloudy spring day—not bad, but definitely forgettable. They have WiFi and accept contactless payment—kind of like a date that didn’t work out. All in all, coming back wouldn’t hurt, but you wouldn’t shed a tear if...
Read moreCafe Martinez is like El Dibu Martinez.
Different things but the name is a guarantee. Good coffee and medium price for Argentina.
AKN tried this place twice, first for brunch with BOSTERO (supporter of Boca Juniors) and second for a normal coffee.
He enjoyed the solo coffee before his flight ✈️ back to Santiago De Chile. He did not miss the flight, so the bar deserves 5 stars ✨.
BEST CAFE MARTINEZ IN...
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