Voy a ser claro desde el principio: lo que viví en este bar ha sido una de las peores experiencias que recuerdo. No exagero si digo que salí con un cabreo monumental, sintiéndome estafado y con la firme decisión de no volver jamás. Y lo digo ya, alto y claro: no recomiendo a nadie acercarse a este sitio.
Empezaré por lo primero que me chocó: los precios. Carísimos, abusivos, desorbitados. No hay forma de justificar lo que cobran. Te pasan la cuenta como si estuvieras en un restaurante de alto nivel, con un servicio impecable y comida de calidad, pero lo que realmente te encuentras es justo lo contrario: un bar cutre, sucio, con camareros desagradables y platos mediocres. Esa diferencia entre lo que pagas y lo que recibes es tan grande que uno no puede evitar sentir que lo han tomado por tonto.
El servicio es, sin duda, lo peor. Nunca me habían tratado con tanta chulería y prepotencia en un sitio de hostelería. Los camareros parecen estar ahí a la fuerza, como si les molestara tener clientes. Ni una sonrisa, ni una palabra amable, ni un gesto de cortesía. Pedir cualquier cosa es recibir una mirada de fastidio y una respuesta borde. En una ocasión pedí algo tan simple como un poco más de pan, y me lo trajeron de mala gana, casi arrojándolo sobre la mesa. ¿De verdad esa es la manera de atender a alguien que está pagando una cuenta inflada? Increíble.
El local, para colmo, está sucio. Las mesas pegajosas, las sillas manchadas, los cubiertos mal lavados y el suelo con restos de comida y servilletas arrugadas. No sé si limpian una vez al día, pero la sensación es de total dejadez. Y los baños… simplemente deplorables: olor desagradable, papeleras llenas, lavabos sucios. Un lugar que cobra precios de oro debería, como mínimo, mantener una higiene aceptable. Aquí, nada de eso.
Y luego está la comida, que sinceramente no merece ni llamarse así. Lo que pedí llegó frío, mal presentado y con una calidad digna de un menú barato de cualquier bar de barrio. Pero aquí no es barato, aquí te clavan como si fuera alta cocina. Una auténtica broma de mal gusto. Para rematar, cuando hice un comentario educado sobre la comida, el camarero me respondió con ironía, como si fuera yo el problema. La gota que colmó el vaso.
La relación calidad-precio es nula. Pagas como en un sitio de nivel, pero recibes lo peor de lo peor: mala comida, mal servicio y un local sucio. Es como si se rieran en tu cara mientras te pasan la cuenta. Y eso, sinceramente, es lo que más me indigna: la sensación de haber sido engañado, de que han jugado con la buena fe del cliente.
Lo más grave de todo no es solo lo que ofrecen, sino la actitud. Porque puedes entender que la comida no esté a la altura, o que el sitio no sea muy bonito, pero lo que resulta imperdonable es que encima te atiendan con arrogancia, como si tú tuvieras la culpa de estar allí. Esa falta de educación y de respeto al cliente es lo que me hizo salir con tanta rabia.
No hay excusas posibles: no es un mal día, no es un error puntual, es un desastre de principio a fin. Y lo peor de todo es que no vi a nadie del personal intentar mejorar la situación. Al contrario: parecía que les daba igual, que todo el mundo se marchara enfadado.
Por eso escribo esta reseña tan larga y tan negativa: porque quiero dejar constancia de que este lugar no merece ni una sola visita. Si alguien piensa en ir, que lo evite. Hay bares humildes, económicos, con mejor comida, más limpios y, sobre todo, con personal que al menos trata con respeto. Este bar no tiene nada de eso.
En definitiva: precios abusivos, camareros bordes y prepotentes, un local sucio y una comida que no vale ni la mitad de lo que cuesta. La combinación perfecta para salir indignado.
Yo lo tengo claro: no volveré jamás y haré todo lo posible por advertir a la gente de que no se deje engañar. Este bar es el ejemplo perfecto de cómo no se debe llevar un negocio. Una...
Read moreLamentable, atención rozando la groseria, te atienden como si molestaras, cuando se les ha preguntado que si pueden poner la calefacción existente para la terraza exterior, contestan que para dos cafés no. No deben de comprender que para pasar frío, nos lo tomamos mejor en otro lugar "más acogedor". Que manera más absurda de echar un negocio a quiebra, no volveremos.
Respondiendo a su contestación en estas reseñas, se ve la humildad, talante, buen hacer, y respeto por cada vez, sus menos clientes, ¿Por qué será?.
Y ya que da a entender que no se abonaron los cafés de la comanda, sean honestos y digan que tras semejante trato impartido, efectivamente nos marchamos para no volver, "sin llegar a realizar consumición alguna".
La nefasta publicidad que se les pueda hacer, no es comparable a la que se realizan hustedes así mismos.
Si no tienen para pagar la luz, argumento expuesto que hustedes referencian, pongan un puesto de castañas, pero sea el negocio que sea, les sugiero que "atiendan adecuadamente a sus clientes", por que cobrarlo lo cobran, y parece ser por su respuesta, que pretendan cobrarlo también sin llegar si quiera a consumir.
Lo dicho, según hustedes, los clientes tenemos que estar agradecidos por ir a su establecimiento, pasar frío, ser pacientes y cuando hustedes entiendan conveniente y les apetezca, atender finalmente, eso si, con despotismo, rozando la groseria o mala educación, y los clientes por supuesto, sumisamente sin rechistar y tacto cuidadoso para no soliviantarles, ya que se les molesta, y dejarles buenas propinas, para que así, a lomejor dentro de su altiva benevolencia, muestren como gracia otorgada.... su indiferencia.
Existen empresarios que cuidan y miman su negocio, velan por la comodidad y atención de sus clientes, cuidan el detalle y el servicio y aceptan con inteligencia la critica, más aun si es constructiva, pues de esa forma avanzan y mejoran destacándose asi de la competencia, y por supuesto mucho más de...
Read moreEn primer lugar tengo que decir que no conozco este bar de absolutamente nada, simplemente circulaba con mi coche por las inmediaciones después de ir a recoger un paquete en una empresa de paquetería cercana. Al estar orinandome muchísimo, no podía ya aguantar, estacione mi vehículo en las inmediaciones y entre en este bar porque era el único que había. Entre dije buenas tardes y fui al baño directo, el camarero me dijo que era para clientes y yo le dije que ahora después compraba tabaco.Cuando salí compre tabaco y al salir dije adiós, buenas tardes y gracias, a lo que el camarero o dueño me dice que tengo muy poca educación, le digo que porque me dice eso y dice que el baño es solo para clientes, le digo que he comprado tabaco y me dice que eso no cuenta.Se empieza a alterar a darme voces diciendo me que no cumplimos las ordenes, hablando me en plural, no se porque.Le digo que de que orden me habla y me dice que el cartel de la puerta donde pone que solo wc para clientes, le digo que no había visto nada y se empieza a alterar mas, yo estaba alucinando y los clientes testigos estupefactos, pensé incluso que me había confundido con alguien.Le digo que yo es la primera vez que iba a ese bar y el individuo este cada vez mas alterado y dando golpes en la barra.Tuvo que salir la camarera a tranquilizarle.Opte por irme, porque tengo bastante más educación que el. Este camarero no debe de estar de cara al publico es mal educado, macarrilla y agresivo.NO TE PUEDEN PROHIBIR EL ACCESO AL BAÑO, no hay ninguna normativa estatal que lo prohíba y la única manera que tiene el dueño de un bar o un restaurante para prohibirte el acceso al baño sería que se amparara en el derecho de admisión, una acción totalmente arbitraria e injusta. Y, por lo tanto, acarrearía un ilícito administrativo que podría ser objeto de sanción. Así que todo el que tenga problemas con este personaje por usar el wc de su bar, esta en su derecho, es mas, animo a todo el mundo a que orine...
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