Elegancia cuestionable y servicio descortés en el corazón de Pamplona
KABIYA es un bar de copas que aspira a la sofisticación en Pamplona.
Sin embargo, se vió empañado por incidentes que revelan una preocupante falta de consideración hacia sus clientes.
El pasado sábado tuvimos una experiencia desagradable con una serie de fallos en la gestión del espacio y el servicio que ponen en entredicho la reputación del establecimiento.
La disposición de una mesa reservada en la terraza, justo en la entrada/salida del bar, planteó serias dudas sobre la seguridad y la comodidad para todos sus clientes.
Esta obstrucción, que dificultó el acceso y la posible evacuación en caso de emergencia, sugiere una preocupante negligencia en el cumplimiento de las normativas de seguridad y accesibilidad.
Además, la falta de claridad en la señalización de la mesa reservada, marcada únicamente con un cartel sin indicar la hora de inicio de la reserva, generó confusión e incomodidad entre varios grupos de clientes que estábamos alrededor de la zona y mesa.
Tras al menos una hora en que consumimos bebidas y dejamos nuestras pertenencias, fuimos desalojados abruptamente por un miembro del personal de seguridad.
La actitud del personal de seguridad "amenazante" y "maleducada" nos dejó sin opciones para guardar nuestras pertenencias y con la sensación de ser tratados como clientes de "segunda clase".
Este trato discriminatorio, especialmente después de haber consumido durante una hora, contradice la imagen de exclusividad y elegancia que KABIYA pretende proyectar.
A pesar de los precios elevados de las bebidas, el servicio en KABIYA dejó por tanto mucho que desear.
La falta de profesionalismo del personal y la priorización de ciertos clientes sobre otros generaron una atmósfera de desigualdad y descontento.
Si KABIYA desea mantener su reputación como un lugar exclusivo, debe replantearse sus políticas de servicio y garantizar un trato equitativo y respetuoso para todos sus clientes, además de una adecuada distribución de mesas y zonas reservadas, atendiendo a la normativa.
El servicio de gestión y de trato al cliente, por tanto, fue...
Read more*Una política que decepciona en medio del “buen ambiente” *
Estábamos disfrutando de San Fermín, y como es habitual en estas fiestas, íbamos de bar en bar dejándonos llevar por la música, el ambiente y las ganas de pasarlo bien. Sin embargo, en este local me encontré con una situación que no solo me sorprendió, sino que me dejó profundamente indignada y decepcionada.
El portero del establecimiento me detuvo y me dijo que no podía entrar porque no iba de blanco. Al principio pensé que era una broma, pero a medida que avanzaba la conversación entendí que no lo era. Me estaba diciendo, con total seriedad, que no podía entrar, simplemente por llevar una camiseta negra de tirantes y no de blanco.
Según me explicó con corrección, era una norma del dueño del bar durante San Fermín: solo permiten la entrada a quienes visten de blanco y rojo. Entiendo que haya tradiciones y que muchas personas se sumen a ellas con ilusión, pero imponerlo como una condición para entrar a un local me parece excesivo.
En mi caso, no iba de blanco simplemente porque no tengo ropa blanca. Y no soy partidaria de ocupar mi armario con ropa que no voy a usar. Eso no me hace menos parte de la fiesta, ni menos respetuosa con el ambiente. Pero por lo visto, en este bar, si no vistes como ellos consideran “correcto”, no eres bienvenido.
El portero fue correcto y dejó claro que solo seguía instrucciones. Y es precisamente ahí donde está el problema: la decisión viene del propio local, de quien ha establecido una norma que excluye a personas por algo tan superficial como el color de su ropa.
Entiendo que quieran crear ambiente o mantener una estética, pero creo sinceramente que se equivocan en la forma. Las fiestas de San Fermín son populares y abiertas, no algo reservado solo para quien cumple con un código visual. Este tipo de decisiones no unen, dividen.
Por mi parte, no volveré a este bar. No quiero formar parte de un sitio que prioriza la apariencia por encima de la persona. En una fiesta que se supone que es para todos, lo último que esperas es que te cierren la puerta por algo tan absurdo como una camiseta de...
Read moreBueno, ahí va...os pongo en contexto, Sanfermines 2025, 12 de Julio 2:20 horas, voy con mi mujer a tomar algo después de que en el cavas NOS PIDIERAN PAGAR ENTRADA!!!!!(estamos locos o que??). Pues bien, vamos con vasos de plástico reutilizables, color blanco, pues bien, el sub...del portero me dice que no puedo entrar con vasos de plástico!!!!jajajaja le digo, y eso? Y me dice, solo ponemos en vaso de cristal...hasta ahí bien, pero de repente me suelta el tipo, esque esos vasos no, solo los de color verde.... JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA....casi me da un infarto de reír, encima lo decía en serio el tío....y le digo, que pasa?sois racistas con los vasos??y el bobo de él me dice riéndose con cara de no llegar al final del día:"Siiii"...jajajajajja, en fin, que no me dejen entrar por no llevar el vaso reutilizable verde y llevarlo blanco, querían hacer que lo tirara...ademas, después de revisar las reseñas que tiene, solo contestan a las que les interesa, lo cual hace intuir que las reseñas buenas que tienen son amigos, conocidos incluso ellos mismos...en fin, el lunes iré a denunciar estas acciones porque parece mentira que pongan gente tan incompetente trabajando en estos lugares, así está la cuesta de labrit, VACÍA!!!!pero esque se lo merecen ellos solos se lo están buscando, y eso que podían trabajar 5 veces mas(igual que antes, y no sirve echar la culpa al ayuntamiento, la única culpa es de ellos) si no estuvieran haciendo las tonterías que hace esta gente y los del cavas...deberían aprender del resto de bares...y esperad, que ahora voy con...
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