La crítica está referenciada solo hacia los conciertos de música clásica (de cámara) que tienen lugar varios sábados al año en el horario de las 19 hrs. Desde ya el hecho altruísta que sea "a la gorra" y en beneficio de un comedor para gente carenciada muy respetable. Por fuera de eso hay varios aspectos muy mejorables: yo tengo cero drama en dejar el equivalente a una entrada para este tipo de conciertos (que por lo general salen a la fecha, en septiembre/octubre del 2023, entre $2.000 y $3.500). He ido unas cinco veces y en tres los músicos convocados que escuché fueron buenos, de las otras dos una fue una agrupación que transcribe obras para otros instrumentos...; ahorrando eufemismos no me gustó nada escuchar una composición de antología de J. S. Bach "reinventada" para flauta (o sea un bofe XXL) y de manera similar en otra un músico hizo algo calcado aduciendo que para su instrumento "también va" esa composición. (Un absurdo, en todo caso si le da que se dedique a componer en lugar de a reinventar lo que artistas universales compusieron). Cosa aparte el lugar tiene buena acústica, es una linda sala pero el piso de porcelanato y los cuadros que exponen que normalmente son fieros afean el ambiente. Un piso de cemento alisado, hidrolaqueado, blanco esfumado, hubiera costado más barato y quedado mucho mejor y la pared de ladrillos pintada de blanco y con simples copias de dibujos de los músicos (grandes compositores), en blanco y negro, en lugar de cuadros fieros quedaría también mucho mejor. Otra cosa que sumaría mucho es oscurecer completamente la sala durante los conciertos e iluminar direccionalmente a los artistas con luces cálidas atenuadas con dimer (lo cual requiere una inversión pequeña y le da una atmósfera teatral) y en lugar de eso tanto el espacio ocupado por los artistas como el lindante están iluminados con luces frías y muy abiertas. Otra cosa incomprensible es que el organizador, previo a los conciertos, le habla al público de las obras o pide, como corresponde, donaciones pero no les explica a quienes no saben algo mucho más básico que dar la nota (cosa que le gusta...) explicando el contexto histórico de las obras o de los compositores: no aplaudir entre movimientos (por lo que los conciertos, en "formato de rock", son un tedio). Le pedí que comunicara esto al público (que es parte del mismo, no son todos) que desconoce esto y puso excusas para no hacerlo cuando en muchos lugares, como Café Vinilo, la gente no te aplaude entre movimientos (y esto es algo mucho mejor para todos: primeramente para los músicos, también para los que entendemos esto y por último para la gente que aplaude entre movimientos, que al no hacerlo incorporaría un hábito básico). Por último en el parque contiguo a la iglesia a veces organizan "recitales de rock" en el mismo horario por lo que se filtra bastante la porquería amplificada, porque ni siquiera es rock bien logrado y hoy es la segunda vez que presencio esto. La primera vez le dije al organizador que trate de prever esto (es decir cambiar fecha u horario del concierto) y puso excusas... Hoy pegué la vuelta al llegar y no vuelvo más. Prefiero mil veces pagar lo que normalmente pago y escuchar algo acorde y en un lugar potable, mi tiempo vale más que una entrada que tampoco tengo drama en que la cobren (pero atendiendo al hilado grueso y básico mencionado; acá organizan una actividad "artística" adoleciendo de sensibilidad o criterio "artístico"). También fui una vez y habían "levantado el concierto" de ese día sin avisar previamente en las redes, es decir varios nos acercamos al pe... En resumen es una lástima porque por lo general la programación y los artistas son, ajustando ese temita de los que "reinterpretan obras para sus instrumentos" (y desde ya que no me refiero a una transcripción estandarizada), buenos y atendiendo a lo mejorable podrían hacer algo muy potable y claramente mucho mejor de lo que hacen peeero... ("Lo que natura no da Salamanca no presta" o también "El sentido común es el menos común de los...
Read moreUna visita imperdible a una impresionante y solemne obra de arte religioso en Parque Lezama. Hay que averiguar cuando son las visitas , pues son pautadas y hay que inscribirse .
Es una visión de las típicas iglesias ortodoxas de Moscú del siglo XVIII, pero está frente a las barrancas del Parque Lezama. Las cinco cúpulas de color turquesa de la Catedral de la Santísima Trinidad, coronadas por cinco cruces que miran al Oriente, se levantan desde hace cien años en la calle Brasil al 300. El zar Alejandro III donó los 16.000 pesos necesarios para comprar el terreno. Se empezó a construir el 18 de diciembre de 1898, día del cumpleaños del zar Nicolás II. Y la primera misa se hizo el 6 de octubre de 1901 con el presidente Julio Roca como invitado especial.
En la Argentina existen más de 550.000 fieles de la Iglesia Ortodoxa, que desde el año 1054 está separada de la Iglesia Católica Apostólica Romana y no reconoce la autoridad del Papa. Sus creyentes han vivido históricamente en Grecia y la antigua Yugoslavia, Rusia y Oriente Medio. La Cuarta Cruzada, que en el año 1204 culminó en el saqueo de Constantinopla y la instalación de un obispo latino obediente a Roma, separó más a ambas iglesias.
Según los estudiosos, el patriarca ecuménico de Constantinopla era la autoridad más influyente hasta la caída de esa ciudad —actual Estambul— en manos del imperio Otomano, en 1453. La catedral de Santa Sofía, construida en Constantinopla por el emperador bizantino Justiniano en el siglo VI, se transformó en la mezquita Aya Sofía. Desde entonces, el patriarcado de Moscú es el más poderoso. Pero no existe una autoridad central como el Papa: los que deciden son siempre los obispos de cada región, reunidos en un Sínodo.
"Las diferencias con el catolicismo romano son sutiles, porque comparten instituciones similares como la Eucaristía, el sacerdocio y el bautismo. Juan Pablo II, en su reciente visita a Grecia y Ucrania, habló de la necesidad de reconciliación entre lo que llamó ''los dos pulmones de la iglesia'': el oriental y el occidental", destacó el secretario de Culto de la Nación, Norberto Padilla. La vida monástica también es clave en esta religión, su centro espiritual sigue siendo el monasterio del Monte Athos, en el norte de Grecia.
Es muy típico de la Iglesia Ortodoxa el barroquismo de sus rituales y de su arte, que apela a todos los sentidos. Los íconos, que son imágenes de Cristo, de la Madre de Dios y de los Santos, juegan un papel clave en el culto. La teología ortodoxa sostiene que la veneración por los íconos es consecuencia natural de la creencia cristiana en la encarnación humana de Dios.
Mucho de todo esto se nota en la catedral ortodoxa porteña, que desde la década de 1920 depende del Sínodo Internacional de Nueva York. Se cuenta que el arcipreste Izrastzoff viajó a Moscú para entrevistarse con el zar y pedir ayuda económica al patriarcado local. Hubo 50.000 pesos de aquellos tiempos en donaciones. Una de las donantes, Eudokia Kogevnicoff, regaló el gran Iconostasio —la pared decorada con íconos que divide el altar del sitio para los feligreses— construido con mayólicas decoradas a mano en Mirgorod, en la región de Poltava.
Desde el Monte Athos llegó una imagen de la Madre de Dios, hecho en madera y oro. Si un curioso se detiene ante el frente de la calle Brasil y levanta la vista, verá allá arriba una representación de la Santísima Trinidad: está hecha en San Petersburgo con mosaicos de Venecia. Los planos de la catedral fueron hechos en Moscú por el arquitecto oficial del patriarcado ruso, Mihail Preobragensky, adaptándose en Buenos Aires por el arquitecto Alejandro Christophersen, el mismo que diseñó el Palacio Anchorena. Por eso este año la catedral ortodoxa fue declarada monumento...
Read more❤️🇦🇷 Catedral ortodoxa rusa de la Santísima Trinidad. La iglesia de la Santísima Trinidad es un templo de la Iglesia Ortodoxa Rusa en la ciudad de #BuenosAires, #Argentina. Se halla ubicada en el barrio de San Telmo, lo que hace que sus cúpulas sobresalgan en el barrio.
Diseñada en San Petersburgo por el arquitecto del Santo Sínodo de Rusia, Mihail Preobrazensky, iniciada en 1898, y finalmente construida y adaptada en 1901, y en forma honorífica, por el arquitecto noruego (afincado en Argentina) Alejandro Christophersen, en colaboración con el ingeniero Pedro Coni.
🌟Llegó a la Argentina el primer sacerdote ortodoxo ruso, el padre Miguel Petrovich Ivanoff, y ofició la primera misa el 13 de enero de 1889. Pero el Padre Miguel deberá dejar la misión. Para cubrir este cargo, el 15 abril de 1891 fue designado el padre Constantino Izrastzoff. El padre Constantino observó la pobreza de estos inmigrantes de comunidades eslavas meridionales, helenas y levantinas ortodoxas afincadas en Buenos Aires y con gran tesón comenzó a pensar en construir un gran templo, y no dudó en referirse para ello al mismo Zar de todas las Rusias: 👑Nicolás II y a su madre, la emperatriz María Feodorovna, así como a otros integrantes de la familia imperial.
Vale la pena recordar que en dicha familia la fe era el pilar fundamental de su existir y un miembro preclaro de la familia imperial, gran duquesa de Rusia y nieta de la reina Victoria de Inglaterra, era Yelizaveta Fiódorovna quien luego del asesinato de su marido ocurrido en 1901, fundó una congregación de religiosas llamada “de Marta y María”. A pesar de su amor y bondad cayó bajo la persecución bolchevique, siendo una de las primeras mártires de la familia imperial rusa. Hoy es reconocida como Santa Elizabeth Feodorovna.
El Padre Constantino fue recibido en audiencia por el mismo Zar, y será él, sumado a la familia imperial, que donó el dinero para la construcción de un templo digno para la fe ortodoxa. El Zar Nicolás y su familia nunca pudieron suponer que éste sería el último templo que ayudarían a construir antes del asesinato, por parte de los bolcheviques, de toda la familia imperial.
A su inauguración asistió el entonces presidente Julio Argentino Roca.
Es de un notable estilo moscovita del siglo XVII, con cinco cúpulas acebolladas de color azul, y estrellas doradas, coronadas por cruces ortodoxas sujetas con cadenas que apuntan hacia el oriente.
En sus laterales se pueden apreciar dos murales, uno llamado "Bautismo de Rusia" y otro con motivos sobre la Virgen, Jesús y San Juan.
El templo está en el Primer Piso de la estructura, su altar está intencionalmente direccionado hacia el oriente, también posee varios íconos, destacando entre todos el dedicado a la Santísima Trinidad, que le da el nombre a la Iglesia.
Fue declarada monumento histórico nacional en 2001, cuando cumplió 100 años.
El Obispo de Buenos Aires, posee jurisdicción sobre toda la Argentina y América del Sur, sin embargo, la nunciatura del obispado depende del Santo Sínodo, en Nueva York, Estados Unidos.
En Argentina vive la mayor comunidad rusa en...
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