En un día nublado en Bogotá, cuando la lluvia ligera caía y el aire estaba lleno de aromas a tierra mojada, me encontré en la entrada de Callao Restaurante Peruano. Este lugar, que parecía sacado de una antigua historia peruana, me invitaba a entrar. Desde el primer momento, cuando el camarero me recibió con una sonrisa amplia, sentí que era el protagonista de un relato que me prometía una experiencia única.
Me senté junto a una gran ventana, que me permitía observar el mundo exterior mientras me preparaba para sumergirme en los sabores especiales de Perú. La cerveza fría que me sirvieron era exactamente lo que necesitaba – como un beso refrescante de verano en un día de invierno. Esta bebida, tan clara y burbujeante, me dio la sensación de un nuevo comienzo, y sabía que los momentos que estaban por venir serían inolvidables.
Luego llegó el ceviche picante, servido sobre una cama de granos de maíz amarillos y refrescantes. Cada bocado era como un trozo de océano, combinando la acidez del limón con el delicioso picante del ají. El pescado estaba fresco, como si hubiera sido sacado del mar hace instantes, y los sabores danzaban en mi lengua. Los granos de maíz añadieron un giro interesante – dulzura y crujiente, que me dejaron con ganas de más.
Después de disfrutar de la comida, no pude resistir la tentación de probar el postre peruano que todos recomendaban. Era una deliciosa combinación de almedras, crema y un suave recubrimiento de chocolate. Cada bocado era una explosión de sabores: la riqueza de la crema, la textura crujiente de las almedras y el dulce sabor del chocolate se unían en una sinfonía perfecta. Este postre no solo cerró la comida con broche de oro, sino que me dejó con una sonrisa en el rostro y un deseo de volver.
Durante toda la comida, el camarero se acercaba a mí una y otra vez, siempre con una cálida sonrisa y preguntas sobre mi experiencia. Era como si no solo estuviera sirviendo comida, sino que también formaba parte de la experiencia misma. Su servicio fue amable y profesional, y me sentí como parte de una familia peruana, no solo un cliente en un establecimiento culinario.
Callao Restaurante Peruano no es solo un restaurante; es un lugar que conecta culturas, que trae los aromas de Perú a Bogotá. Si buscan un lugar que ofrezca no solo comida deliciosa, sino también una experiencia rica y reconfortante, este es el lugar para ustedes. Porque incluso en un día nublado, cuando la lluvia gotea afuera, Callao logra traer luz y alegría al corazón.
ביום סגרירי בבוגוטה, כשגשם קל ירד והאוויר היה מלא בריחות של אדמה רטובה, מצאתי את עצמי בפתח של Callao Restaurante Peruano. המקום הזה, שנראה כאילו נלקח מתוך סיפור פרואני עתיק, קרא לי להיכנס. כבר מהשנייה הראשונה, כשהמלצר קיבל אותי עם חיוך רחב, הרגשתי כמו דמות בסיפור שמזמינה אותי לחוות חוויה ייחודית.
התיישבתי ליד חלון גדול, שמאפשר לראות את העולם מבחוץ, בזמן שאני מתכונן לצלול לתוך הטעמים המיוחדים של פרו. הבירה הקרה שהוגשה לי הייתה בדיוק מה שהייתי צריך – כמו נשיקה מרעננת של קיץ ביום חורף. השתייה הזו, כה צלולה ומבעבעת, הרגישה כמו התחלה חדשה, והייתה לי תחושה שהרגעים הקרובים יהיו בלתי נשכחים.
ואז הגיע הסביצ'ה החריף, שהוגש על מצע של גרעיני תירס צהובים ומרעננים. כל ביס היה כמו פיסת אוקיינוס, המשלבת את החמיצות של הלימון עם החריפות המענגת של הפלפל. הדג היה טרי, כאילו נשלף זה עתה מהמים, והטעמים רקדו על הלשון שלי. גרעיני התירס הוסיפו טוויסט...
Read moreThis place is very small so come early or be prepared to wait. The food is very delicious and reasonably priced. There are a million pictures of the lomo saltado online and that’s what we ordered. I like it with the “Tallarines a la huancana” instead of with rice and potatoes. You can’t always find that in Peruvian restaurants, so I was happy. We will...
Read moreThe food is tasty and you'll be better off skipping the sandwiches. However, our experience with service was a disaster. They took more than 30 minutes to prepare the food and messed up the 5 orders. Yes, 5 orders. When we were about to leave they remembered I ordered a dessert like an hour ago. I wouldn't recommend it unless you have plenty of...
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