Nos sentamos con la idea de tomarnos unas cervezas y comer unas tapas. En la terraza había gente y aún así no salía nadie a comprobar qué tal o si había nuevos clientes. Después de estar un buen rato esperando, decido entrar y consulto a la persona de la barra si debo realizar la comanda dentro y si me podría facilitar una carta. Me dice que para que quiero una carta si ahí se comen tapas y están las típicas. Le digo que de todos modos la quiero mirar para decidir con mis amigas, que tal vez nos comemos un bocata. Y me responde que tienen los típicos: de queso, de jamón. Le digo que no sé, que me dé la carta y me la entrega a regañadientes... no lo entiendo pero bueno. Me dice que ahora va a tomarnos nota. Viene detrás mío prácticamente y nos pregunta por las bebidas y la comida, le pedimos las bebidas y le indicamos que ahora le decimos la comida, que no lo hemos podido ni mirar. Sinceramente para ser un sitio de tapas, había poca cosa. Nos trae las cervezas otra persona y le pedimos unas bravas y unos bocatas. Esta segunda chica nos dice que tardarán en traer la comanda porque están con bastante faena. Le preguntamos que cuanto aproximadamente y se encoge de hombros. Le decimos que no son lo mismo 20 minutos que 40, se vuelve a encoger de hombros y le pedimos a ver si puede preguntar dentro. Se va, supusimos que a preguntar, y no vuelve más. Como no salían a la terraza nunca, cuando esta última chica está mirando por la ventana le pido la cuenta y me hace un gesto para que vaya a pagar dentro. Voy y me cobra la primera camarera. Ni me mira, ni me habla y me pone el datáfono para pagar. Encima yo, cojo y les digo: "adiós, gracias!". La tía me gira la cara y se lleva el datáfono de malas formas. Yo lo lamento, pero yo también trabajo de cara al público y puedo estar teniendo un mal día, estar estresada por la faena del día pero JAMÁS la pago con los clientes. Recomendación: a 5 pasos hay un restaurante, la platerina, que parece caro y todo lo contrario, muy bien de precio y tienen incluso más tapas. Trato excelente,...
Read moreUnlike many bar terraces all over Barcelona, Maria Castana offers a very amenable and beautiful interior. A long bar inside to help lone souls looking to find solace in homey tapas and great house red wine picks by the staff. They are incredibly friendly, the tapas are great. Try the mushrooms al ajillo, the butifarra, and their specialty, the pastel de tortillas (5 different stacked tortillas topped with a white sauce) Do yourself a favor...
Read moreWas in Barcelona for a few nights with work and on our first night out we found this unassuming place. I am so glad we went in for a beer because it introduced us to our new local :) The beer was great, the food we stayed for was incredible and the staff were welcoming, funny and generally good people. The place was filled with locals, so in hindsight we should have known it was going to be good. Can’t recommend this place...
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