Han pasado ya casi dos décadas, pero el Fo Bar sigue allí, en la esquina de siempre. Es curioso cómo ciertos lugares tienen ese poder de detener el tiempo. Para mí, este bar se convirtió en un refugio hace casi 20 años, el lugar al que siempre podía volver para encontrar un poco de calma, buenos recuerdos y, por supuesto, ese café que me acompañó durante tantos momentos. El barrio de Sants ha cambiado, yo misma me he ido a más de mil kilómetros de distancia, pero al volver al Fo Bar, todo parecía estar exactamente como lo recordaba, ese aire único, ese ambiente acogedor, sigue siendo el mismo. Sentarme de nuevo en una de sus mesas, ver a los nuevos camareros atender con esa misma calidez que me solían dar a mí, fue como una caricia en mi alma. Tomar un café allí, con esa mezcla de aromas y sonidos típicos del bar, fue un viaje al pasado, una sensación de familiaridad que, aunque física y temporalmente distante, sigue tan presente como el primer día. El café, como siempre, es delicioso. Esa mezcla perfecta de intensidad y suavidad que solo en este lugar sabes que encontrarás. Ya no soy la joven que solía frecuentar el local pero el ritual sigue siendo el mismo. Y es que el Fo Bar no es solo un bar, es un pedazo de mi historia personal, de todos los que hemos pasado por allí buscando un buen café, una conversación, o simplemente un lugar donde estar. Mientras el mundo sigue girando, Sants cambia, y mi vida también lo ha hecho, el Fo Bar sigue siendo mi lugar de referencia, un refugio inmortalizado en mi memoria. Y aunque la distancia ahora me separe, siempre habrá algo en ese café que me haga sentirme un poco más...
Read moreAwful experience! We wanted to eat but kitchen was closed.. we've ordered only drinks and got some food from a nearby fast food upon the bartender advice.. after some time, a very agressive waitress came to the table asking us to go away because we couldn'eat , she throws our drinks off the table asking us, if we wanted to sit to go at the pakistani kebab in the square"....This is just inacceptable in a city like Barcelona..where tolerance and welcome should be...
Read moreI agree with the reviews on the rude staff. When I walked in, the young woman behind the bar gave me snarling look! Her co-worker, another young woman, was slightly better, but not by much. I ordered a beer and asked for the price(suggested in another review). The bench in the back indoors was better than waiting at the train station. I chose to stay for waiting...
Read more