Después de siete años sin ver a mis tíos (mi hija tenía 12 años cuando nos fuimos de Bilbao a Ámsterdam) nos pilló el covid en el extranjero y he tardado tres años en ahorrar el dinero para venir a Bilbao una semana de vacaciones. El encuentro fue muy emotivo decidimos quedar en el bar Nerbion para encontrarnos de nuevo, mi hija estaba muy emocionada de ver a su familia otra vez.La camarera les debió de decir que queréis un par de veces pero ellos(mi hija y mi tío) no se enteraron xk (repito) no se habían visto desde hace casi diez años.. Estában tan a gusto, que no se daban cuenta de que la camarera les estába preguntando que querían. cuando le fueron a pedir algo, la camarera de muy malas maneras les dijo en bastante mal tono: “ os he dicho dos veces hola y no me habéis hecho ni caso”. Cada vez se puso más verbalmente agresiva hasta el punto que nos hecho del bar. Irónicamente, las servilletas del bar decían: No a la...
Read moreNo suelo poner malas críticas, pero me ha ocurrido ya en reiteradas ocasiones en este bar: la camarera te atiende como si le costase demasiado esfuerzo y sin mascarilla, cuando un cartel bien grande te lo exige a ti como cliente para estar en la barra. Ya culminando en esta última ocasión, esta camarera al acercarse, no hace ademán de subirse la mascarilla sino que encima coge una aceituna del cuenco grande donde tiene las de servir y se la mete a la boca previo a hablar conmigo. Mientras me sirve el café, se saca de la boca la aceituna bien mascada y chupeteada con su mano derecha con la que cierra el bote de mi café para llevar. No soy escrupuloso y no por seguir en “época Covid”, sino porque hay que mantener las formas, la educación y unas mínimas normas de higiene. Es un bar con muchísimo tirón y en un sitio espectacular, pero muy poco aprovechado y...
Read moreTan rancios y tan bordes como los recordaba. Fuimos a comer un bokata, el 13 de agosto, aún a sabiendas de lo poco simpáticos y simpáticas que suelen ser en la barra, pero este día se superaron. La camarera en cuestión una borde de las de hacía tiempo que no me cruzaba. Nos lanzo la carta de bocadillos casi a la cara. Que por cierto, estaba sucia y pegajosa, como la barra. Hubo otros bonitos detalles como ignorarme en la barra cuando me acerque a pedir agua para pasar el bocadillo o ponernos un marianito que daba pena, porque poner un hielo en vaso de txikito y darle la vuelta a la botella de Martini no es poner un marianito. Y ya no hablamos del concepto sonreir y ser amable. Por mi parte este sitio no tendrá mas...
Read more