DO NOT GO HERE!! Especially if you're a solo traveler/tourist.
This my first ever google review - I am not one to leave negative reviews on restaurants, but my experience here was so horrible that I feel that I need to warn people to avoid going here if you're solo traveling and/or a tourist.
I went out of my way to go here as the reviews were great. When I arrived and asked for a table to eat, the older man hosting seemed physically pained. I don't know a lot of spanish - but I know enough spanish to hear him insulting me under his breath for wanting a table. It was a really vicisious stream of words about my character and my ask. I was shown to a place at the bar, with no chair. This is fine, but I was looking for a seated meal so I told the person seating me that I could just leave because I didn't want this. She then looked confused (I don't think she was told I was eating) and ushered me to a completely empty dining room, where I was left alone for about 20 minutes. Throughout ordering to paying - I was met with a stream of rude and standoffish staff. I sat there feeling more increasingly self-conscious until I felt desperate to get out of there. I really should have left upon arrival, but I had no service and didn't know my way around the city, so I stayed. Big mistake. After all of that, the food was outstandingly average. I am really sad that I wasted my last night in Madrid on this place.
If you want spanish fare, spare yourself the pain and go somewhere friendlier and cheaper. You will be made to feel unwelcome if you are foreign/alone. My one regret on my solo trip was choosing this restaurant - and i've been...
Read moreSolo recomiendo ir si os gusta el masoquismo. Es un bar de siempre de barrio cualquiera con barra venido a más sin ninguna justificación. Ni en el peor bar de la plaza Mayor te tratan así. Este bar no es normal en Madrid. Entramos a las 12:30 un domingo porque hemos quedado con amigos y ya de entrada preguntan que cuántos somos un encargado sobrepasado con el bar vacío, porque estaba vacío. Le digo que hemos quedado para una caña en la barra pero que nos vamos a ir luego a comer a otro lado, que seremos unos 14 como mucho. Nos hace saber que no nos puede alojar en la barra, que no puede gestionar 14 personas porque es ‘una locura’, palabras textuales, y que como mucho nos puede dar una mesa durante un rato para 5. Yo le digo ‘pero si no es comer, solo es una cerveza e igual no vienen todos porque algunos irán directos al restaurante’ y me dice de nuevo que es una locura gestionar eso. Total que salgo a la puerta a mandar un audio para decir que no vamos a poder entrar todos y buscar una alternativa y sale un camarero calvo a ‘limpiar la puerta’ con un trapo con el oído pegado. Entro y le digo que no se preocupe, que nos iremos al acabar la consumición. Nos empezamos a tomar un vino y nos siguen interrogando sobre si nos vamos a quedar.. todo muy incómodo ahí con el vino y sintiendo que te están echando. El bar, porque es un bar Manolo al que le han limpiado la grasa, se empieza a llenar de grupos y parejas, que oigo que llegan sin reserva porque estábamos cerca de la puerta.. que no es una cosa de reservar un mes antes ni nada.. y no puedo dejar de preguntarme por qué pueden gestionar eso y no nuestro grupo. Pensamos en pedir algo de comer con el vino a ver si se nos pasa la incomodidad y vemos pasar una ración que eran 4 trozos finos de lacón en un papel, que ni plato siquiera y lo sirven a un grupo como si fuera caviar. Y yo solo pienso que no nos han puesto ni una tapa y que están ahí con el ojo pegado a ver si nos vamos. No entiendo qué se creen ni de qué van. ¿Es que no somos clientes? Llegan tres amigos y, llega el camarero calvo y pregunta qué quieren ?! .. y les sirven. O sea que, no había problema? Yo ya no entiendo nada. Viene la tapa, 1 pepinillo y 2 aceitunas. Y a los 10 minutos nos dicen que han llegado más de nuestro grupo y que nos les han dejado pasar y que ya me han advertido.. advertido.. pero ¿qué forma de hablar es esa a un cliente? Y se lo dicen a una persona de mi grupo como si yo no estuviera presente. Pues sencillamente no nos íbamos a quedar pero mis amigos si querían saber dónde estábamos y ya está, una amiga mía ha ido incluso a explicárselo al encargado preocupada. Hay formas y formas. No les han dejado pasar, les hemos visto por el cristal como si fueran delincuentes. Digo a los 2 minutos que ‘vamos pensando en pagar’ y aparece el camarero cotilla de la puerta y planta la cuenta en el acto sin que nos haya dado tiempo a pedirle nada. Pues nos hemos ido sin dejar propina, por supuesto, pero sin prisa, que si ellos no tienen clase no es nuestro problema… Todo el tiempo maleducados, como si te hicieran en enorme favor de atenderte …. No sé si es que tienen estrellas Michelin o que, pero seguro que lo que no tienen es educación ninguna. Si queréis ir a que os cobren de un ojo de la cara por cualquier cosita y os traten como basura pues ir allí. Si no, hay varios sitios justo al lado que te tratan mucho mejor. En resumen: el encargado te hace a ti responsable de no saber gestionar, los camareros necesitan ser educados, con lo básico les vale; el sitio, pues es un bar y punto, al menos lo que yo he visto porque cualquiera se atrevía a mirar más.. tendría algo de encanto si no fuera por el personal que se cree la caña y no sirven para trabajar en la hostelería. La primera vez que me tratan así de mal en un sitio por tomar una caña. Y ya soy una señora de 50 años no una niñata. Les ha faltado empujarnos fuera.. . Increíblemente mal. Como digo solo apto para...
Read moreLlevaba más de un año sin ir a Hermanos Vinagre. Con el recuerdo de las últimas buenas experiencias, llevé a varios amigos el pasado sábado 4 de enero a tomar el aperitivo… ¡Qué despropósito! Dos horas de reloj esperando una ración de patatas bravas que llegó servida con desprecio y desgana.
Que la cocina pueda ir lenta el sábado de antes de Reyes en cualquier sitio de Chamberí que esté hasta la bandera, se entiende. Que las tres mesas que nos rodeaban se sentaran después y se levantaran antes que nosotros (cuando todos ellos comieron varios platos y nosotros SÓLO pedimos una ración de patatas bravas), no se entiende.
Entendimos aún menos el trato por parte de una de las trabajadoras, una mujer morena de mediana edad. Salimos especialmente decepcionados por cómo nos habló y trató. Desde la primera vez que le recordamos educadamente que si podrían haberse olvidado de la comanda (a la tercera ronda de cañas, habiendo pedido al sentarnos), se mostró a la defensiva. Nos hablaba constantemente con retintín, con falta de buenos modales, sin respeto alguno: “la comanda va lenta porque tenemos personal enfermo eh, pero está aquí registrada vuestra comanda y la máquina no falla”. Y acto seguido a la media hora tras volver a preguntarle por el plato: “¿¿¿yo os he dicho que estaban mandadas??? Yo que sé, pensé que ya las tendríais”. De repente nos trajo una bolsa de patatas fritas cerrada y, literalmente, la soltó en la mesa. Cuando le pregunté extrañada que si eso eran las bravas (pensando seriamente que pudieran servirnos patatas de bolsa por bravas viendo el percal), me respondió de MUY malas formas: “No. Esto es un regalo. Pero si no lo quieres me lo llevo eh, que os lo estamos dando gratis”. Nos quedamos a cuadros.
El momento de entrar en cólera fue cuando, tras todo esto, se nos acercó para indicarnos que teníamos que levantarnos de la mesa porque había una reserva. Claramente, nos negamos a irnos sin el plato que habíamos pedido y por el que llevábamos esperando dos horas -aunque sin ganas a esas alturas-.
Con la maravillosa oferta de bares de aperitivo que se encuentran en Chamberí, nunca nadie debería confiarse en exceso por la fama actual que pueda tener el lugar. Esta falsa sensación del “aquí todo vale porque la gente seguirá viniendo” es, precisamente, lo que acaba con un buen local. El reconocimiento viene de la buena cocina y la caña bien servida, pero sobre todo de un buen trato al cliente. Precisamente porque valoro enormemente el trabajo de cara al público y agradezco tantísimo cuando me encuentro personal competente y agradable, critico también duramente cuando me tratan mal. Especialmente si es un sitio que me encantaba y del cual mis tres acompañantes salieron espantados. Desde luego, yo no volveré a recomendarlo. Esta crítica no va con malicia, más bien la escribo...
Read more