A las 7 de la mañana del 20 de junio de 1820, falleció a los 50 años de edad, en la más absoluta pobreza y olvidado por sus contemporáneos el Abogado y General Manuel Belgrano. Un día antes de morir y como no tenía dinero para pagarle a su médico, le entregó el único bien que poseía, su reloj de bolsillo de oro, que lo había recibido como regalo del rey Jorge III de Inglaterra. La lápida de su tumba fue improvisada con el mármol de una cómoda de su casa y fue enterrado en la entrada de la Iglesia del Rosario del Convento de Santo Domingo. Cerca de los restos de sus padres y otros personajes como Martín de Álzaga. El día del fallecimiento de Belgrano, fue también un día de anarquía y grave crisis política en el ejecutivo de la provincia, por la existencia de tres gobernadores –Idelfonso Ramos Mejía, Miguel Estanislao Soler y el Cabildo–, por lo que su muerte pasó desapercibida. El diario “El Despertador Teofilantrópico”, que dirigía el fraile Francisco de Paula Castañeda, fue el único, de los ocho que existían en aquella época en la Ciudad, que anunció la noticia. En 1895 entre un grupo de estudiantes, surgió la idea para la construcción de un mausoleo que fuera el más hermoso de la ciudad, para que reposaran en él, los restos del creador de la bandera. Se hizo un concurso de proyectos, del que participaron escultores argentinos, franceses e italianos, siéndole encargada la obra al escultor italiano Ettore Ximenes. El mausoleo fue inaugurado el 20 de junio de 1903, durante la segunda presidencia del General Julio Argentino Roca y en el año 1946 fue declarado Monumento Histórico Nacional. El mausoleo tiene una altura total de 9 metros y su basamento es de mármol de Carrara. En su parte superior se encuentra el sarcófago rematado por un yelmo con un águila que representa el genio, la nobleza y el heroísmo. El águila, alegoría al noble guerrero en su lucha por la Libertad e Independencia y es esa ave quien lleva a las almas heroicas a la eternidad. Todo ello rodeado de flores ornamentales. En su base –sobre elevada, a la cual se accede por unos pocos escalones– hay dos estatuas que representan, “El Pensamiento” y “La Acción”. La primera, de un hombre sentado en actitud pensante, comprometido con la realización intelectual y la otra, de un hombre sentado con un libro y una espada, simbolizan las distintas actividades que realizó el Prócer durante su vida: abogado, economista, militar, periodista, etc. Dos bajorrelieves ubicado uno al frente que evoca la creación de la Bandera y debajo del mismo esta cincelado el apellido BELGRANO y el otro en la parte posterior que recuerda a las dos grandes victorias de las batallas de Tucumán y Salta. Este último friso cubre la parte inferior del mausoleo donde está depositada la urna con los restos de Belgrano. Debajo de estos bajorrelieves hay guardas de laureles como ofrenda eterna de gloria y honor. Tanto las dos estatuas, los bajorrelieves y las guardas de laureles son de bronce. Cuatro estatuas de ángeles –vaciadas en aluminio, imitación plata vieja– en figuras femeninas, de pie, rodean el sarcófago y expresan distintas simbologías. La figura que tiene la hoja de palma hacia abajo significa la victoria asumida con humildad, otra que tiene la cinta con la leyenda en latín “Studis Provehendis” (Proveedor de Estudios) representa la donación que hiciera Belgrano para la construcción de cuatro escuelas. La tercera que sostiene la espada representa a Belgrano en su aspecto militar y la última que sostiene el engranaje, lo es por el aspecto de la economía y el comercio ya que Belgrano fue Secretario del Real Consulado. En la parte inferior de la escalinata del mausoleo se colocaron a través del tiempo, diversas placas conmemorativas con que las distintas instituciones lo homenajearon. Una hermosa y trabajada reja de hierro rodea al mausoleo y entre este y la entrada principal de la basílica se encuentra un mástil para el pabellón nacional. En la reja, también de hierro, que circunda el atrio de la iglesia se encuentra la...
Read moreEl Mausoleo de Manuel Belgrano, en el Convento de Santo Domingo (Buenos Aires), resguarda los restos del creador de la bandera. Belgrano, fallecido en 1820, fue inicialmente sepultado allí por ser fraile dominico. El actual mausoleo, obra del escultor Ettore Ximenes, se inauguró en 1903. Es de mármol de Carrara, estilo neoclásico, con figuras alegóricas que honran sus roles como militar, político y educador. La magnificencia del mausoleo contrasta con la austeridad de Belgrano, lo que puede parecer irónico. Aunque su ubicación religiosa es justificada, a veces opaca su rol laico. Pese a esto, el monumento cumple su fin de preservar su...
Read moreAquí descansan los restos del General Manuel Belgrano, creador de la bandera nacional, entre otros tantos reconocimientos más que posee. El mausoleo fue inaugurado el 20 de junio de 1903. El monumento lo hizo el artista italiano Ettore Ximenes ese mismo año. Está ubicado en el atrio del Convento Santo Domingo y de la Basílica Nuestra Señora del Rosario de la Defensa y Reconquista de...
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