La historia de la iglesia y el convento de los padres mercedarios se remonta a los orígenes de la ciudad. En sus inicios estuvo conformado por precarias construcciones hasta que, a comienzos del siglo XVIII, arribaron a Buenos Aires los reconocidos hermanos coadjutores jesuitas Giovanni Andrea Blanqui (o Bianchi) y Juan Bautista Prímoli. Estos profesionales intervinieron en la realización de las nuevas obras de las iglesias porteñas, como también en otras de la región de Córdoba y en las reducciones jesuíticas del Noreste. Situada en la esquina de Reconquista y Perón, la iglesia de Nuestra Señora de la Merced posee el distintivo atrio de esquina, mirando hacia la Plaza de Mayo, típico de las iglesias coloniales porteñas. Su resolución tiene características particulares ya que, a pesar de tener una única nave “salón”, es de mayores dimensiones que otras de la misma tipología. Se destaca también por su notable resolución espacial debido a la amplitud de sus capillas y hornacinas. La fachada, de rasgos italianizantes, tiene una única torre. Aunque a comienzos del siglo XX ha tenido algunas modificaciones, conserva las líneas principales y el juego de los distintos planos que poseía originalmente. Si bien en las obras en las que participó Blanqui es posible reconocer la utilización de resoluciones formales tomadas del libro de Sebastiano Serlio, en la singularidad de esta obra se aparta de aquel esquema inspirado en las fachadas eclesiásticas de Leone B. Alberti, rematando el conjunto con un frontis curvo. A fines del siglo XVIII, se fue consolidando en el convento la estructura claustral, cerrando el cuadro del patio principal que aún sobrevive. Durante los siglos XIX y XX se redujo la superficie que ocupaba el conjunto colonial, ya que se fueron loteando algunos sectores donde estaban situadas las construcciones más precarias. A la estructura claustral del período colonial se le agregó un segundo piso sobre la calle Reconquista y sobre el ala norte, que fueron adaptados para albergar diversos programas arquitectónicos, especialmente a partir de 1823 cuando dejó de pertenecer a la comunidad religiosa por la Ley de Reforma del Clero. A comienzos del siglo pasado, el arquitecto Juan A. Buschiazzo realizó una serie de modificaciones, entre las que se cuentan la inclusión del relieve ubicado en el tímpano de la fachada, el rosetón central, se cegaron los nichos originales del orden inferior y se colocaron esculturas en los del piso alto. El relieve incorporado por Buschiazzo que alude a un hecho histórico clave en la lucha por la liberación del imperio español. En ese trabajo se ve a Manuel Belgrano ofrendando a la Virgen de la Merced el bastón de mando del Ejército del Norte, que él comandaba, antes de la victoria en la batalla de Tucumán. El resultado del combate convirtió el triunfo en milagro, y desde entonces Nuestra Señora de la Merced es patrona y generala de nuestro Ejército.
En 1942 la iglesia fue declarada Monumento Histórico Nacional, y con la dirección del arquitecto Andrés Millé, restaurador también de la iglesia del Pilar, el nártex de La Merced fue reconstruido en su estado original, rescatando así un lenguaje más próximo a la sobria arquitectura colonial. En la actualidad el edificio de la iglesia depende del clero secular y desde 1963, el convento ha sido restituido a la orden...
Read moreBasílica Nuestra Señora de la Merced. (1727) En 1721 se coloca la piedra fundamental, se convierte en parroquia en 1850 y en Basílica en 1927. Durante la remodelación en 1894, a cargo del Arq. Juan Antonio Buschiazzo, se agregaron rejas alrededor del atrio, un rosetón con vitral y estatuas en los nichos. El interior con nartex, un coro y un órgano tiene una decoración barroca colonial con pilares corintios, arquerías, una cúpula y pinturas. El retablo del altar mayor de estilo barroco, realizado por Tomas Saravia, quien también hizo el púlpito. Los frescos de la importante cúpula son de estilo renacentista, diseñados por Luiggi Rossi, los seis ángeles, los cuatro profetas mayores en el crucero y cuatro doctores máximos de la Iglesia sobre los cuatro pilares de la cúpula son pintados por Ernesto Bellandi. La imagen del Señor de la Humanidad y la Paciencia es una de las más destacadas de la basílica y tiene una leyenda urbana que dice que fue tallada por un querandí a finales del siglo XVIII en un frondoso pacará. Además, en el tímpano se representa al General Belgrano entregando el bastón de mando a la Virgen después de la...
Read moreThe Basilica of Our Lady of Mercy (known as Iglesia de la Merced) is one of the oldest Catholic temples in the Autonomous City of Buenos Aires.
It is located next to the San Ramón Nonato Monastery and a few meters from the Plaza de Mayo, in the San Nicolás neighborhood, in Municipality 1 of the...
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