Nos fuimos a sentar y solo había 3 mesas ocupadas y el resto estaban todas sucias y con los vasos y taza en varias mesas. Una vez nos sentamos, estuvimos esperando a que nos tomasen nota durante bastante tiempo. Tuvimos que llamarla para ver si nos tomaba nota o teníamos que ir a pedir al mostrador. En todo este tiempo en que no se nos atendió, la chica estuvo saludando a la que barre el centro comercial, a un amigo que vino a verle, a contestar al móvil...y todo esto con todas las mesas sucias y sin recoger. Parece ser que la pagan por no hacer nada. A continuación, nos toma nota, retira las tazas que había de otra consumición pero no nos limpia la mesa. Tuvimos que coger servilletas para limpiarla nosotros. Después de todo esto, pedimos dos bocatas y unas patatas fritas. 20 min después no trae un bocata y nos comenta que no puede traer el otro porque lleva patatas fritas las cuales no tienen e iban a tardar en llevar. Por lo que no nos pudo traer ni el bocata ni las patatas. No entendemos cómo no se nos avisa antes por si queremos pedir otra cosa o cambiar la comanda, nos lo pregunta cuando hemos esperando mucho tiempo y nos trae solo un bocata. Es más fácil decirlos nada más pedirlo. Por otro lado, mientras nos comíamos el ÚNICO bocata que hemos conseguido que nos trajera, la chica nos deja la cuenta en la mesa sin haberla pedido. Nunca sabíamos visto que nos traigan la cuenta muestras estamos comiendo. Si luego me apetece algo ¿Qué hago?. Se nota que para cobrar si tienen prisa pero para tomar nota, limpiar mesas y recoger mesas, para eso no hay tiempo cuando está prácticamente vacío. Por último, cabe descartar que la chica se deja las bandejas en las mesas y hasta un datáfono en otra. Todo un espectáculo que ya os aseguro que no volveremos a ver. Siendo sinceros queremos destacar que el bocadillo el granjero estaba bastante bueno, felicitamos al chef. Pero a la camarera habría que darle un gran toque de atención. Creo que es vez que peor me han servido. Una gran vergüenza...
Read moreHe visitado hoy El Obrador del centro comercial Isla Azul (Carabanchel) y me ha sorprendido negativamente la subida desproporcionada de precios tras el traslado del local (ahora están justo enfrente de donde estaban antes).
Un ejemplo claro: el café, que antes costaba aproximadamente 1,70 €, ahora cuesta 2,00 €, y un simple croissant pequeño se facturaba al mismo precio y ahora ha desaparecido. Las pastas sin azúcar, que estaban a 3,75 €/250 g, han subido a 4,50 €, lo que supone un aumento del 20 %.
Al preguntar por esta subida, la persona que me atendió no supo explicar el motivo, simplemente indicó que “los precios suben”. Creo que todo empleado debería estar informado para dar explicaciones coherentes, especialmente cuando el IPC general no justifica una subida tan fuerte.
Una pena, porque era un sitio al que solía venir con la familia. Con esta política de precios, cambiaré de sitio.
Actualización: Tras leer la respuesta del propietario, me veo en la necesidad de puntualizar lo siguiente:
La subida del precio de las pastas sin azúcar de 3,75 € a 4,50 € representa un +20 %, mientras que el IPC acumulado desde 2020 es del 19 %… pero repartido en 5 años. Aquí, se ha aplicado de golpe, sin escalones ni explicación concreta más allá de un “han subido las materias primas”. Me habría gustado una respuesta más ajustada a los datos reales.
En casa tomamos tres cafés al día entre mi pareja y yo. A 2,00 € cada uno, eso supone 6,00 € diarios, que al año son 2.190 € solo en cafés. Son varias cuotas de hipoteca por café en vaso de cartón. No es ninguna broma.
Y ya que estamos sincerándonos: agradezco esta subida. Sinceramente. Porque me ha hecho reflexionar. La mayoría de productos en este tipo de comercios —bollería, galletas, pastas— no son precisamente saludables: harinas refinadas, aceites poco recomendables, azúcares, edulcorantes… Lo cierto es que me han hecho un favor.
A partir de ahora, optaré por frutas, frutos secos y alimentos frescos.
Gracias por darme...
Read moreNadie se digna a informarte de dónde pedir y aunque hayas esperado pasan de atenderte si estás en las mesas, no sabía que había que esperar a que nos atendiesen y en todo el rato que he hecho cola tampoco han a atendido a mi chico en la mesa. Los nombres de los productos no están bien indicados así que pedir en mesa suele significar que hay que ir de la manita con el camarero o quien corresponda para que te sirvan lo que quieres, o eso o te arriesgas a que te sirvan lo que ellos quieras, y si tú les pones nombres a los productos para facilitar que los ubiquen te ofrecen dos productos distintos antes y cuando aciertan te dicen "ah, pero esto es no se qué" PUES PONED ETIQUETAS.
Nunca sabes si hay servicio de mesas, si tienes que ir allí, si te traen las cosas o si tienes que ir con tu bandeja a la mesa y hacerte el autoservicio después de esperar.
El helado no lo pidáis, tuve que pedirlo tres veces para que me lo pusieran y no estaba bueno, era sabor brownie, algo muy estándar, y sabía a otra cosa, como si la pala de servir estuviese sucia...
Hoy he preferido ir a un supermercado cercano que elegirles a ellos, ya han sido varias oportunidades y cada vez salgo con una historia desagradable distinta, no me renta ir, salgo siempre de mal humor y lo habitual es escuchar lo mismo entre los clientes de otras mesas, ellos simplemente te dicen que pongas reseñas para que los de arriba pongan medidas pero con un 2,8 no sé a...
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