I studied at la Universidad de Sevilla for a brief period in the spring of 2020. You probably already know how that went 😂
While I was there, the professors are all fantastic. I took classes both in Spanish and English, though all classes were meant for foreign students who spoke English as a first language.
Location is great. Heart of the tourist area. I frequently did my homework over at the Plaza de España. There is a Starbucks right down the street. I lived with my host family in a large apartment in Los Remedios. Extremely walkable location. There is a print shop across the street.
One big problem I had was that it seems like it's 20 years in the past. There was no computer lab (that I knew of), just a couple computers in the printing room that were constantly occupied. When COVID happened, the faculty did not know how to react. They seemed to have no understanding of how online learning worked, whereas my American university pivoted seamlessly.
The library is spread out within the main building instead of in a separate building.
Also, students smoke, despite the no smoking signs.
And I think this is cool, but some people might not like it: the building is constantly open air, so there are often pigeons flying indoors, especially in the central studying area.
Overall, highly recommend if you can go in person! Great option for American students...
Read moreMi experiencia en esta facultad ha sido bastante decepcionante, aunque debo comenzar reconociendo que el trato recibido por parte del profesorado ha sido impecable. Los docentes han mostrado siempre profesionalismo, cercanía y disposición para ayudar, incluso en contextos que no dependen directamente de ellos. Es una pena que el resto de elementos no estén a la altura.
Uno de los principales problemas radica en los servicios tecnológicos. Aunque hay algunos dispositivos disponibles, la infraestructura es claramente insuficiente para la cantidad de estudiantes que dependemos de estos recursos a diario. Además, muchos de esos equipos requieren conexión física a puntos de red, lo que reduce muchísimo la flexibilidad para trabajar o conectarse desde distintos espacios dentro del edificio. En pleno 2025, esto no debería ser una limitación.
Y hablando de conectividad… el wifi es prácticamente inexistente para el alumnado. En mi facultad, simplemente no funciona o, si lo hace, es tan inestable que resulta inútil. Es impensable que en un entorno universitario no se pueda contar con una conexión básica a Internet. Este problema no solo dificulta el acceso a materiales y plataformas educativas, sino que afecta directamente al rendimiento académico y la organización del día a día.
La secretaría, por desgracia, tampoco facilita mucho las cosas. Para cualquier gestión, incluso las más simples, hay que pedir cita previa. Hasta ahí, todo bien, si no fuera porque esas citas rara vez están disponibles. Puedes pasar días intentando reservar una y no conseguir nada. La sensación general es que el sistema está diseñado más para evitar atenderte que para ayudarte.
Otro aspecto muy criticable es el sistema de doble autenticación que se ha implementado. En teoría, se supone que aporta seguridad y protección de datos, pero en la práctica se convierte en un obstáculo constante. Los códigos llegan tarde, no se sincronizan correctamente o simplemente te bloquean el acceso cuando más lo necesitas. Es un sistema poco intuitivo, mal implementado y que solo sirve para ralentizar procesos que deberían ser simples.
En cuanto a la enseñanza virtual, el portal del alumnado es funcional y tiene un diseño relativamente amigable. Sin embargo, hay detalles importantes que se están ignorando. Por ejemplo, no se permite modificar la dirección de correo electrónico asociada, lo que obliga a que toda la información académica llegue al correo personal (si es el que quedó registrado por defecto). Esto debería poder personalizarse, o al menos configurarse para que todo se gestione directamente con el correo institucional, como es habitual en muchas otras universidades.
En definitiva, aunque los profesores hacen un gran trabajo y algunos servicios básicos cumplen su función, la experiencia general deja mucho que desear. Hay una falta evidente de recursos tecnológicos, una gestión administrativa ineficiente y trabas digitales que solo entorpecen. Considero que hay un amplio margen de mejora, pero mientras tanto, mi valoración no puede ser otra que una...
Read moreEs un edificio construido en piedra durante el siglo XVIII como sede de la primera fábrica de tabacos establecida en Europa. Constituye una de las más espléndidas representaciones de la arquitectura industrial del Antiguo Régimen. Desde mediados del siglo XX alberga la sede del rectorado de la Universidad de Sevilla y de algunas de sus facultades. El edificio industrial del siglo XVIII, es uno de los de mayores dimensiones y mejor arquitectura de su género en España, a la vez que uno de los más antiguos de esa tipología que se conservan en Europa, de la época del Antiguo Régimen.
Como edificio, se extiende sobre una superficie de carácter rectangular de 185 x 147 metros, con ligeros salientes en sus ángulos. En España sólo el monasterio de El Escorial, que ocupa un área de 207 x 162 metros, supera su tamaño, el recinto se encuentra rodeado en tres de sus lados por un foso que lo aísla del exterior, presenta alzado en dos plantas y entresuelos en las áreas residenciales. Arquitectónicamente destaca su esquema general de referencias renacentistas, con aires herrerianos en su planta, patios y detalles de remate de las fachadas, sin olvidar las semejanzas con motivos de los arquitectos Sebastiano Serlio y de Palladio. Sus fachadas realizadas en cantería, se encuentran moduladas por pilastras que se elevan sobre un pedestal que recorre el inmueble. En su fachada principal se aprecia la influencia del estilo barroco, presenta una portada con doble columnas a cada lado y en la planta superior, balcón balaustrado y remate con tímpano decorado con atributos reales. Por encima, se levanta una estatua de la fama, y jarrones de azucenas, obras de Cayetano de Acosta; al mismo autor portugués, se deben también las fuentes de mármol blanco de los dos patios interiores y los pináculos que decoran las cuatro esquinas del edificio. En el arco de ingreso se destacan relieves con temas concernientes a la historia y elaboración del tabaco.
El inmueble se encuentra rodeado por un foso en la mayor parte de su perímetro debido a su construcción extramuros adosado a parte de las murallas de la ciudad por esa zona. Estas características le hacen merecedor de ser mencionado por el viajero inglés Richard Ford como El Escorial tabaquero y más modernamente como: Palacio de la Industria. En 1956 Antonio Cano Correa y su mujer Carmen Jiménez Serrano esculpieron la ornamentación de las nuevas puertas que se abrieron en las fachas este, sur y oeste de la antigua Real Fábrica para ser portadas de las nuevas facultades de la Universidad de Sevilla, correspondientes a Derecho, Ciencias y de...
Read more