Fuimos a cenar el sábado 9 de noviembre. Experiencia nefasta, para no volver ni recomendar, francamente.
Respecto a la comida, sin más. Un sitio de hamburguesas como cualquier otro, nada de especial. Me parece que está mejor la cadena Goiko y, al menos, los trabajadores dan un servicio de calidad a la clientela. Allá voy:
Reservamos para las 21:15h. Llegamos a las 21:18h. De acuerdo que no es la hora justa, pero en el email de la reserva se nos advertía que contábamos con 15 minutos de cortesía.
A todo esto, añado que una de las integrantes del grupo es una persona con movilidad reducida y no es nada fácil desplazarse con la silla de ruedas entre multitudes.
Pues bien, llegamos evidentemente dentro de nuestra hora y el chico que estaba en recepción (no menciono su nombre porque no tenía cartel, si no lo escribiría aquí mismo) nos puso una cara angustiosa y nos explicó que teníamos la reserva a las 21h y que se cancelaba a los 10 mins, y ya habían pasado al ser las 21:18, añadiendo con malos tonos “es que no pretendáis tener sitio si llegáis 20 minutos tarde”. Sonaba muy raro, porque estábamos seguros de haber reservado a y 15 y haber recibido el correo de confirmación. Pero podíamos haber metido la pata, por lo que actuamos con prudencia en ese primer momento.
Así, a esto le contestamos que creemos tenerla reservada a las 21:15, salvo error. Empezó a tener una actitud desdeñosa que no entendíamos muy bien.
Efectivamente, comprobamos y era a las 21:15, con 15 minutos de cortesía. Es decir, estábamos dentro de nuestro horario de llegada, plenamente concorde con la política de reservas.
Tras reiterarnos mil y una vez que a ver ahora qué pasaba, que tenía todo lleno y darnos un trato pésimo, nos dijo: “os voy a sentar si os levantáis en 40 minutos máximo”.
Yo me negué. No hay derecho, prefería irme porque no me apetecía invertir mi dinero en un sitio en que me hacían sentir así. ¿Qué pasa? Que no es fácil encontrar un sitio accesible para personas con silla de ruedas, no en todos los sitios hay rampa o entrada llana. Nos vimos forzados a quedarnos ineludiblemente.
Toda la cena fue incómoda. Le tocó servirnos y ni habló cuando vino a traer los platos, generando un ambiente totalmente desagradable y ABSOLUTAMENTE NADA profesional.
Pues bien, durante la cena, dando vueltas al asunto, comprobamos que la reserva había sido cancelada manualmente por él, a raíz de un email que nos había llegado y que no habíamos visto.
Esto no iba a acabar así. Al acabar de cenar, nos dirigimos a él e, inicialmente, todo fue una sucesión de mentiras. Primeramente trató de exculparse, decía que no era así, que no nos había dicho que fueren 10 minutos de cortesía, que había dicho 15.
Seguidamente, nos verbaliza que quizás dijo 10 “porque se lo explicaron mal en su día”. Sinceramente, luces las justas; pero, aparte, yo no daba crédito.
Finalmente se disculpó, admitió todo ello y nos dijo que pensó que no íbamos a venir ya y que , en consecuencia, canceló antes de tiempo nuestra reserva. Que asumía el error y que la culpa era suya, pero que “lo habíamos pillado en un momento de mucho estrés”.
Aceptamos las disculpas y aquí no ha pasado nada pero, pese a ello, no me queda más remedio que dejar esta sincera reseña para que, al menos, si estáis indecisos, vayáis a otro sitio. Y también, desde luego, para que le den el correspondiente toque de atención al trabajador aludido.
Todos somos humanos, todos cometemos errores, cada uno en su disciplina y campo profesional. Lo que no es admisible es dar este trato, mentir, y convertir de una cena de amigos en un rato desagradable. Si hubiera sido sincero con nosotros y nos hubiera tratado con el respeto y educación con que tratamos nosotros a él, no estaría ahora mismo publicando esta reseña.
Espero que la próxima vez que meta la pata, al menos descuente la...
Read moreEl sitio es bonito y amplio, a priori está tendiendo mucho éxito porque es difícil encontrar reserva de una semana para otra. Pedimos la hamburguesa del mes, un poco sosa para nuestro gusto, le faltaba sal y algo más de pico de gallo, y me sobraban los frijoles. Por el contrario la Texas estaba sencillamente riquísima, una mezcla de sabores muy muy ricas. Las patatas es algo que podrían mejorar, bastante sosas, son congeladas pero las hay mejores seguramente. Yo pondría unas normales más ricas en vez de esas con forma y tan sosas, estaban algo secas y no había salsas. De postre pedimos la tarta de queso y estaba también buenísima, muy suave y poco densa, se comía muy bien. El trato fue muy bueno, la verdad que nos atendieron enseguida, y fueron rápidos tanto en tomar nota como en traer la cena. Como pega solo pondría dos cosas, una es que nos tocó justo en la mesa donde reciben a la gente, la puerta no se cierra sola porque es como una puerta de emergencia, y cada dos por tres entraba gente y entraba bastante frío. El pobre chico que estaba recibiendo a los clientes se pasaba todo el rato pendiente de cerrarla. Creo que eso podría tener arreglo porque las dos mesas más cercanas a la puerta se queda heladas. Y a tener en cuenta también que las dos meses cercanas a la puerta son incómodas porque uno de la mesa se sienta en silla y otro en un banco que está a más altura que el acompañante, algo incomodo no sólo por la diferencia de altura si no por la incomodidad al comer. Yo la verdad le pregunté al chico de la entrada que si me podía facilitar una silla y sentarme al lado de mi acompañante y no puso ningún problema. Por lo general lo recomiendo y nosotros repetiremos para probar más hamburguesas de la carta. El ambiente es bueno y el...
Read moreDestacar que hubo que reservar con una semana de antelación para el sábado, pero suele pasar con los sitios nuevos.
Nos sentamos en una mesa para dos personas justo enfrente de la puerta. La mesa, no la tienen bien pensada. Teníamos una altura de +30 centímetros de una persona a otra, ya que a una la ubican en un banco junto a la pared y a otra en una silla, con lo cual, la persona del banco tiene que estar encorvada comiendo, poco cómodo la verdad. Como solucion, nos dejaron coger la silla de otra mesa que no estaba siendo usada y ponerla en una posición un poco justa contra otra mesa, pero no les importo y es de agradecer. La contra que no tuvo solución fue la doble puerta de entrada. Constantemente durante 1 hora que fue lo que estuvimos, entro gente una y otra vez para ver si había hueco, para solicitar su reserva y para mil cosas. Hacía frío, éramos la primera mesa, casi nos ponemos el abrigo. Podrían poner un cartel para que las personas que entren esperen a ser atendidas y otro por ejemplo, con un Completo hasta las 23:00, como en otros restaurantes. De esa manera te aseguras que no van a entrar hasta el fondo del local.
Cambiando de tema, la comida está buena. Las bebidas grandes pero los vasos pequeños. Las patatas sin más. Escasas, unas 13/15.
La tarta de queso estaba buena, no empalaga ni empanzona.
El servicio bien, el pobre chico de la puerta estaba agotado con cerrar la puerta. Una de las chicas, la que nos tomó nota, se sorprendió de no pedir entrantes, pero los precios, te quitan las ganas.
Por lo demás bien. Quizás un tanto oscuro el...
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