L'établissement Granier est très bien situé juste en face de la Cathédrale, fréquenté essentiellement par les touristes. La jeune fille qui m'a servi ce qui était affiché comme deux formules à 4,40 € et un Espinacas Ricotta à 1,95€ était gentille et polie, très jeune. En revanche la jeune femme qui encaissait et qui aurait dû me facturer 10,55€ mais qui m'a demandé 12,55 € était assez désagréable et expéditive. Après avoir réglé en CB elle m'a demandé si je voulais le ticket, j'ai répondu oui mais elle ne me l'a pas donné puis a discuté avec une de ses collègues. Comme j'attendais toujours devant mon plateau, elle m'a demandé avec une grande impolitesse, pour ne pas dire agressivité"¿que paso?", et je lui ai dit que j'attendais mon ticket. Elle m'a alors imprimé un ticket au contenu partiellement farfelu ce correspondant pas à ce que j'avaiscommandé. Quand je lui ai demandé des explications sur le prix elle m'a répondu que le sandwich que j'avais choisi coûtait plus cher. Or aucune indication dans la vitrine permettait de le savoir, au contraire, le panneau indiquant le prix de la formule est situé juste devant le sandwich en question (voir photo). Je me suis ensuite adressé à une autre de ses collègues en lui montrant la photo, celle-ci m'a donné la même explication en m'égrenant la composition du sandwich justifiant le surcoût de 2€. Devant mon insistance à expliquer l'obligation d'indiquer en vitrine un tarif exact, cette dernière a fini par reconnaître la situation en disant "disculpe" sans me proposer de remboursement. À mon départ, le panneau figurait toujours devant le sandwich surtaxé. Évidemment je ne suis pas à 2€ près, mais ce procédé de vente totalement assumé n'est absolument pas justifiable.
El establecimiento Granier está muy bien situado enfrente de la Catedral, frecuentado principalmente por turistas. La chica joven que me sirvió lo que anunciaban dos fórmulas por 4,40 € y una Ricota de Espinacas por 1,95 € fue simpática y educada, muy joven. En cambio la mujer que recogió el dinero y que debería haberme cobrado 10,55€ pero me pidió 12,55€ fue bastante desagradable y expeditiva. Después de pagar con tarjeta de crédito me preguntó si quería el billete, le dije que sí pero no me lo dio y luego charló con una de sus compañeras. Mientras todavía esperaba frente a mi bandeja, ella me preguntó muy groseramente, por no decir agresivamente, "¿que paso?", y le dije que estaba esperando mi billete. Luego me imprimió un ticket con un contenido parcialmente loco que no se correspondía con lo que había pedido. Cuando le pedí que me explicara el precio me dijo que el bocadillo que había elegido costaba más. Sin embargo, no hay ninguna indicación en el escaparate que lo indique, al contrario, ¡el cartel que indica el precio de la fórmula se encuentra justo delante del sándwich en cuestión! (ver foto). Luego hablé con otra de sus compañeras mostrándole la foto, ella me dio la misma explicación, diciéndome la composición del bocadillo justificando el coste adicional de 2€. Ante mi insistencia en explicarme la obligación de indicar un precio exacto en la ventana, este acabó reconociendo la situación diciendo "disculpe" sin ofrecerme un reembolso. Cuando salí, el cartel todavía estaba frente al sándwich premium. Evidentemente no estoy cerca de los 2€, pero este proceso de venta completamente asumido no es en absoluto...
Read morePara empezar, creo que, vendo as reseñas, todos coincidimos en que o persoal trata os clientes como se lles fixeran un favor por existir. Cun ton chulesco que xa o quixera un malote de instituto, a que me atendeu decidiu que primeiro era máis importante berrarlle á súa compañeira sobre as aventuras do seu irmán antes de dicirme o prezo. E cando por fin se digna a facelo, dimo tan baixo e cunha desgana que case teño que pedir tradución simultánea. Iso si, cando lle dou os cartos e lle solto un "grazas" como persoa educada que son, responde cun "de nada" cheo de desprezo, como se me fixera a caridade do ano.
As empanadiñas? Máis ben plastilina prensada con sabor a decepción. Case podo asegurar que viñeron dunha máquina expendedora do 98. E o sabor? Pois imaxina comer fariña a culleradas, pero pagando por iso. Antes fago un retiro espiritual a base de xaxún que volver probar esa "delicatesen".
Pero o mellor de todo foi cando nos serven un donut ao que lle faltaba un cacho. E non, non foi que se rompese no camiño, non. Aquilo tiña toda a pinta de que xa pasara por outra boca antes de chegar á mesa. Como mínimo, dunha rata ben alimentada, porque o corte era de dentada profesional.
E por se todo isto fose pouco, os cristais do local tiñan máis capas de historia que un libro de arqueoloxía. Estou case seguro de que a última vez que viron un trapo foi cando empezaron a construír a catedral. Se rabuñas un pouco, igual atopas pegadas de dinosauro.
E para poñerlle a guinda ao pastel, a camareira… Ai, amiga, o bótox igual hai que dosificalo mellor, que a intención era parecer Kim Kardashian e quedou máis ben como María Patiño...
Read moreEl chico de barba muy trabajador y educado, no para de hacer cosas y siempre discreto. En cambio hay una chica (pelo rubio rizado) que suele hablar muy alto (se entera todo el local) de los problemas con sus compañeros y su empresa delante de los clientes, no trata bien a los clientes, no responde nada cuando le das las gracias o los buenos días, es una maleducada integral y no debería estar trabajando de cara al público. El lugar es agradable aunque necesita limpieza, la caja registradora acumula polvo al igual que la repisa de madera de las paredes. He estado tres veces y sinceramente, con tal de no volver a ver a esa empleada prefiero no volver. Por último, y para que le quede bien claro al propietario/franquiciado o lo que sea (porque he leído algunas de sus respuestas a las malas críticas diciendo que exageran): la culpa es de usted por no controlar y/o formar a su personal, supongo que en condiciones laborales "no muy favorables". Pierde cada día dinero y ni se entera....
Read more